Temporales en España: Los olivares de Andalucía, epicentro del desastre productivo
¿Podrá el sector oleícola resistir un golpe de 70.000 toneladas de aceite perdidas? Las borrascas atlánticas dejan un escenario de pérdidas millonarias.
El sector agrícola de España enfrenta uno de sus inicios de año más críticos. El paso consecutivo de las borrascas Leonardo y Marta ha generado un escenario de devastación en las principales zonas productivas de Andalucía. Las lluvias torrenciales y los desbordamientos no solo interrumpieron la actividad logística, sino que anegaron miles de hectáreas, destruyendo infraestructuras clave y comprometiendo el stock de productos esenciales para el mercado europeo.
La situación más alarmante se localiza en el sector del aceite de oliva, que ya venía bajo presión por ciclos climáticos previos. La intensidad del agua provocó la caída y pérdida irreversible de la fruta que aún pendía del árbol.
Francisco Elvira, responsable de Olivar de COAG, confirmó la magnitud del impacto en declaraciones a medios nacionales: "Estamos hablando de una pérdida de entre 50.000 y 70.000 toneladas de aceite que ya no existe". Esta cifra representa aproximadamente la mitad de la aceituna que restaba por cosechar en la presente campaña, lo que tensionará aún más los precios en origen.
Inundaciones y pérdidas totales en cultivos hortofrutícolas
En zonas como Jerez de la Frontera y la provincia de Sevilla, el panorama es desolador. Las explotaciones de cítricos presentan cuadros de anegamiento extremo donde el agua cubre casi la totalidad de los naranjos, un factor que asfixia las raíces y pudre el fruto de forma inmediata.
Entre los daños más destacados se encuentran:
- Hortalizas: Pérdida total en plantaciones de cebollas y zanahorias.
- Invernaderos: Estructuras colapsadas por el viento y el peso del agua, afectando la producción de flores y hortalizas bajo cubierta.
- Ganadería: Operativos de rescate de urgencia para salvar animales atrapados en fincas inundadas.
Incertidumbre ante la persistencia del temporal
Con la borrasca Marta aún activa sobre la península, las organizaciones agrarias evitan cerrar un número definitivo, aunque ya califican las pérdidas como millonarias. La preocupación ahora se desplaza a la próxima campaña, dado que el exceso de humedad y los daños estructurales en el suelo podrían condicionar la siembra y el rendimiento de los cultivos a corto y mediano plazo. El sector reclama con urgencia la declaración de zona catastrófica y medidas de apoyo fiscal para evitar la quiebra de los pequeños productores.
Fuente: Marca
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