Patagonia

Peronóspora de la vid en Patagonia Norte: Síntomas, manejo y alerta fitosanitaria

Monitoreo urgente: Alarma por peronóspora de la vid activada. Lluvias y alta humedad en Norpatagonia exigen vigilancia temprana del hongo Plasmopara vitícola. Es vital prevenir pérdidas.

Recientes condiciones ambientales en los valles irrigados de la Patagonia, caracterizadas por milímetros de precipitaciones y altos niveles de humedad y temperatura, han activado la recomendación de monitorear rigurosamente los viñedos. Esta vigilancia temprana es crucial para detectar síntomas del hongo peronóspora de la vid, cuyo agente causal es el microorganismo Plasmopara vitícola.

Este patógeno es reconocido a nivel nacional y mundial como uno de los principales desafíos de la viticultura, provocando una enfermedad altamente contagiosa con brotes epidémicos que son muy complejos de controlar. El avance de la peronóspora puede generar graves pérdidas productivas al sector.

La detección temprana y el manejo preventivo son esenciales. Las posibilidades de detección son mayores en aquellos viñedos que ya cuentan con antecedentes de la enfermedad en temporadas anteriores.

El caso crítico de San Juan: Emergencia y alerta

La alta probabilidad de aparición y desarrollo de Plasmopara vitícola se confirmó en otras regiones clave, como San Juan. En esta provincia, el Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación, a través de la Dirección de Sanidad Vegetal, emitió una alerta fitosanitaria el mes pasado. Las condiciones predisponentes específicas que motivaron esta alerta fueron la alta humedad relativa, las lluvias, el rocío y las temperaturas moderadas.

De hecho, la severidad del impacto de esta enfermedad, combinada con los daños causados por el granizo, llevó a la declaración de emergencia agropecuaria en San Juan. Esta declaración tiene vigencia entre el 1 de abril de 2025 y el 31 de marzo de 2026.

La emergencia abarca a los departamentos productivos de San Juan, incluyendo Angaco, 9 de Julio, Caucete, Chimbas, Sarmiento, Santa Lucía, Pocito, Rivadavia, Rawson, San Martín, Zonda, Iglesia, 25 de Mayo, Albardón, Ullum y Jáchal. La peronóspora no solo afecta la vid, sino también otras especies frutales en la región.

image
Pérdida productiva: El mildiu compromete la fotosíntesis, la calidad del vino y la producción del próximo ciclo vegetativo.

Pérdida productiva: El mildiu compromete la fotosíntesis, la calidad del vino y la producción del próximo ciclo vegetativo.

Reconocimiento de síntomas y daños

La peronóspora es una enfermedad destructiva que ataca todas las partes verdes de la planta. En nuestro medio, se manifiesta preferentemente en hojas y racimos.

Los síntomas iniciales en hojas nuevas son las características “manchas de aceite” en la parte superior. A medida que la enfermedad progresa en hojas adultas, las manchas se delimitan por las nervaduras y son conocidas como “punto de tapicería”. En el envés de la hoja, aparece una eflorescencia blanquecina. En los racimos, la infección puede causar el aborto de flores y la deformación del raquis.

Un daño significativo en las hojas resulta en una caída parcial o total de las mismas. Esto compromete la capacidad de la vid para realizar la fotosíntesis y la producción de azúcar. Consecuentemente, las uvas pueden no alcanzar la madurez requerida, resultando en vinos de mala calidad. Además, la pérdida de follaje afecta la lignificación de los sarmientos, lo que inevitablemente conduce a la disminución de la producción en el próximo ciclo vegetativo.

image
Regla de los Tres 10: Factores ambientales (10 mm, 10°C, 10 cm) que desencadenan la infección primaria de Plasmopara vitícola.

Regla de los Tres 10: Factores ambientales (10 mm, 10°C, 10 cm) que desencadenan la infección primaria de Plasmopara vitícola.

La "regla de los tres 10"

La aparición de la peronóspora depende directamente de las condiciones ambientales. La infección primaria de la temporada se produce cuando el microorganismo, que inverna en el suelo y en hojas secas, germina con el aumento de temperatura y humedad en primavera, siendo transportado a los brotes y hojas por el agua de lluvia y el aire.

Para que ocurra esta infección primaria, se deben cumplir los factores conocidos como la "regla de los tres 10":

  1. 10 mm de agua, aportados por lluvias o riego, necesarios para hidratar la oospora invernante.
  2. 10° C de temperatura mínima durante dos días seguidos.
  3. 10 cm de longitud de brote, para que las hojas puedan ser infectadas.

En Mendoza, la condición de agua (10 mm) se cumple generalmente por el riego, y las otras dos condiciones se cumplen a partir del mes de octubre.

Una vez establecida la infección primaria, se produce el contagio a plantas sanas, denominado infección secundaria. Las condiciones meteorológicas necesarias para la infección secundaria son:

  • Rocío durante 6 horas.
  • Temperaturas entre 16°C y 24°C.
  • Humedad relativa del 70%.

Otras fuentes confirman que las condiciones predisponentes generales para el agente causal son temperaturas entre 12°C a 24°C, humedad relativa superior al 70% y la presencia de agua libre.

image
Monitoreo constante: La vigilancia en viñedos de Norpatagonia y Cuyo es crucial para aplicar tratamientos oportunos con productos autorizados.

Monitoreo constante: La vigilancia en viñedos de Norpatagonia y Cuyo es crucial para aplicar tratamientos oportunos con productos autorizados.

Estrategias de manejo

El control de la peronóspora debe ser preventivo y compatible con un programa de manejo racional del viñedo. Las autoridades recomiendan realizar aplicaciones preventivas o curativas con fungicidas autorizados.

Manejo cultural y agronómico:

  • Mantener una buena aireación de la planta a través de la poda en verde.
  • Evitar excesos de riego.
  • Monitorear los viñedos frecuentemente.
  • Retirar el material de poda y controlar malezas para disminuir el inóculo del año siguiente, ya que el hongo pasa el invierno en las hojas caídas.

Control Químico: En caso de detectar los primeros síntomas, se deben realizar las pulverizaciones con productos indicados. El momento óptimo de aplicación es cuando los brotes tienen entre 8-10 cm de longitud. Se recomienda repetir la aplicación cada 10 días o cuando las condiciones ambientales sean favorables a la enfermedad.

Innovación y Costos: El Plan Estratégico Vitivinícola 2020 promueve la definición de nuevos modelos de vitivinicultura y la búsqueda de herramientas innovadoras que no comprometan el ecosistema. Investigaciones como la de la Universidad Nacional de Cuyo proponen el uso de extractos vegetales acuosos en aplicaciones pre-infección y post-infección como alternativas compatibles con un manejo racional.

En San Juan, para facilitar la adquisición de insumos críticos (fitosanitarios, fertilizantes y agroquímicos), el Ministerio de Producción puso a disposición una línea de crédito especial a través de Fiduciaria San Juan.

En esta nota

Las más leídas