manzanas

Innovación y sostenibilidad: así opera la mayor empresa de manzanas de Brasil

Con más de 100 mil toneladas anuales, tecnología de punta y un enfoque ejemplar en sustentabilidad, es una de las grandes referentes en producción de manzanas.

A inicios del siglo XX cuando Carl Fischer, un joven inmigrante alemán de apenas 20 años, desembarcó en el puerto de Santos, en Brasil, probablemente no imaginaba que estaba dando inicio a una de las más notables historias empresariales del país a través de las manzanas. Con visión, audacia y espíritu emprendedor, comenzó su trayectoria en el sector de exportación de frutas. Su trabajo se expandió rápidamente a la producción de naranjas, manzanas, navegación e importación y exportación de alimentos. Así nació el Grupo Fischer, uno de los conglomerados más importantes de Brasil en el rubro agroindustrial.

En los años 60, el grupo participó del desarrollo de las primeras explotaciones comerciales de manzanas en la región de Fraiburgo, en el estado de Santa Catarina. No obstante, fue en 1985 cuando la empresa trazó una estrategia clara de modernización y profesionalización de su producción frutícola, especialmente enfocada en la manzana. A partir de importantes inversiones en tecnología, capacitación, nuevas tierras y procesos innovadores, Fischer logró transformar la imagen de la manzana brasileña, alcanzando estándares de calidad comparables a los europeos y siendo reconocida hoy como la empresa más grande de producción de manzanas del Hemisferio Sur.

El interesante video que se ofrece a continuación nos muestra con detalles todas las facetas de la empresa en relación a su producción de manzanas y los niveles de logística y tecnología que necesita para manejar en cada temporada estas 100.000 toneladas de manzanas.

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La empresa representa un emblema de excelencia en el cultivo de frutas y da trabajo -en forma directa e indirecta - a más de 7.000 personas en cada temporada. Con más de 30 años de experiencia en fruticultura, Fischer mantiene un compromiso constante con la investigación de nuevas variedades y prácticas agrícolas sostenibles. Produce sus propias plantas a partir de viveros internos con material importado y libre de virus, asegurando trazabilidad total y cumplimiento de las más estrictas normas de producción.

El proceso de cultivo incluye desde la plantación, poda y polinización, hasta la cosecha, todo realizado por equipos especializados y en permanente capacitación. La compañía opera en 19 explotaciones, abarcando 13.500 hectáreas, donde además de manzanas, cultiva soja, maíz, y desarrolla proyectos de reforestación. La manzana es, sin duda, el corazón del negocio. Fischer explota unas 2.200 hectáreas dedicadas a esta fruta, lo que le permite producir aproximadamente 100.000 toneladas anuales, con picos de hasta 120.000 toneladas. Para tomar una referencia de lo que estamos mencionado, este nivel de producción propio representa casi dos veces las exportaciones totales de manzanas de la Argentina por temporada.

La producción de Fisher a su vez equivale al 10% de toda la producción brasileña y un notable 20% del volumen cultivado en Santa Catarina. Las variedades más destacadas son Gala, que componen el 65% del total, y Fuji que representan el 31%. El 4% restante corresponde a nuevas variedades aún en fase experimental. A esto se suma la producción de unas 1.000 toneladas anuales de kiwis.

La infraestructura de Fischer es imponente. Cuenta con cuatro unidades de almacenamiento y dos modernas plantas de empaque (packing houses), que en conjunto suman casi 70.000 m² de áreas cubiertas en ciudades clave como Fraiburgo, Monte Carlo y São Joaquim. Estas instalaciones tienen capacidad para recibir, almacenar y refrigerar hasta 3.500 toneladas de manzanas por día. Con equipos de última generación y personal calificado, la empresa clasifica y selecciona las frutas por peso, tamaño, color y calidad, cumpliendo con rigurosas normativas nacionales e internacionales.

Además, posee 102 cámaras frigoríficas, 82 de ellas con atmósfera controlada, lo que prolonga la vida útil de las frutas y mantiene su frescura. Todo este sistema es gestionado por computadoras y herramientas de monitoreo que garantizan un producto óptimo durante todo el año.

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Una vista de parte de las 2.200 hectáreas de manzana que tiene Fisher en Brasil.

Una vista de parte de las 2.200 hectáreas de manzana que tiene Fisher en Brasil.

La sostenibilidad es un pilar clave de la filosofía de Fischer. La empresa cultiva eucaliptos y pinos en más de 3.400 hectáreas, y conserva más de 6.400 hectáreas de áreas de preservación permanente y reservas naturales. Sus políticas ambientales incluyen reciclaje, control de aguas y emisiones, y la prohibición de caza y pesca en sus territorios. Este compromiso se complementa con certificaciones internacionales como Global GAP, GMP y otras, que validan sus buenas prácticas agrícolas y de fabricación.

El Comité de Seguridad Alimentaria de la empresa (CSAF) supervisa todas las etapas de producción, desde las mismas explotaciones hasta el mercado, asegurando un alimento seguro y saludable para el consumidor. La empresa no solo lidera en producción de manzanas frescas. Su planta industrial en Videira, Santa Catarina la coloca como la principal elaboradora de jugos concentrados de manzana de Latinoamérica, con una molienda anual superior a las 130.000 toneladas, la mayor parte de esta materia prima proveniente de terceros productores de la región, y generando una producción de concentrado de unas 20.000 toneladas al año. En esta fábrica trabajan en forma permanente106 empleados especializados con tecnología de punta, transforma la fruta en jugo natural de alta calidad, ampliando aún más su presencia en el mercado. Con una trayectoria marcada por la innovación, el respeto ambiental y la calidad, Fischer se ha convertido en un verdadero símbolo de excelencia.

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