Alerta ganadera: los 10.000 guanacos enviados a faena "son insuficientes"
La naturaleza, con sus inviernos fríos, mantenía cierto equilibrio, pero el cambio climático cambio las cosas para mal, según los productores.
Al conocerse la noticia que difundió el Gobierno de Santa Cruz, sobre el envío a faena de poco más de 10.000 cabezas de guanaco, en medio de un plan para mitigar el peso de los casi 3 millones de ejemplares de fauna nativa que compiten por las pasturas y por el agua con la ganadería, el productor santacruceño Marcelino Díaz, y miembro de la Sociedad Rural de la región patagónica, consideró que la medida es “insuficiente” y que la situación, que hace que pequeños productores abandonen los campos, “se les fue de las manos”.
Hoy la carne de guanaco se comercializa sobre todo dentro de Santa Cruz, a un precio que está entre un 30% y un 40% menos que los cortes vacunos. Ocurre que los frigoríficos aún carecen de habilitación del SENASA para tránsito federal, los que les permitiría llegar al resto del país.
Los productores se aferran a recuentos efectuados hace más de 15 años, que daban cuenta que en ese momento la población de guanacos no pasaba de los 250.000 individuos, y que los números se dispararon cuando el guanaco fue incluido en la «Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres» (CITES), (1993) lo que prohíbe su comercialización.
“Los encierres que se hacen con motos y que derivan animales a frigorífico ayudan, pero son insuficientes. Ninguna temporada superó los 10.000 guanacos capturados. Así no alcanza”, destacó Díaz, quien administra hace 30 años las 220 mil hectáreas que posee Estancia Cóndor en Santa Cruz.
"Se fue de las manos"
El dirigente aseguró que, a pesar de los recientes planes de manejo, “la problemática ya se escapó de las manos” y que se necesita una acción coordinada entre provincias, Nación y frigoríficos para contener el impacto, según declaró al portal www.provincia23.com.ar
Por ejemplo, en Tierra del Fuego, la Ley Provincial 101 prohíbe la caza y la comercialización del guanaco desde hace más de 30 años, por lo tanto, aplicar el modelo de Santa Cruz obligaría a un debate legislativo para hacer una modificación de esa norma.
Cambio climático, efecto multiplicador
El portal “Guanacos del Sur”, suele reproducir las opiniones del biólogo Stuart «Chacho» Blake, nacido en Río Gallegos y criado en estancia Cóndor de Santa Cruz. En sus últimos posteos recordó que “había un investigador que, en el invierno del 73, cada nieve que iba de junio y se queda hasta septiembre, moría el 44% de los guanacos”. Contrapuso ese dato a que “el invierno anterior, que fue uno normal, se estima murieron el 13%. La diferencia es del 319%”, y destacó que “del 85 hasta ahora hemos, tenido cuatro inviernos bravos. 4 de 40. O sea, el 90% de los inviernos no han sido bravos. Por lo tanto, Se te mueren menos guanacos”.
Aseguró que con menos mortalidad natural y una tasa de natalidad constante, la población crece sin control. Cada Navidad hay entre 30% a 35% de guanacos más. Por lo tanto, por inviernos más atemperados, si no se mueren más del 30%, la población crece cada año, señaló Blake.
Díaz también hizo referencia al clima, al comentar que “este año tenemos un serio problema con la sequía y los fuertes vientos. Se secó lo poco que había en el invierno y estamos en época de parición. Se están perdiendo muchos corderos”.
Ante este panorama, que afecta la coyuntura productiva, le apuntó a la desertificación provocada por la sobrepoblación de guanacos: “hoy Hay un 40% de la Patagonia poblada por guanacos. Donde entran los guanacos, no entran las ovejas. Destruyeron los campos productivos y los que estaban en la línea fina, cayeron”.
“Estamos hablando de unos 3 millones de guanacos solo en Santa Cruz y los encierres que se hacen con motos y que derivan animales a frigorífico ayudan, pero son insuficientes. Ninguna temporada superó los 10.000 guanacos capturados. Así no alcanza”, agregó.
Según Blake, varios factores han contribuido a la explosión demográfica de guanacos, como la prohibición del «chulengueo» (caza tradicional de crías); cuestiones macroeconómicas como, la caída del precio internacional de la lana en un 60% entre 1991-1993 que despobló los campos, y los efectos del volcán Hudson que obligó a abandonar estancias.
“El guanaco se va a terminar con la oveja, y eso es fácil. Termina simplemente por acaparar el 30-40% de la pastura. Y si el chacarero tiene el 30-40% de ovejas menos, se funde”, sentenció.
Cuidar el recurso
Los integrantes del Consejo Agrario Provincial (CAP) dieron a conocer su mirada sobre el tema ante la Comisión Asesora del Plan de Manejo del Guanaco, un ámbito de trabajo articulado entre organismos como INTA, SENASA, la Universidad Nacional de la Patagonia Austral y el sector productivo.
“Es una política pública que demuestra que se puede producir cuidando el recurso, con trazabilidad y control”, destacó Hugo Garay, actual presidente del CAP.
Por su parte, Marisol Espino, directora provincial de Áreas Protegidas y de Fauna Silvestre de Santa Cruz, subrayó que la sostenibilidad también se mide en acuerdos que respeten los ciclos biológicos y la protección de las crías.
“El Plan de Manejo del Guanaco es una política pública que demuestra que en Santa Cruz es posible producir cuidando el recurso. Este espacio de gobernanza nos permite tomar decisiones basadas en el conocimiento científico, con reglas claras, trazabilidad y controles que garantizan un aprovechamiento responsable, legal y sostenible, generando trabajo y valor dentro de la provincia”, señaló Hugo Garay.
En cuanto a las dificultades, se identificaron cuellos de botella operativos vinculados a la escasez de encerradores, la falta de relevadores capacitados, la disponibilidad limitada de mataderos municipales en el interior provincial y el bajo aprovechamiento de la fibra.
Alimento destacado
En declaraciones a FM Dimensión de El Calafate, Emilio Rivera, representante de los productores ganaderos en el Consejo Agrario Provincial (CAP) hizo referencia a un informe del INTA que detalla la calidad nutricional del producto: “Habla de bajo contenido de colesterol y muy buenas propiedades, lo que posiciona a la carne de guanaco como un alimento destacado”.
Rivera admitió que como telón de fondo subyace la disputa entre guanacos y ovinos por los pastizales patagónicos, muy escasos en la actualidad. Lo que es determinante para que pequeños ganaderos abandonen sus campos.
“Son herbívoros que compiten por un recurso extremadamente escaso en Patagonia. Las altas densidades de guanacos impactan sobre la oferta forrajera y generan ineficiencias productivas”, afirmó.
Aclaró, sobre las 10.000 cabezas enviadas a faena, que “no se trata de exterminar la especie, sino de regular densidades para poder manejar mejor el pastizal natural, conservar los servicios ecosistémicos y permitir esquemas de manejo más eficientes”, sostuvo.
Por lo pronto, “el problema está en la escasez de operadores de fauna capacitados para los encierres a campo. No es fácil formarlos, pero hoy al menos tenemos reglas claras y eso genera confianza para invertir y crecer”.
Fuente: Redacción +P
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