Las moscas representan un problema sanitario y productivo en los gallineros, especialmente en verano.
La mosca doméstica es un vector incontrolable. El fracaso químico dispara el riesgo de transmisión. Es hora de cambiar: su programa de control químico no funciona.
La intensa dependencia de los insecticidas piretroides como herramienta principal para el control de la mosca doméstica (Musca domestica) en las granjas avícolas argentinas alcanzó un punto de inflexión crítico. Un estudio de especialistas del CONICET, publicado en la prestigiosa revista científica Journal of Economic Entomology, reveló que este enfoque empezó a ser ineficaz. La causa principal radica en el desarrollo de mutaciones genéticas que confieren resistencia a esta clase de control químico en las poblaciones del insecto.
Este fenómeno tiene implicaciones directas en los niveles de productividad y la sanidad de los establecimientos, dado que la Musca domestica es un reconocido vector de enfermedades.
El estudio, liderado por investigadores del CONICET, se centró en moscas domésticas recolectadas en granjas avícolas ubicadas en la provincia de Buenos Aires. El director del trabajo, Ariel Toloza, investigador del Centro de Investigaciones de Plagas e Insecticidas (CIPEIN, CONICET-UNIDEF), explicó la problemática: “Se centra en que se utilizaron durante mucho tiempo insecticidas piretroides como herramientas de control químico (con el progresivo aumento de las dosis) que derivó en una selección de individuos con características genéticas para sobrevivir a los mismos. Como resultado, los controles dejaron de ser efectivos”.
El avance científico logró detectar por primera vez en Argentina las mutaciones genéticas específicas que confieren esta resistencia a los piretroides. Se identificaron diversas variantes, como kdr, kdr-his y super-kdr. Romina Piccinali, coautora del estudio e investigadora del CONICET en el Instituto de Ecología, Genética y Evolución de Buenos Aires (IEGEBA, CONICET-UBA), destacó la relevancia: "Previamente teníamos solamente la información toxicológica, y ahora, gracias a los análisis genéticos efectuados pudimos conocer la principal causa que explica por qué las moscas son resistentes a los insecticidas piretroides”.
La mosca doméstica representa una amenaza sanitaria dual:
El control de esta plaga es, por lo tanto, una necesidad impostergable para garantizar la sanidad y la rentabilidad avícola.
El equipo de investigación recolectó moscas adultas en tres granjas avícolas de la provincia de Buenos Aires. Los resultados fueron contundentes: el 87 por ciento de las moscas domésticas contenía al menos algunas de las mutaciones genéticas (kdr,kdr−his y super−kdr) que brindan resistencia a los piretroides.
Ante esta evidencia, los investigadores proponen una solución basada en el Manejo Integrado de Plagas (MIP). El primer paso crucial es interrumpir el uso de insecticidas piretroides.
Las nuevas estrategias deben incluir un abordaje integral:
Toloza subraya que el trabajo del CONICET sienta las bases para un programa de monitoreo rápido y económico que permita detectar las mutaciones de resistencia de manera temprana. Esto permitiría a los productores implementar nuevas herramientas de control enfocadas en un manejo racional con principios activos de bajo impacto ambiental.
Fuente: Conicet con aportes de +P
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