Los stocks de fruta en frío siguen en niveles bajos y anticipan un mercado con precios firmes
La menor cosecha de la temporada redujo las existencias de manzanas y peras en las cámaras frigoríficas, un escenario que limitará la oferta durante el segundo semestre y sostendrá los precios.
Los stocks de fruta almacenados en las cámaras frigoríficas de Río Negro continúan mostrando niveles inferiores a los registrados en campañas anteriores, una situación que responde principalmente a la menor cosecha obtenida durante la presente temporada y que, según coinciden analistas y empresarios del sector, se extenderá durante el segundo semestre del año, condicionando la oferta disponible y sosteniendo los precios en los distintos mercados.
De acuerdo con el informe elaborado por la Secretaría de Fruticultura de Río Negro con datos correspondientes al cierre de mayo, las cámaras frigoríficas de la provincia almacenaban poco más de 159.000 toneladas de manzanas. La cifra representa una caída interanual del 14% y se ubica un 11% por debajo del promedio registrado durante las últimas cinco campañas para este mismo período.
Los números confirman una tendencia que ya se observaba desde el inicio de la temporada. De hecho, al analizar la evolución de la última década, la campaña 2026 aparece como una de las de menor volumen almacenado. Solo el año 2022 presentó un nivel inferior para la misma fecha, cuando las existencias de manzana alcanzaban las 153.000 toneladas al cierre de mayo.
La situación también se replica en el caso de las peras. El relevamiento oficial muestra que los stocks almacenados alcanzan las 134.800 toneladas, volumen que resulta 16% inferior al registrado un año atrás y un 7% por debajo del promedio de las últimas cinco campañas.
A diferencia de lo ocurrido con las manzanas, el comportamiento histórico de las peras muestra que han existido varias temporadas con existencias inferiores a las actuales. Sin embargo, el volumen disponible continúa siendo reducido respecto de los parámetros habituales del sector.
En conjunto, las cámaras frigoríficas de Río Negro almacenaban al cierre de mayo un total de 294.190 toneladas de fruta. Del total, el 54% corresponde a manzanas, mientras que el 46% restante pertenece a peras.
El informe fue confeccionado sobre la base de 121 declaraciones juradas presentadas por establecimientos frigoríficos, sobre un total de 165 existentes en la provincia. En consecuencia, la información releva aproximadamente el 73% del universo de cámaras frigoríficas rionegrinas, constituyendo un indicador representativo del comportamiento de la actividad.
Predominio de pocas variedades
En el caso de las manzanas, la variedad Red Delicious continúa concentrando la mayor parte de las existencias. Según el relevamiento oficial, se encuentran almacenadas unas 117.000 toneladas, volumen que representa el 73% del total de manzanas conservadas en frío.
La segunda variedad en importancia es Granny Smith, con aproximadamente 23.000 toneladas, equivalente al 15% del stock total. El resto corresponde a otras variedades con participaciones considerablemente menores.
Entre las peras, la Packham's Triumph mantiene su histórica supremacía. Las cámaras frigoríficas conservan alrededor de 86.000 toneladas de esta variedad, lo que representa el 64% del total almacenado.
En segundo lugar aparece la D'Anjou, con cerca de 24.000 toneladas, equivalente al 18% de las existencias, mientras que la Williams suma unas 20.000 toneladas y participa con el 15% del volumen total de peras almacenadas.
Una consecuencia directa de la menor cosecha
Los bajos niveles de fruta en conservación encuentran una explicación clara en la importante reducción que registró la cosecha durante la presente campaña. La producción fue sensiblemente inferior a la del ciclo anterior, limitando desde el inicio la disponibilidad de fruta para abastecer tanto el mercado en fresco como la industria y las exportaciones.
Esta menor oferta ya comienza a reflejarse en todos los destinos comerciales. Tanto el mercado interno como el externo muestran una reducción en los volúmenes comercializados respecto del año pasado, situación que también alcanza al sector industrial.
De acuerdo con distintos referentes del negocio frutícola, la tendencia difícilmente se modifique durante los próximos meses. Con menores existencias disponibles y sin perspectivas de un incremento de la oferta, el mercado continuará operando con cierta tensión.
Precios sostenidos, aunque la calidad será determinante
La principal consecuencia económica de este escenario será la firmeza de los precios. Una menor disponibilidad de fruta suele traducirse en valores más elevados para productores, empacadores y operadores comerciales, especialmente durante la segunda mitad del año, cuando los stocks comienzan naturalmente a reducirse.
Sin embargo, el comportamiento del mercado no dependerá únicamente de la cantidad de fruta almacenada. La calidad de las partidas conservadas en frío será un factor decisivo para determinar la evolución de los precios.
En el sector recuerdan que una parte de la fruta almacenada puede no reunir las condiciones óptimas para su comercialización en fresco. Cuando esa mercadería llega a los canales comerciales con problemas de calidad, el consumidor suele optar por otras alternativas frutales, reduciendo la demanda y ejerciendo presión bajista sobre los precios de esos lotes específicos.
Por ese motivo, si bien el bajo volumen disponible configura un escenario favorable para sostener las cotizaciones, el resultado final dependerá de la condición comercial de la fruta que permanezca en las cámaras frigoríficas durante los próximos meses.
En síntesis, el informe de existencias en frío vuelve a confirmar una campaña marcada por la escasez relativa de oferta. Con stocks de manzanas y peras por debajo de los niveles habituales, una producción reducida y menores envíos hacia todos los mercados, el sector frutícola ingresa en el segundo semestre con expectativas de precios firmes, aunque atento a un factor que puede resultar determinante: la calidad de la fruta que todavía permanece almacenada.
FUENTE: SEFRN con aportes de Redacción +P.
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