Marcos Lauge recibe a Tabaré Bassi y técnicos para potenciar genética adaptada a la Patagonia.
Neuquén ofrece inmejorables condiciones sanitarias, mientras Río Negro destaca por su creciente prestigio en toros de alto potencial genético.
Se lo llama “Centro de Producción de Campana Mahuida”, pero su denominación específica es “Estación Agrozootécnica”. Se trata de un campo de unas 90 hectáreas con todas las instalaciones y el equipamiento técnico para producir material genético para ovinos, caprinos y bovinos. Está declarado libre de toda enfermedad, lo cual es un gran capital para los planes futuros, y las autoridades del gobierno de Neuquén quieren que cobre mayor protagonismo.
Actualmente, en el lugar se almacenan las pajuelas (pequeños tubos plásticos cilíndricos que contienen semen congelado), con las que se inseminan las vacas, sobre todo de los productores de menor escala. Pero hay un detalle: ese material genético hoy la provincia lo compra, cuando podría producirlo y hasta comercializarlo. Para eso avanza un acuerdo con la provincia de Río Negro, que la semana pasada dio sus primeros pasos.
Marcos Lauge, director de Ganadería y Salud Animal, de la secretaría de Producción de Neuquén, recibió en este complejo de varios edificios a una delegación rionegrina que encabezó el secretario de Ganadería, Tabaré Bassi, quien acudió junto al referente técnico de Ganadería, Jorge Llobet y a Angel Guttmann, técnico del programa ganadero que ha puesto en marcha una línea de mejoramiento genético para productores de baja escala en la Región Sur. También asistió el cabañero Emilio Donari, y en representación de la carrera de Medicina Veterinaria que la Universidad Nacional de Río Negro dicta en Choele Choel, fueron la directora, María Belén Buglione, y la docente Daiana Bastías.
El establecimiento de Campana Mahuida se ubica unos 15 kilómetros al sur de Loncopué. Luego de la reunión, +P dialogó con Lauge.
—Hoy recibieron visitas en este centro. ¿Con qué motivo? ¿Qué temas abordaron?
—Estamos en el Centro de Producción de Campana Mahuida, donde tenemos el laboratorio de biotecnologías productivas. Trabajamos toda la parte reproductiva y genética para los productores de Neuquén, y la idea era recibir a esta comitiva porque ya venimos trabajando en distintas líneas de vinculación con la provincia de Río Negro.
Queríamos que pudieran conocer lo que estamos haciendo acá para establecer algún tipo de línea de trabajo, de vinculación hacia adelante, para potenciar lo que tiene Neuquén y trabajar vinculados a la producción genética, que ha aumentado mucho a nivel de bovinos en todo Río Negro. Queremos ver cómo nos podemos complementar para usar mejor los recursos que tenemos las dos provincias. Se habló del manejo de reproductores, de producción de pajuelas y de genética.
—Hoy la provincia de Neuquén compra genética para prestar servicio a los productores, sobre todo a los más chicos. ¿Puede haber alguna intención de producir aquí mismo ese recurso genético, para después trabajarlo en los campos de Neuquén?
—Es posible. Nosotros tenemos un programa reproductivo que asiste en ovinos, en caprinos y, a esta altura de la temporada en particular, con genética bovina. A futuro se podría pensar en producir esa genética a partir de la vinculación que hay con Río Negro, para proveer no solo a los programas provinciales, sino también para ofrecer genética producida en la Patagonia a todo aquel que esté interesado. Ir al privado, para poder incluso comercializar. Por ejemplo, embriones con genética adaptada a la Patagonia.
—¿Se puede hablar de un biotipo bovino adaptado a los campos del norte de la Patagonia?
—Particularmente, se trata de potenciar eso. Hoy han crecido mucho las cabañas y, con los premios obtenidos, se ha demostrado que lograron una genética propia de Río Negro, incluso reconocida en las exposiciones nacionales. Entonces queremos ver cómo, a futuro, podemos multiplicar más esa genética adaptada y ofrecérsela a los productores de nuestra zona.
—¿Cómo podría funcionar un acuerdo entre ambas provincias desde lo institucional? ¿Río Negro podría traer toros y ustedes facilitar la infraestructura para producir embriones o pajuelas?
—El objetivo es ese. Nosotros acá en Campana Mahuida tenemos toda la infraestructura acorde y habilitada para esa producción, ya sea para producir embriones o semen. Por eso queremos ver cómo esa genética que se está produciendo en otras zonas se puede trabajar y utilizar en el marco de las estrategias que tiene cada provincia.
—Loncopué está próximo a Chile. ¿Qué detectan ustedes? ¿Podría haber algún negocio vinculado a la genética con Chile?
—Podría haberlo. Se conoce, y en varias reuniones se ha mencionado la posibilidad de estos intercambios binacionales. En las reuniones que se vienen haciendo, hay interés por parte de Chile en la genética argentina, y particularmente en la patagónica.
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