Menos animales, más carne: el dato que marca un cambio en la ganadería argentina durante 2026.
El primer semestre de 2026 dejó una fuerte caída en la faena bovina, pero también un récord histórico en el peso promedio de las reses que permitió amortiguar el descenso de la producción de carne.
La actividad ganadera argentina atraviesa un período de transición marcado por una menor disponibilidad de hacienda para faena, aunque con importantes avances en eficiencia productiva. Así lo refleja el informe correspondiente al cierre de junio de 2026 elaborado por el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), que evidencia un panorama de claroscuros para uno de los sectores más importantes de la economía agroindustrial.
Durante junio, la faena bovina mostró una recuperación respecto de mayo. En total se procesaron aproximadamente 1,077 millones de cabezas, lo que significó un incremento mensual del 7,6%. En paralelo, la producción de carne alcanzó las 259,8 mil toneladas equivalente res con hueso, registrando una mejora del 8,3% frente al mes anterior.
Sin embargo, la comparación interanual continúa reflejando un escenario de menor actividad. La cantidad de animales faenados durante junio fue un 5,1% inferior a la registrada en el mismo mes de 2025, lo que representa alrededor de 58 mil bovinos menos ingresados a los frigoríficos. La diferencia también quedó reflejada en la faena diaria, que pasó de un promedio de 63,1 mil cabezas por jornada en junio del año pasado a 53,9 mil durante el mismo período de este año.
Menor oferta de hacienda, pero mayor rendimiento por animal
El balance del primer semestre confirma esta tendencia. Entre enero y junio de 2026 se faenaron 6,02 millones de bovinos, cifra que representa una caída del 8,9% respecto de los 6,61 millones contabilizados en igual período de 2025. La reducción afectó especialmente a categorías estratégicas para el abastecimiento y la exportación, como los novillos de dos dientes, que disminuyeron en 134,3 mil cabezas; las vaquillonas de dos dientes, con una baja de 88,1 mil animales; y las vacas de ocho o más dientes, que registraron una retracción de 114,8 mil cabezas.
No obstante, el menor volumen de hacienda fue parcialmente compensado por un notable incremento en el rendimiento de cada animal enviado a faena. El peso promedio de las carcasas alcanzó los 237,1 kilogramos durante el primer semestre, un incremento del 3% respecto de los 230,1 kilogramos registrados en igual período del año anterior. Se trata del mayor promedio histórico para la actividad, incluso por encima del récord alcanzado en septiembre de 2022, cuando el peso medio había llegado a 236,3 kilogramos.
La mejora fue aún más marcada durante junio, cuando el peso promedio ascendió a 241,2 kilogramos por res, un 4,4% superior al registrado en junio de 2025. Este incremento permitió amortiguar el impacto de la menor cantidad de animales procesados. Mientras la faena acumuló una retracción cercana al 9%, la producción total de carne cayó un 6,2%, alcanzando 1,428 millones de toneladas equivalente res con hueso en el primer semestre.
Los frigoríficos ganan participación y los feedlots sostienen la oferta
El informe también destaca el creciente protagonismo de las empresas nucleadas en el Consorcio ABC dentro de la actividad frigorífica nacional. En junio concentraron el 41,2% de la faena total, una participación significativamente superior al 33,8% registrado un año atrás. Entre las plantas con mayor volumen de actividad sobresalieron Swift Argentina S.A., con 57,7 mil cabezas procesadas, y Frigorífico Rioplatense S.A., que alcanzó las 35,8 mil cabezas.
Otro dato alentador para el sector proviene de los establecimientos de engorde a corral. Al cierre de junio, los feedlots mantenían existencias cercanas a los 2,17 millones de bovinos, un volumen 6% superior al registrado al finalizar el segundo trimestre de 2025. Este nivel de ocupación permite prever una oferta relativamente estable de hacienda para los próximos meses, aportando previsibilidad a la cadena productiva.
Sin embargo, el documento también advierte sobre desafíos estructurales que persisten en la producción bovina argentina. Uno de ellos es la baja participación de animales de mayor peso dentro de determinadas categorías, especialmente en las hembras jóvenes. Las hembras de dos dientes, que representan el 23% de la faena acumulada del semestre, promediaron apenas 196,4 kilogramos por carcasa, más de 40 kilos por debajo del promedio general del conjunto de categorías.
Este comportamiento evidencia que aún existe un amplio margen para mejorar la eficiencia en algunos segmentos del rodeo, lo que podría incrementar la producción de carne sin necesidad de aumentar significativamente el número de animales enviados a faena.
En síntesis, el primer semestre de 2026 deja una fotografía de una ganadería que ajusta su oferta de hacienda, especialmente en categorías de alto valor comercial, pero que responde con mejores índices de productividad individual. El desafío para el sector será sostener estos avances en eficiencia mientras recupera el volumen de animales disponibles, en un contexto donde la demanda internacional y el abastecimiento del mercado interno continúan exigiendo niveles crecientes de competitividad.
FUENTE: Consorcio ABC con aportes de Redacción +P.
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