Maíz

¿Quién sabe mas de maíz? El campo, protagonista en la campaña electoral de Río Negro

Soria cuestionó que la Provincia endeude tierras al norte de Conesa mientras se abandonan hectáreas en el Alto Valle. Banacloy respondió. Clima electoral 2027.

Un préstamo internacional para regar tierras al norte de General Conesa, chacras abandonadas en el Alto Valle y 15.000 trabajadores golondrina que llegan cada cosecha. Con esos temas arrancó, a más de un año de las elecciones provinciales de 2027, el primer cruce fuerte de la campaña rionegrina. De un lado, la intendenta de General Roca y precandidata a gobernadora por el peronismo, María Emilia Soria. Del otro, el ministro de Producción y Desarrollo Económico, Carlos Banacloy. En el medio, el sector rural.

“¿Qué va a poner el privado?”

Soria habló el 22 de septiembre en una entrevista con el canal de streaming Bunker, durante su paso por Viedma. Allí definió el tema productivo como “un tema, a mi modo de ver, pendiente” y apuntó contra el financiamiento que la Provincia busca para el proyecto de riego en la zona de Conesa.

“Nosotros escuchamos que ahora se va a tomar un préstamo BID para poner en producción montón de hectáreas, un préstamo internacional, acá en la zona de cerca de Conesa, al norte de Conesa, un préstamo contundente en dólares”, dijo. Y planteó la pregunta de fondo: “Lo primero que se te viene a la cabeza es, ¿y la rentabilidad, esa rentabilidad extraordinaria que va a tener ese propietario o esos propietarios, la van a devolver? ¿Es un préstamo para ellos?”.

La intendenta fue más allá: “Es un préstamo que tomamos toda la provincia para generarle un beneficio económico a un privado. ¿Qué va a poner el privado? ¿Va a generar trabajo o va a poner soja?”.

En la misma línea, advirtió que en esos campos se trabaja con drones y con poca mano de obra, lo que pone en duda el empleo que puede generar la inversión.

El planteo no era nuevo. A mediados de agosto, en una entrevista con FM de la Costa, ya había cuestionado el endeudamiento provincial con una pregunta similar: “Electrificación y riego, ¿para quién? ¿Quiénes son los dueños de esas tierras?”.

El Alto Valle como contraejemplo

Para Soria, la contradicción está en casa. “Les recuerdo que nosotros en el Alto Valle tenemos toneladas de hectáreas bajo riego, con una inversión enorme, en estado de abandono. O sea, se perdieron hectáreas bajo riego que están en estado de abandono”, señaló.

Consultada sobre si la fruticultura sigue siendo la principal economía de la provincia pese al avance de otras actividades, respondió sin dudar: “Sigue siendo el principal motor, sí. Y no solo el principal motor en materia de recaudación, generación de empleo, intensivo. Piensen, en cosecha llegan 15.000 golondrinas”. Nombró a Roca, Huergo, Cervantes y Villa Regina.

También habló de concentración: “Hay un incentivo a los grandes latifundios, y justamente se van perdiendo los pequeños y medianos. Cada vez hay más tierra concentrada en menos productores”. Y cerró con su propia credencial: “Yo creo que hay que diversificar la matriz productiva. Soy hija de chacareros, así que conozco el tema. Pero también esto: todo ese extra que genera la fruticultura, ¿cómo lo aprovechamos?”.

La respuesta de Banacloy: “No es apretar un botón”

La réplica llegó el 25 de septiembre, en declaraciones difundidas por la Agencia de Noticias Roca. Banacloy sostuvo que la intendenta tiene un profundo desconocimiento del sector y subestima el esfuerzo de quien produce.

Para el ministro, la infraestructura pública es apenas el punto de partida. “Llevar adelante un proyecto productivo no es apretar un botón”, planteó. Comparó una electrificación con un loteo: tener la luz en la esquina no significa tener la casa construida. Después de la obra, explicó, el productor tiene que hacer una inversión millonaria dentro del predio. Poner una zona bajo riego exige movimientos de suelo, nivelación láser y pivotes o canales internos, con costos que según el funcionario van de 2.000 a 5.000 dólares por hectárea.

Banacloy también apuntó a lo personal: atribuyó las críticas a que en la familia Soria nadie tuvo actividad en el sector privado. Y le dio un marco político al cruce. Ante la pregunta de Soria sobre si el privado va a “poner soja”, el ministro trajo el recuerdo de Cristina Kirchner, quien calificó a la soja de “yuyo” y habló de un modelo que busca demonizar la producción.

También respondió a la referencia de Soria sobre los drones. Para Banacloy, instalar la idea de que un campo en Río Negro se siembra o se maneja con un dron es desconocer la realidad y ningunear los riesgos que enfrenta el productor.

Granizo, sequía y financiamiento: el argumento oficial

El ministro enumeró los riesgos del productor rionegrino: sequías en las que una vaca llega a valer lo mismo que un par de zapatillas, heladas y granizo. Recordó que el año pasado hubo más de 3.000 hectáreas afectadas por granizo y sostuvo que en esos casos la única que responde es la Provincia.

Contó además que volvía de Buenos Aires, donde buscó financiamiento para mallas antigranizo, riego por goteo y maquinaria. Y cerró con una idea que anticipa el tono de la campaña: los que juzgan, dijo, son los productores, que saben quién trabaja para ellos.

El debate recién empieza. Pero ya dejó planteadas las preguntas que el sector rural va a escuchar en los próximos meses: quién financia la expansión del riego, quién se beneficia, qué pasa con las hectáreas que ya existen y quién responde cuando el clima golpea.

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