Crece el crédito ganadero: fuerte avance del financiamiento en dólares
El endeudamiento bancario del sector bovino creció 35% interanual y alcanzó uno de los niveles más altos de las últimas dos décadas, impulsado por la expansión del crédito en dólares.
Tal como venimos realizando en informes anteriores, y a partir de los datos correspondientes al primer trimestre del año recientemente publicados, analizamos la evolución del financiamiento bancario destinado al sector ganadero, particularmente a la actividad bovina.
Según las estadísticas del Banco Central de la República Argentina (BCRA), los saldos de préstamos tomados por empresas ganaderas alcanzan actualmente uno de los niveles más elevados de los últimos veinte años, solo superado por los registros observados entre fines de 2017 y comienzos de 2018.
Al 31 de marzo de 2026, el pasivo total de las empresas dedicadas a la cría de ganado bovino —excluidas las cabañas— ascendía a USD 1.365 millones. La cifra representa un incremento del 20% respecto de diciembre de 2025, cuando el stock de deuda se ubicaba en USD 1.133 millones, y un aumento interanual del 35%.
De este total, el 47% se concentra en bancos públicos, el 32% en bancos privados, el 18% en entidades banca extranjera y el 2% restante en otras instituciones financieras, no bancarias.
En cuanto a la composición de esa deuda, el 58% del total —equivalente a USD 785 millones— corresponde a financiamiento en moneda local, prácticamente sin variaciones respecto de marzo de 2025, cuando el saldo ascendía a USD 761 millones.
De este modo, el crecimiento del endeudamiento sectorial se explica fundamentalmente por la fuerte expansión de los pasivos nominados en moneda extranjera. De acuerdo con la estadística oficial, al cierre de marzo de 2026 las empresas ganaderas registraban obligaciones en dólares por USD 580 millones, más del doble de los USD 250 millones contabilizados un año antes.
Actualmente, el 42% de los pasivos del sector está denominado en moneda extranjera. Un año atrás esa participación era del 25%; en 2024 representaba el 15%; mientras que, en marzo de 2023, en un contexto de elevada incertidumbre cambiaria, apenas alcanzaba el 3% del total.
En los últimos veinte años, el mayor nivel de dolarización del financiamiento sectorial se había registrado durante el tercer trimestre de 2019, cuando más del 60% de los pasivos estaba tomado en moneda extranjera.
Si bien la información desagregada por actividad no permite identificar plazos ni destinos específicos del crédito -capital de trabajo o inversión-, el crecimiento observado en el financiamiento en moneda extranjera sugiere, en principio, una mayor disponibilidad de líneas de largo plazo orientadas a inversión, precisamente el tipo de financiamiento que la ganadería requiere para consolidar un proceso sostenido de retención y expansión del stock.
Sin embargo, estos instrumentos nominados en moneda extranjera también reflejan cierto perfil del tomador. En términos generales, uno de los indicadores utilizados habitualmente para dimensionar el nivel de financiamiento del sector consiste en relacionar el stock de deuda con la cantidad de animales existentes al inicio de cada ciclo productivo.
Bajo este criterio, y en un contexto de caída del stock bovino combinado con un mayor acceso al crédito, el indicador muestra una marcada expansión en los últimos tres años, alcanzando en este primer trimestre un nuevo máximo histórico de USD 27 financiados por animal en stock, superando incluso los niveles registrados en igual período de 2018.
Sin embargo, cuando el análisis se realiza en relación con el valor patrimonial de la hacienda, el nivel de apalancamiento financiero del sector continúa siendo reducido, sin siquiera acompañar el ritmo de valorización que viene mostrando la actividad.
Aun considerando un stock en retroceso, el fuerte aumento del valor de la hacienda registrado durante el último año implicó una significativa mejora patrimonial para los productores, aunque sin un correlato equivalente en el crecimiento del financiamiento bancario.
Tomando como referencia el período cerrado en marzo —a fin de compatibilizarlo con la información oficial disponible—, el precio de la hacienda medido en dólares aumentó, en promedio, un 30% en la categoría de hacienda gorda para faena y cerca de un 60% en las categorías vinculadas a cría e invernada, particularmente vientres y terneros. En ese mismo lapso, el endeudamiento bancario del sector creció un 35% interanual.
En tanto, si nos centramos únicamente en los saldos nominados en moneda local —presumiblemente orientados a líneas de menor plazo destinadas a capital de trabajo e incluso concentradas en segmentos de clientes de menor calificación crediticia—, el desfasaje en el ritmo de crecimiento es aún mayor, ya que los saldos resultan apenas un 3% superiores a los registrados un año atrás.
FUENTE: Rosgan.
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