Perros detectores del INTA y AFINOA refuerzan el control contra el HLB en las rutas del NOA. Foto: INTA
Desde el cuidado de rebaños en la Patagonia hasta la detección del HLB en el NOA, el uso de perros se consolida como una herramienta técnica clave para el campo.
En la actualidad, la integración de perros en los sistemas productivos de Argentina ha dejado de ser una tradición para convertirse en una herramienta técnica de alta precisión. Su implementación aborda dos desafíos críticos de la producción primaria: la mitigación de conflictos con la fauna silvestre en la Patagonia y la protección fitosanitaria de la industria citrícola en el Noroeste Argentino (NOA).
Mientras en la Patagonia los perros protectores son clave para la defensa de las majadas o los piños frente a los predadores, desde 2019, el equipo de Detección Canina en Cultivos (DCC) lidera una estrategia de vanguardia para blindar la región del Noroeste Argentino (NOA) contra el Huanglongbing (HLB).
Este esfuerzo es coordinado por la Asociación Fitosanitaria del Noroeste Argentino (AFINOA) y cuenta con el respaldo de la COPROSAVE Salta-Jujuy, integrando al INTA, SENASA, INASE, universidades nacionales y los ministerios de producción provinciales.
Vigilancia temprana ante una amenaza sin cura El HLB, provocado por la bacteria Candidatus Liberibacter sp., representa el mayor desafío para la citricultura global debido a su letalidad y la ausencia de tratamiento. En Argentina, la variante asiática ya afecta plantaciones y arbolado urbano en el NEA. Su peligrosidad reside en su extenso periodo asintomático, que puede alcanzar los cuatro años.
“La prevención es el único camino viable ante la aparición tardía de síntomas”, señala Ceferino Flores, responsable del Laboratorio de Fitopatología del INTA Yuto. Flores subraya que la detección precoz es determinante para la sostenibilidad de la producción de limón, naranja y pomelo en la región.
El olfato canino: Precisión y eficiencia operativa La incorporación de la cinotecnia responde a la necesidad de implementar métodos de inspección rápidos, precisos y económicamente sostenibles. Inspirado en modelos exitosos de Estados Unidos, el programa ha demostrado que los canes poseen una capacidad superior a la inspección visual para identificar a la Diaphorina citri (insecto vector) en transportes de carga y pasajeros.
Puntos clave del desempeño canino:
El proyecto avanza hacia una nueva fase: entrenar a los ejemplares para identificar plantas infectadas antes de que manifiesten signos visibles de la enfermedad. Para los productores, este blindaje sanitario es vital para preservar rendimientos y asegurar el acceso a los mercados internacionales, donde Argentina se posiciona como líder mundial en la exportación de limón.
La alianza entre el sector productivo y el mundo canino representa un puente hacia el futuro de la producción agropecuaria argentina. Ya sea mediante el resguardo de rebaños en la inmensidad de la estepa o la detección de amenazas microscópicas en las fronteras sanitarias, los perros se han transformado en aliados indispensables para garantizar una producción eficiente, rentable y en armonía con el entorno natural.
Fuente: INTA con aportes de Redacción +P
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