Fuerte tormenta de granizo impacta la cosecha de pera en Huergo, Godoy y Villa Regina
La tormenta de granizo se extendió durante varios minutos y provocó daños significativos en la fruta que ya estaba lista para cosechar en el Alto Valle.
Una fuerte tormenta de lluvia y granizo se desató ayer por la tarde en distintas localidades del Alto Valle, afectando de manera directa a Ingeniero Huergo, General Enrique Godoy y Villa Regina. El fenómeno climático, que se extendió durante varios minutos sobre toda la región, provocó serios daños en la producción frutícola, según informaron productores y empresarios vinculados a la actividad.
De acuerdo con los primeros relevamientos realizados en la zona, Ingeniero Huergo fue uno de los sectores más castigados por la tormenta. Allí, el granizo cayó con gran intensidad y con piedras de considerable tamaño, generando preocupación entre los productores, ya que la fruta se encontraba en un momento clave del ciclo productivo.
Un fenómeno intenso y prolongado
Según distintos testimonios recogidos tras el temporal, el granizo tuvo una duración variable dependiendo de la región. En algunos sectores, la tormenta se extendió entre cinco y diez minutos y estuvo acompañada por abundante caída de agua. En otros puntos, en cambio, se registraron alrededor de cinco minutos continuos de granizo duro, con piedras de gran calibre que impactaron directamente sobre la fruta lista para cosechar.
Lo que más llamó la atención de los productores fue la persistencia del fenómeno sobre toda la región y, especialmente, el tamaño del granizo. “No fue solo un chaparrón aislado, sino una tormenta que se mantuvo durante varios minutos y con piedras muy grandes”, indicaron desde el sector productivo. Este factor resultó determinante para el nivel de daño observado en los montes frutales.
Impacto en una región clave para la fruticultura
Las localidades de Villa Regina, Ingeniero Huergo y General Enrique Godoy conforman una de las zonas más importantes del Alto Valle en términos de producción frutícola. En conjunto, concentran aproximadamente unas 3.700 hectáreas de pera y poco menos de 3.500 hectáreas de manzana, lo que dimensiona la magnitud del impacto que puede tener un evento climático de estas características.
La tormenta se produjo en un momento particularmente sensible, ya que la cosecha de pera se encontraba en plena etapa de recolección. En muchos casos, la fruta ya estaba madura y lista para ser levantada, por lo que los golpes de granizo afectan directamente su calidad y su valor comercial. Además del daño visible en los frutos, algunos productores advirtieron que también se registraron roturas de ramas y lesiones en las plantas, lo que podría tener consecuencias a futuro.
Las imágenes y videos que comenzaron a circular tras la tormenta resultan contundentes. En ellos se observa el suelo cubierto de granizo y plantaciones severamente afectadas, reflejando la fuerza con la que actuó el temporal sobre toda la región productiva del Alto Valle.
Mientras continúan las tareas de evaluación para determinar con mayor precisión el alcance de los daños, el sector frutícola permanece en alerta y a la espera de posibles medidas de acompañamiento. Los productores remarcan la necesidad de apoyo ante un escenario climático cada vez más adverso, que pone en riesgo una actividad fundamental para la economía regional.
Fuente: Redacción +P.
En esta nota









