En Chubut crearon una bebida única en el mundo con pétalos de tulipán rojo
El enólogo de Chubut Darío González Maldonado desarrolló un innovador espumante elaborado con pétalos de tulipanes cultivados en Trevelin.
La localidad de Trevelin, en Chubut, es uno de los pueblos más encantadores del sur argentino. Su paisaje abierto y rural combina con buenas propuestas gastronómicas y algunas bodegas que producen vinos de alta calidad.
Luego de los fríos inviernos con temperaturas que pueden alcanzar los 15 grados bajo cero, Trevelin explota de color en la primavera con la floración de sus famosos tulipanes. Por este motivo, miles de turistas llegan a la zona durante el mes de octubre para vivir de cerca este espectáculo natural, en uno de los meses de más demanda en los servicios turísticos.
Darío González Maldonado es uno de los enólogos de mayor trayectoria de la provincia de Chubut, con reconocimiento nacional, quien siempre está a la vanguardia a la hora de innovar en la elaboración de nuevos fermentos que deleiten los paladares más exigentes.
Atento a cada oportunidad que se presenta, González Maldonado tuvo la idea de hacer un espumante a base de los pétalos de tulipanes que se cultivan minuciosamente en el campo de Juan Carlos Ledesma. El enólogo llegó con la idea y la aceptación fue inmediata, así que se puso manos a la obra para trabajar en el King’s Blood.
La receta perfecta
En diálogo con +P, Darío González Maldonado cuenta que se preguntó: “¿Qué harán con estos pétalos tan hermosos a fin de temporada?”. Ahí fue que le hizo la propuesta a Juan Carlos Ledesma; se pusieron a investigar y llegaron a la conclusión de que aún no existía nada similar.
“Si yo lo tuviera que llamar, sería un fermento espumoso esto que hice”, detalla el experto. Maldonado comenzó con una receta y fue probando, hasta llegar a la preparación final que terminó de probar hace una semana.
“Ya pasó las pruebas de laboratorio en Mendoza y está listo para ser consumido”, asegura. “Ahora viene el degüelle, que es la eliminación de las borras”, detalla Darío, quien pronto entregará las botellas sin etiquetar a Juan Carlos Ledesma.
La selección de las hojas rojas de tulipanes fue muy exhaustiva, pétalo por pétalo, y el método utilizado fue el champenoise. El resultado es un espumante de 10,8 de graduación alcohólica, 3,03 de pH, una acidez total de 5 gramos por litro y un azúcar residual de 1,88 gramos que lo hace seco; técnicamente es un brut nature.
Un producto fuera de serie
Darío explica que en nariz y boca el espumante de tulipanes expresa: “Aromas muy sutiles y delicados que me recuerdan a flores blancas… en boca es muy suave y se puede maridar con tortas y tartas, langostinos con leche de coco, ostras… todos platos sutiles y delicados”, afirma el enólogo para tentar el paladar de los lectores de este medio.
“Si yo lo comparo con el mundo del té, sería como un té blanco, que son tés muy finos y delicados”. Según afirma, los pétalos aportan aromas y color; luego está la mano de Darío Maldonado, que prefiere no revelar los secretos de su receta. A la vista, el espumante “llama la atención por el color, tiene un color muy bonito como de piel de cebolla”.
La elaboración se lleva a cabo en las instalaciones de la reconocida bodega de garage Ayestarán Allard, en la localidad de El Hoyo. “Hice todo en acero inoxidable”, finaliza Darío, a la vez que adelanta que su próxima invención será un espumante de frambuesa junto a una famosa chocolatería.
Tierra de tulipanes
Por su parte, el productor de tulipanes Juan Carlos Ledesma nos cuenta que el año pasado recolectó los pétalos de los tulipanes rojos y “ahora ya se ve el producto con un color increíble”, dice con gran entusiasmo. “En septiembre le daremos los toques finales”, agrega sobre el espumante.
“Nosotros plantamos los tulipanes en otoño y a partir de ahí quedamos en manos de Dios”, detalla entre risas. Hoy su campo tiene unas 42 variedades de tulipanes y extendieron la superficie cultivada: están arriba de las cuatro hectáreas con 3,5 millones de bulbos.
“Tenemos un nuevo campo que estamos desarrollando en la localidad de 28 de Julio, muy cerca de Gaiman y Puerto Madryn; estamos llevando nuestros colores a otros lugares”, explica Juan Carlos, y agrega que el invierno empezó con un tiempo bastante seco y muy frío, con heladas de hasta 14 grados bajo cero. “Ahora el campo está completamente blanco con una nevada que tuvimos, se ve hermosísimo”, asegura el productor de tulipanes.
Esperando al turismo
“Las expectativas son las de siempre, nos preparamos con la confitería, que la estamos reformando para recibir a los turistas; tendremos una buena temporada”, explican desde el emprendimiento. La idea es hacer el lanzamiento del espumante el Día de la Madre, en plena floración.
Las repercusiones sobre la bebida no tardaron en llegar: “Es una sorpresa la repercusión que está teniendo este producto, nos llamaron varios enólogos de Ushuaia, de Buenos Aires; es muy motivador. Siempre pensamos en el producto Tulipanes Patagonia, pero el nombre del espumante será King’s Blood (sangre de rey), como la variedad de estas flores”, explica Juan Carlos.
Con respecto a su relación con el enólogo a cargo del proyecto, Ledesma expresa que con Darío se hicieron muy amigos: “Yo soy fanático de la sidra, pero él me propuso hacer este espumante… y seguimos a rajatabla todas sus indicaciones”, y así están a la vista los resultados de esta bebida innovadora.
Cuando la primavera vuelva a cubrir de colores los campos de Trevelin, no solo habrá millones de flores para admirar. Entre esos pétalos, que hasta hace poco marcaban el final de un ciclo, nace una bebida inédita que resume el espíritu de la Patagonia: transformar la belleza de la naturaleza en una nueva oportunidad para producir, innovar y sorprender.
En esta nota













