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La demanda mundial de carne alcanzará un récord de 412 millones de toneladas en 2035

Según la OCDE y la FAO, el consumo global de carnes crecerá un 12% en la próxima década, aunque el aumento por habitante será más lento que en años anteriores.

El consumo global de carnes continuará expandiéndose durante la próxima década, aunque a un ritmo más moderado que en años anteriores. Así lo indica el informe OECD-FAO Agricultural Outlook 2026-2035, elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que proyecta un crecimiento del 12% en la demanda mundial de carnes para 2035.

Según el documento, el consumo total alcanzará las 412 millones de toneladas al final del período analizado, impulsado principalmente por el crecimiento demográfico y la expansión de los ingresos en países en desarrollo. Sin embargo, el informe destaca que el incremento del consumo per cápita será considerablemente menor al observado en la década anterior, reflejando cambios estructurales en los hábitos alimentarios y en las preferencias de los consumidores.

Los especialistas de ambos organismos atribuyen esta desaceleración a una combinación de factores. Entre ellos sobresalen el envejecimiento de la población en numerosas economías avanzadas, el encarecimiento relativo de las carnes rojas y una creciente preocupación social por cuestiones vinculadas a la salud, el impacto ambiental de la producción ganadera y el bienestar animal.

En los países de altos ingresos, estas tendencias ya están modificando los patrones de consumo. Cada vez más consumidores optan por dietas que reducen la presencia de carne vacuna y ovina, mientras ganan terreno alternativas consideradas más saludables o con menor huella ambiental. Esta transformación, si bien no implica una caída generalizada del consumo de proteínas animales, sí contribuye a moderar el crecimiento de la demanda mundial.

El informe señala que la mayor expansión del consumo se concentrará en regiones de ingresos medios y bajos, donde el crecimiento poblacional y la mejora del poder adquisitivo seguirán impulsando la incorporación de proteínas animales a la dieta. En estos mercados, la carne de ave continuará siendo una de las opciones más accesibles y con mayor potencial de crecimiento debido a sus menores costos de producción y a su amplia aceptación cultural y religiosa.

Perspectivas para los precios

En materia de precios, las proyecciones muestran escenarios diferenciados según el tipo de carne. En el corto plazo, la OCDE y la FAO prevén que los valores de la carne vacuna y ovina se mantendrán firmes, sostenidos por una oferta limitada en varios países productores y por una demanda internacional que continúa mostrando fortaleza.

No obstante, el panorama cambia en el horizonte de mediano y largo plazo. Hacia 2035, el informe proyecta una reducción de los precios reales de la carne vacuna del 16% y de la carne ovina del 6%, en comparación con los niveles actuales. Esta tendencia estaría vinculada a mejoras en la productividad, avances tecnológicos en los sistemas de producción y una moderación del crecimiento de la demanda.

Aunque el mercado seguirá creciendo, el informe prevé una moderación del consumo individual y una caída de hasta 20% en los precios reales del cerdo.

Aunque el mercado seguirá creciendo, el informe prevé una moderación del consumo individual y una caída de hasta 20% en los precios reales del cerdo.

Las perspectivas son aún más pronunciadas para otras proteínas animales. Según el documento, la carne porcina y la carne aviar registrarían caídas reales cercanas al 20% durante el período analizado. Estas disminuciones responderían, en gran medida, a la expansión de la oferta global y a una mayor eficiencia productiva, factores que permitirían abastecer el aumento del consumo sin generar presiones significativas sobre los precios.

Un mercado en transformación

El Outlook 2026-2035 refleja un escenario de transición para el mercado mundial de carnes. Si bien la demanda seguirá creciendo en términos absolutos, los factores demográficos, económicos y sociales están modificando la velocidad de expansión y la composición del consumo.

Para los países exportadores de carne, especialmente aquellos con fuerte participación en los mercados internacionales, las conclusiones del informe ofrecen señales relevantes. La persistencia de una demanda creciente representa una oportunidad para sostener el comercio global, aunque los cambios en las preferencias de los consumidores exigirán adaptaciones en materia de producción, sostenibilidad y trazabilidad.

Al mismo tiempo, las proyecciones de precios sugieren que el sector deberá prepararse para un contexto de mayor competencia y márgenes potencialmente más ajustados hacia el final de la próxima década. En este escenario, la eficiencia productiva, la innovación tecnológica y la capacidad de responder a las nuevas exigencias de los mercados serán factores determinantes para mantener la competitividad.

En definitiva, la OCDE y la FAO anticipan una década marcada por el crecimiento del consumo mundial de carnes, aunque con una dinámica diferente a la observada en el pasado. La combinación de cambios demográficos, preocupaciones ambientales y transformaciones en los hábitos alimentarios redefine el futuro de una de las industrias agroalimentarias más importantes del mundo.

FUENTE: Informe OCDE-FAO con aportes de Redacción +P.

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