Drones

Drones con IA revolucionan la cosecha de frutas y trabajan las 24 horas del día

Los robots aéreos desarrollados por una empresa israelí identifican frutas maduras, las recolectan sin dañarlas y generan datos en tiempo real que permiten optimizar la producción y la gestión en las explotaciones.

La incorporación de inteligencia artificial (IA) a la agricultura está dando un nuevo salto tecnológico que promete transformar uno de los procesos más complejos de la producción frutícola: la cosecha. Lo que hasta hace pocos años parecía una escena de ciencia ficción hoy comienza a convertirse en una realidad en huertos comerciales de distintos países, donde drones equipados con sistemas de visión artificial y aprendizaje automático ya son capaces de identificar, seleccionar y recolectar frutas maduras de manera autónoma.

La innovación está siendo impulsada por la empresa israelí Tevel Aerobotics, que desarrolló una plataforma de robots aéreos diseñada para enfrentar uno de los principales desafíos de la fruticultura moderna: la creciente escasez de mano de obra especializada para las tareas de cosecha. A medida que los productores enfrentan mayores costos laborales y dificultades para encontrar trabajadores temporarios durante los períodos críticos de recolección, la automatización comienza a perfilarse como una solución estratégica.

Una cosecha inteligente y de precisión

A diferencia de las cosechadoras mecánicas tradicionales, que suelen operar con movimientos bruscos y limitaciones para trabajar con frutos delicados, los drones desarrollados por la firma israelí utilizan inteligencia artificial para tomar decisiones en tiempo real. Gracias a sofisticados algoritmos de visión computacional, estos dispositivos pueden analizar cada árbol, detectar frutas ocultas entre el follaje y determinar con precisión cuáles se encuentran en el punto óptimo de madurez.

El sistema no solo identifica el fruto adecuado para cosechar, sino que también calcula el mejor ángulo de aproximación para evitar daños durante la recolección. Esta capacidad representa un avance significativo para especies de alto valor comercial y particularmente sensibles al manejo, como peras, duraznos, nectarinas, ciruelas y albaricoques.

La inteligencia artificial se convierte así en el verdadero cerebro de la operación. Mientras los drones recorren los huertos, procesan miles de datos por segundo para evaluar características como color, tamaño, forma y ubicación exacta de cada fruta. El resultado es una cosecha más precisa, uniforme y eficiente, con menores pérdidas y una calidad más homogénea para los mercados de exportación.

manzana cosecha mecanica advancedFarmYear2Quincy-66827tj-6
La nueva tecnología ya se utiliza en explotaciones comerciales de Estados Unidos, Italia y Chile, donde demuestra su capacidad para enfrentar la escasez de mano de obra y mejorar la calidad de la cosecha.

La nueva tecnología ya se utiliza en explotaciones comerciales de Estados Unidos, Italia y Chile, donde demuestra su capacidad para enfrentar la escasez de mano de obra y mejorar la calidad de la cosecha.

Otro aspecto destacado es la posibilidad de operar durante las 24 horas del día. Al no depender exclusivamente de la luz solar para identificar los frutos, los sistemas pueden continuar trabajando durante la noche, ampliando significativamente la ventana operativa y permitiendo a los productores responder con mayor rapidez a las exigencias de los mercados.

La tecnología ya dejó atrás la etapa experimental. Actualmente, los robots aéreos están siendo utilizados en explotaciones comerciales de países como Estados Unidos, Italia y Chile. En este último caso, la empresa Unifrutti implementó módulos compuestos por ocho drones en sus huertos de manzanas ubicados en la ciudad de Linares, obteniendo resultados positivos en términos de eficiencia y productividad.

Experiencias similares también se registraron en California, donde la firma HMC Farms incorporó estas unidades para la cosecha de frutas de carozo. Los ensayos demostraron que la plataforma puede adaptarse a diferentes tipos de árboles y variedades, ampliando su potencial de aplicación en diversos sistemas productivos.

El valor de los datos en la nueva agricultura

Sin embargo, el impacto de la inteligencia artificial va mucho más allá de la recolección física de la fruta. Cada drone funciona también como una plataforma de monitoreo y análisis de datos agrícolas. Durante sus recorridos, registra información detallada sobre peso estimado, diámetro, coloración, ubicación geográfica y posibles signos de enfermedades o estrés vegetal.

Toda esta información es procesada y almacenada antes incluso de que la fruta llegue a los centros de empaque. De esta manera, los productores cuentan con datos precisos para planificar la logística, estimar rendimientos, optimizar la comercialización y anticipar problemas sanitarios.

La digitalización de la cosecha marca un cambio de paradigma para la fruticultura mundial. Procesos que históricamente dependieron de la experiencia visual de los trabajadores ahora pueden apoyarse en sistemas capaces de analizar millones de variables y generar decisiones automatizadas con altos niveles de precisión.

Especialistas del sector consideran que estas herramientas no buscan reemplazar completamente el trabajo humano, sino complementar las tareas agrícolas y resolver los crecientes problemas de disponibilidad de mano de obra. Al mismo tiempo, permiten mejorar la competitividad de los productores en un contexto global cada vez más exigente en materia de calidad, trazabilidad y eficiencia.

Con la inteligencia artificial ganando espacio entre los árboles frutales, la agricultura de precisión avanza hacia una nueva etapa. Los drones cosechadores representan una muestra concreta de cómo la tecnología está redefiniendo el futuro de la producción de alimentos, combinando automatización, análisis de datos y sostenibilidad en una misma herramienta.

FUENTE: Tevel Aerobotics, HMC Farms, Frutas de Chile y aportes de Redacción +P.

En esta nota

Las más leídas