Calor

Olas de calor: cómo evitar pérdidas millonarias en la ganadería en verano

Especialistas del INTA explican cómo manejar el agua, la sombra y el monitoreo del rodeo para reducir el estrés de calor y sostener la producción.

Frente a las olas de calor cada vez más frecuentes e intensas, el sector ganadero argentino enfrenta un desafío creciente: cómo sostener la producción y evitar pérdidas en un contexto climático cada vez más exigente. Especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) advierten que el manejo estratégico del agua, la provisión de sombra y el monitoreo permanente del rodeo son factores decisivos para mitigar el impacto del estrés térmico y preservar la eficiencia productiva.

En los últimos años, los veranos dejaron de ser una estación previsible para convertirse en un período crítico. Las olas de calor ya no son episodios aislados, sino parte del escenario habitual. Este fenómeno afecta tanto a vacas de cría como a animales en recría y bovinos en sistemas de engorde a corral (feedlot), reduciendo el consumo de alimento, la ganancia diaria de peso y la eficiencia reproductiva.

“El agua es el principal recurso que tiene el bovino para regular su temperatura corporal”, explicó Sebastián Maresca, especialista del INTA Cuenca del Salado, en la provincia de Buenos Aires. Según detalló, una vaca Angus de aproximadamente 500 kilos, en condiciones normales y con temperaturas moderadas —alrededor de 18 grados—, consume entre 40 y 50 litros de agua por día, dependiendo de si está en lactancia. Sin embargo, cuando el termómetro supera los 30 o 32 grados, ese consumo puede elevarse rápidamente a 50 o 60 litros diarios, y durante una ola de calor alcanzar entre 60 y 70 litros.

La alimentación también influye de manera directa en los requerimientos hídricos. Cuando el ganado consume forraje verde, que posee un alto contenido de agua, parte de sus necesidades se cubren a través del alimento. En estos casos, el consumo de agua de bebida puede reducirse entre un 10 y un 20 % respecto de aquellos rodeos que reciben forrajes secos.

La situación cambia en sistemas donde predominan pasto seco, rastrojos, rollos o dietas de feedlot con alta proporción de grano. Allí, el animal depende casi exclusivamente del bebedero. Como referencia práctica, el consumo de agua suele ubicarse entre 3 y 5 litros por cada kilo de materia seca ingerida. Por eso, en estos esquemas productivos, el agua se convierte en el principal factor limitante durante el verano.

Pero no alcanza con que el agua esté disponible: debe ser accesible. Durante los días de calor extremo, los bebederos suelen transformarse en el punto más crítico del sistema. En rodeos de cría, recría o feedlot, los técnicos recomiendan asegurar entre 5 y 7 centímetros lineales de bebedero por animal en verano para evitar amontonamientos, competencia y dificultades de acceso.

Otro aspecto clave es la capacidad de reserva. Los tanques australianos o reservorios deben dimensionarse pensando en los picos de consumo del verano y no en el promedio anual. Un rodeo de 200 vacas puede demandar entre 14.000 y 16.000 litros por día durante una ola de calor. Por eso, contar con una reserva mínima para tres jornadas permite absorber eventuales fallas en molinos o la falta de viento sin comprometer el bienestar animal ni la producción.

Tecnología para anticiparse a los problemas

La innovación tecnológica se posiciona como aliada estratégica del productor. En los últimos años, comenzaron a implementarse sensores que miden el nivel de los tanques y el funcionamiento de los bebederos, enviando información en tiempo real al celular mediante conexión WiFi o 4G. Estos dispositivos permiten detectar caídas en el nivel de agua, fallas en bombas o consumos anormales antes de que el problema genere consecuencias mayores.

Entre las herramientas más relevantes, el especialista destaca el uso de bombas sumergibles alimentadas con energía solar. Esta alternativa se consolida como una solución práctica para garantizar agua en el campo, especialmente ante veranos más exigentes y con menor confiabilidad del viento para accionar molinos tradicionales. Existen equipos capaces de proveer hasta 18.000 litros diarios, adecuados para rodeos de hasta 200 vacas, y sistemas de mayor capacidad —alrededor de 40.000 litros por día— pensados para establecimientos con cerca de 400 cabezas.

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Tecnología y sombra: las nuevas estrategias para proteger el rodeo

Tecnología y sombra: las nuevas estrategias para proteger el rodeo

El monitoreo remoto mediante cámaras también ganó protagonismo. Durante el verano, muchos productores instalan dispositivos de alta definición con gran capacidad de zoom en puntos estratégicos del campo. Estos sistemas funcionan de manera autónoma y permiten observar el movimiento del rodeo y el estado de los bebederos en tiempo real, reduciendo recorridas y facilitando la detección temprana de inconvenientes.

La sombra, un recurso clave

Además del agua, la sombra artificial se consolida como una herramienta cada vez más necesaria. Según los datos relevados por el INTA, las vacas que no disponen de sombra consumen entre un 15 y un 25 % más de agua que aquellas que cuentan con cobertura adecuada, debido a que acumulan más calor corporal, jadean durante más tiempo y reducen su ingesta de alimento.

Ensayos en sistemas de engorde muestran que los animales con acceso a sombra mantienen mejor el consumo de ración y presentan menores picos de estrés en las horas de mayor radiación solar. La recomendación técnica es asegurar entre 4 y 6 metros cuadrados de sombra por vaca para lograr un impacto significativo en el bienestar y la productividad.

En un escenario donde el cambio climático redefine las reglas de juego, la planificación y la incorporación de tecnología aparecen como claves para la sustentabilidad de la ganadería argentina. Ajustar la infraestructura, anticiparse a los picos de consumo y monitorear de manera constante ya no son opciones, sino condiciones necesarias para sostener la producción y evitar pérdidas en los veranos que vienen.

Fuente: INTA con aportes de Redacción +P.

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