Ganadería

Después de los récords, la ganadería argentina muestra señales de ajuste

La corrección de los valores de la invernada y la creciente presión sobre los feedlots marcan una nueva etapa para el negocio ganadero, aunque el sector descarta un escenario de crisis.

En el marco de Las Nacionales 2026, uno de los eventos ganaderos más importantes del norte argentino, el mercado ganadero ROSGAN realizó un remate especial en el predio de la Sociedad Rural de Corrientes, ubicado en la localidad de Riachuelo. La subasta, desarrollada durante la muestra organizada por Exponenciar, reunió una oferta cercana a las 10.000 cabezas y permitió tomar el pulso de un mercado que comienza a mostrar señales de reacomodamiento luego de los máximos registrados durante los últimos meses.

Las Nacionales edición Santander congregaron a criadores, cabañeros y productores de todo el país en torno a las razas que lideran el desarrollo ganadero de la región, entre ellas Braford, Brangus y Brahman. En ese escenario, considerado una referencia para la actividad pecuaria del norte argentino, ROSGAN volvió a convertirse en una vidriera clave para analizar la evolución de los precios y las expectativas del sector.

La gran cantidad de hacienda ofrecida y la diversidad de categorías permitieron obtener una fotografía representativa de la actualidad del negocio ganadero. Si bien la demanda continuó activa, los resultados reflejaron una moderación en los valores que varios operadores ya anticipaban luego de meses de fuertes incrementos.

Corrección de precios tras meses de máximos históricos

Al finalizar la jornada, el presidente de ROSGAN, Raúl Milano, explicó que las distintas categorías de invernada registraron bajas de entre el 6% y el 7% en comparación con los valores observados semanas atrás. Sin embargo, aclaró que la vaca de invernada mantuvo un comportamiento más estable, con descensos cercanos al 1%.

Según Milano, esta situación debe interpretarse como un ajuste coyuntural y no como un cambio estructural dentro de la actividad ganadera. “Lo que estamos viendo es una tendencia de corrección lógica después de meses de precios extraordinarios. No hay señales de alarma ni indicios de una crisis en el sector”, afirmó.

El dirigente remarcó que las comparaciones con otros remates recientes deben realizarse con cautela. En particular, señaló que los resultados obtenidos durante la Expo Angus de Otoño, realizada en Palermo, respondieron a condiciones comerciales diferentes, caracterizadas por una oferta genética destacada y una demanda especialmente activa.

Uno de los aspectos que más llamó la atención durante la subasta fue el nivel de colocación de la hacienda. De acuerdo con los datos aportados por ROSGAN, alrededor del 22% de las tropas ofrecidas no lograron concretar operaciones. Este fenómeno puso de manifiesto una diferencia entre las expectativas de los vendedores y los valores que los compradores están dispuestos a convalidar en el escenario actual.

Milano explicó que muchos productores continúan tomando como referencia los precios excepcionales registrados durante los últimos meses, mientras que el mercado comenzó a mostrar límites para sostener esas cotizaciones. “Existe un desacople entre lo que legítimamente pretende el productor, recordando los valores extraordinarios de meses anteriores, y lo que hoy está dispuesto a pagar el comprador”, señaló.

El desafío de la brecha entre invernada y ganado gordo

La situación guarda una estrecha relación con lo que ocurre en el Mercado Agroganadero de Cañuelas, donde los valores del ganado destinado a faena han mostrado dificultades para acompañar el fuerte incremento que había experimentado la invernada. Esta diferencia impacta especialmente en los sistemas de engorde a corral, que ven reducida su rentabilidad cuando la reposición de animales aumenta más rápido que el precio de venta del ganado terminado.

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La brecha entre la invernada y el ganado para faena alcanzó niveles inusuales y comenzó a impactar sobre la rentabilidad del engorde, impulsando un ajuste en las cotizaciones.

La brecha entre la invernada y el ganado para faena alcanzó niveles inusuales y comenzó a impactar sobre la rentabilidad del engorde, impulsando un ajuste en las cotizaciones.

En este sentido, Milano recordó que históricamente la brecha entre los valores de la invernada y del ganado gordo rondó el 15%. Sin embargo, durante los últimos meses esa diferencia llegó a ubicarse entre el 30% y el 35%, generando mayores exigencias económicas para los feedlots.

“Cuando esa diferencia se amplía tanto, los números del feedlot dejan de cerrar y el negocio comienza a exigir más kilos y ciclos más largos para recuperar rentabilidad”, explicó.

Para los operadores del mercado, esta situación ayuda a comprender parte del ajuste observado en los remates recientes. La dificultad para trasladar mayores costos al valor final de la hacienda terminada obliga a compradores y engordadores a actuar con mayor cautela al momento de reponer animales.

Confianza en el largo plazo y expectativas de recuperación

A pesar de este escenario, el presidente de ROSGAN destacó que los vientres mantuvieron un comportamiento relativamente firme, una señal que, a su entender, ratifica la confianza de los productores en el futuro de la actividad.

“Hubo lotes que quedaron sin vender, pero también hubo interés por categorías que habitualmente presentan mayores dificultades comerciales. Eso demuestra que la ganadería sigue siendo vista como una inversión de largo plazo”, sostuvo.

Si bien algunos lotes no encontraron comprador, el interés registrado en determinadas categorías fue interpretado como una muestra de que el sector mantiene expectativas positivas respecto del negocio ganadero y de su capacidad de recuperación.

En ese marco, Milano insistió en que el mercado atraviesa una etapa de normalización luego de un período marcado por remates especiales con fuerte financiamiento y valores excepcionalmente elevados.

“No estamos frente a una crisis ni a una caída abrupta. Estamos viendo una corrección lógica luego de meses de precios extraordinarios. El mercado sigue mostrando demanda y seguramente volverá a encontrar nuevos equilibrios”, concluyó.

Tras el remate realizado en Corrientes, ROSGAN continuará su calendario comercial el próximo 23 de junio en la localidad santafesina de Tostado, donde la Cooperativa Ganadera de Ceres será anfitriona de una nueva subasta especial. Allí, productores y operadores volverán a seguir de cerca la evolución de los precios y las perspectivas de una actividad que continúa siendo uno de los principales motores productivos de la Argentina.

FUENTE: Rosgan con aportes de Redación +P.

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