Río Negro presenta su ambicioso proyecto al BID para transformar el riego y la ganadería
Ante el cambio climático, el financiamiento de 80 millones de dólares solicitado por la provincia se quiere usar en desarrollo de campos bajo riego y mitigar el impacto del enorme proyecto de GNL.
Río Negro, con una reunión técnica y una recorrida por el campo de funcionarios y directivos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), dio el primer paso (de una serie de revisiones e intercambios) para lograr destrabar un crédito de 80 millones de dólares para que se desarrollen miles de hectáreas bajo riego. La misión fue encabezada por Carmine Paolo De Salvo, líder en Desarrollo Rural del banco, con experiencias Tanzania y Perú. Es italiano y estudió en la Universidad de Bolonia y tiene una Maestría en Economía de las London Schools of Economics.
Luego de una reunión técnica realizada el miércoles pasado en Viedma, donde analizaron los detalles de los 4 proyectos principales que se pretenden desarrolla, el jueves salieron de Viedma a las 6,30 de la mañana y luego de visitar a ganaderos y propietarios de campos aledaños al río Negro, regresaron a las 23hs.
El BID pretende saber qué impacto económico, social y ambiental tendrá la inyección de estos recursos en la provincia para financiar “infraestructura vinculada a la producción”, sobre todo líneas eléctricas y estaciones transformadoras para llevar energía más barata a los campos.
No es un proceso para ansiosos, y distintas fuentes con acceso a las negociaciones estiman que el proceso previo a la aprobación, podría durar “por lo menos un año”.
Los proyectos a financiar son ampliación e impermeabilización del canal Pomona-San Antonio, una ampliación del IDEVI, la línea eléctrica entre Guardia Mitre y Conesa, y los desarrollos de Negro Muerto y Colonia Josefa.
A su vez, cada uno de estos proyectos, fue segmentado en al menos 4 etapas cada uno, de tal manera que no será necesario un desembolso de todo un proyecto, sino que se podría avanzar en un esquema de autorizaciones escalonadas.
“La recorrida la hicimos toda por adentro (por los caminos rurales), visitando a los productores y fue muy buena. La reunión previa también fue buena porque los proyectos ya están formulados”, resumió el Ministro de Desarrollo Productivo, Carlos Banacloy, quien, al referirse a los plazos, aseguró que “ahora dependemos un poco del banco, y obviamente todo el resultado se va a ver recién en el veinte veintiséis”.
Para el banco, según trascendió luego de la visita, “es una reunión acorde al avance del proyecto”, y pusieron mucha atención en el impacto social, aunque los proyectos estén pensados para zonas de secano con baja productividad, y que la llegada del agua será la que brindará mayor posibilidad de radicación de personas a esas regiones.
Impacto demográfico
Del menú de iniciativas bajo análisis, tal vez uno logre reunir la mayor cantidad de impactos positivos, por sus consecuencias económicas y sociales y ambientales, como es el canal Pomona-San Antonio. Los funcionarios del banco llegaron hasta la central hidroeléctrica Céspedes, donde nace ese curso de agua artificial.
Fue presentado un plan para su ampliación, que tiene como meta mejorar el abastecimiento de agua potable para San Antonio Oeste, Las Grutas y el puerto de San Antonio Este. Tal vez este sea el proyecto que con más premura encare el gobierno por el lógico impacto demográfico que causara la instalación de dos barcos para exportar GNL a apenas 20 kilómetros al sur de Las Grutas, por iniciativa del consorcio Southern Energy.
“Inicialmente, más que en abastecimiento de agua para riego, en esa zona se piensa en abastecimiento de agua para ganado”, destacó el Secretario de Agricultura de la provincia, Lucio Reinoso.
Se planteó la necesidad de una readecuación del último tramo de este canal “que está más complicado desde el punto de vista de capacidad para transportar agua, porque está en una zona sinuosa”.
Por lo tanto, se planea hacer un canal paralelo, para no cortar en ningún momento el suministro que es vital para el consumo humano en esa zona, para ampliar la capacidad de almacenamiento que tiene la laguna artificial que está próxima a la ruta N°3. A eso se deberían sumar tareas de impermeabilización, con la meta de” duplicar el caudal que actualmente está llegando a la zona de Las Grutas”.
El Estado acompaña, el privado manda
El notorio cambio climático, que se traduce en menor cantidad de lluvia, es un impacto ambiental que solo se mitiga con riego.
Consultado Reinoso por las sensaciones al término de la recorrida, indicó que “siempre es impactante el cambio que hay entre tener un maíz de casi un metro y medio de altura, o alfalfa, y todo regado, respecto del desierto que está ahí nomás”.
Pero siempre se tiene en cuenta que “esta es una política que se desarrolla pensando en el privado”, aclara Reinoso, quien comentó que “nosotros no podemos intervenir sobre la propiedad privada como se hacía en otros momentos, porque l el mundo ha cambiado”.
Eso lleva a los funcionarios a resaltar todo el tiempo que se trata de iniciativas “público-privadas”. Por eso, durante la gira, se abrieron varias tranqueras para conocer en detalle cómo funcionan hoy las experiencias de tierras ganadas al desierto. Rindes de alfalfa, trigo y maíz, sistemas de riego, formación de suelos y necesidad de tener energía más barata fueron temas de conversación.
Ganadería y cambio climático
Al 43% de disminución en la cantidad de agua disponible en la cuenca del río Negro, un estudio de la empresa estatal israelí Makorot, proyecta que haya otra caída del 18 hasta el año 2050.
“Así y todo, por la cantidad de agua que tenemos, queda un excedente del treinta por ciento si sumáramos las ciento setenta y ocho mil hectáreas contempladas en todos los proyectos”, aseguró el funcionario.
Duplicar la superficie bajo riego, desde esta perspectiva, es visto como “una seguridad a futuro desde el punto de vista del cambio climático, porque si viene el cambio climático y llueve menos, tendremos menos pasto, y con más riego vamos a tener con qué hacer frente a esos avatares”.
Una de las conclusiones que predomina en el ministerio de Desarrollo Económico, es que “la actividad ganadera puede actuar como un reaseguro ante el riesgo de una profundización de la sequía”.
Fuente: Redacción +P
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