Por primera vez, el gobierno le puso fecha al fin de las retenciones al agro
Sergio Iraeta habló ante inversores extranjeros en la AmCham Summit de Buenos Aires y trazó por primera vez una línea de tiempo para el fin de las retenciones.
El secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Sergio Iraeta, proyectó este martes que la Argentina podría llegar a retenciones cero al agro recién dentro de cinco años, es decir, para fines de 2031. “Estimo que para la finalización del segundo mandato del Presidente”, dijo el funcionario ante inversores extranjeros reunidos en la AmCham Summit de Buenos Aires. Fue la primera vez que un funcionario de esta administración puso una fecha concreta, aunque con reservas, a un objetivo que el Gobierno “se fijó desde el arranque”.
El intercambio tuvo un momento de tensión liviana cuando la entrevistadora, Nanette Giovaneli (presidenta del Círculo Argentino de Periodistas Agrarios), le recordó al funcionario que el presidente Javier Milei todavía está en su primer mandato. “Es una opinión, no es un dato”, respondió Iraeta, sin retroceder en el fondo del argumento. Y agregó: “Pero yo estoy convencido de que estamos en línea, que estamos en camino. El presidente está convencido, el ministro de Economía está convencido”.
Iraeta construyó su argumento desde la propia trayectoria. “Yo vengo del sector agropecuario y entré a la función pública hace dos años”, dijo, como para dejar claro que habla desde adentro del problema. El punto de partida que eligió fue diciembre de 2023: “Entramos con treinta y tres puntos de retenciones en soja; hoy estamos en veinticuatro”.
Para otros sectores, la baja fue total y la enumeró de corrido y sin pausa: “Estamos en cero retenciones para economías regionales, en cero para lácteos, cero en porcinos, cero en vacas”. A eso sumó reducciones parciales: “Bajamos retenciones al resto de las carnes, bajamos al girasol, bajamos las retenciones al maíz”. Y puso en valor el esfuerzo que eso implica desde el lado del Estado: “La verdad es que se hizo un gran esfuerzo importante en términos de ingresos públicos”. La contraparte, dijo, fue inmediata: “El campo, por supuesto, lo devuelve en producción y lo devuelve en ánimo”.
La hoja de ruta implica que la soja —el cultivo con mayor peso fiscal, que aún tributa veinticuatro puntos— seguiría siendo el último eslabón en llegar a cero, una vez que las cuentas públicas lo permitan.
Responsabilidad fiscal
Cuando le preguntaron cuánto faltaba para llegar a cero, Iraeta no esquivó la complejidad: “Es una pregunta muy compleja porque tiene que ver con la responsabilidad fiscal”. Y fue taxativo en el límite que frena el ritmo: “No podés jugar con la responsabilidad fiscal. Son problemas que vienen de arrastre, de veinte años de desmanejos”.
Pero se mostró lejos de cualquier escepticismo al asegurar que “en la Argentina ha cambiado el paradigma. Esta vez las soluciones van a ocurrir. Lleva tiempo porque lleva plata, y uno de los grandes problemas de la Argentina es la falta de plata”.
Para el secretario, sin inversión no hay ingresos; sin ingresos, no hay margen fiscal; y sin margen fiscal, no hay baja de retenciones. Por eso, dijo, “necesitamos inversiones. Este tipo de reuniones son excepcionales, porque los inversores tienen la posibilidad de visualizar qué es lo que está ocurriendo en la Argentina, qué es lo que estamos tratando de hacer para que volvamos a la normalidad, a ser un país normal”.
Junto a las retenciones, Iraeta identificó el acceso al crédito como el segundo objetivo del cambio estructural que el campo necesita. Lo formuló en términos concretos y casi domésticos: “Que vos puedas ir a un banco y tomar un crédito y haya una tasa razonable, que te permita, con la producción de tu campo, poder pagarlo y amortizarlo”.
El diagnóstico de fondo es que ese escenario estuvo vedado durante años por la inestabilidad macroeconómica. “Las variables argentinas venían muy descontroladas, y ahora se están ordenando muchísimo”, dijo. Y señaló que el ordenamiento abre una puerta que antes estaba cerrada: la posibilidad del sector privado de planificar con tasas predecibles.
En ese marco mencionó herramientas concretas: el programa RIMI y la ley de modernización laboral, que apuntan, dijo, a “bajar el costo argentino, bajar el costo de invertir, bajar el costo de producir”. El rol del Estado, según lo definió ante la pregunta directa de la periodista, pasa exactamente por ahí: “Muchas de las medidas que se toman se toman en función de aliviar la carga fiscal al campo”.
Iraeta cerró con una frase que condensa la apuesta del Gobierno y que eligió para ese auditorio específico: “El objetivo es ir a retenciones cero”. No puso fecha oficial, pero dejó en claro que, en su lectura, el rumbo no tiene marcha atrás.
La pregunta concreta de Giovaneli fue: ¿Cuánto falta para llegar a retenciones cero, como se lo propuso este Gobierno cuando asumió? Iraeta respondió con una estimación personal: “Es una pregunta muy compleja porque tiene que ver con la responsabilidad fiscal. El Gobierno va en línea de bajar las retenciones, lo está demostrando y está cumpliendo con todo aquello que prometió. Tanto el ministro de Economía como el señor presidente dijeron que el objetivo es ir a retenciones cero. Es muy complejo que yo te diga una fecha, pero, en mi opinión —y esto no es un dato, sino una opinión—, estoy seguro de que será para la finalización del segundo mandato del presidente Milei”.
Fuente: Redacción +P.
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