alimentos

Alza en alimentos: La producción agrícola subirá 14% en 2034

Innovación y tecnología impulsan el crecimiento, pero desigualdades y emisiones amenazan. ¿Cómo balancear economía y sostenibilidad?

La creciente demanda mundial de alimentos, junto con las persistentes desigualdades económicas, configura un escenario complejo donde la innovación tecnológica y la sostenibilidad ambiental son claves. Según el informe Perspectivas Agrícolas 2025-2034 de la OCDE y la FAO, presentado el 15 de julio de 2025, la producción agrícola y pesquera global crecerá un 14% en la próxima década, impulsada por avances tecnológicos y mejoras en la productividad, especialmente en países de ingresos medios. Sin embargo, este crecimiento no será uniforme ni suficiente para cerrar las brechas de desigualdad.

El informe proyecta un aumento del 17% en la producción de carne, lácteos y huevos para 2034, acompañado de un incremento del 7% en las existencias mundiales de ganado vacuno, ovino, porcino y avícola. Las mejoras en productividad, especialmente en regiones como el África subsahariana, donde el rebaño vacuno es tres veces mayor que en América del Norte, pero con una producción por animal mucho menor, podrían reducir los precios reales de los productos agrícolas. Sin embargo, esta presión a la baja plantea riesgos para los pequeños agricultores, quienes enfrentan barreras para adoptar tecnologías innovadoras y son vulnerables a la volatilidad del mercado.

La FAO destaca el potencial de África subsahariana, con un crecimiento proyectado del 15% en su rebaño vacuno, pero subraya la necesidad de políticas que mejoren el acceso a mercados y tecnologías. Los gobiernos deben implementar programas de apoyo localizados para integrar a los pequeños productores en la cadena de valor.

Consumo global: un cambio en el mapa

El consumo de alimentos está evolucionando. La India y los países del Sudeste Asiático liderarán el crecimiento, representando el 39% del aumento global para 2034, mientras que la participación de China caerá al 13% desde el 32% de la última década.

En los países de ingresos medios, la ingesta diaria per cápita de productos animales crecerá un 6%, alcanzando 364 kilocalorías en países de ingresos medianos-bajos.

Sin embargo, en los países de bajos ingresos, la ingesta promedio se mantendrá en apenas 143 kilocalorías, lejos del estándar de 300 calorías recomendado por la FAO, evidenciando la persistencia de la desigualdad alimentaria.

El desafío climático: emisiones en el punto de mira

El aumento de la producción alimentaria traerá un incremento del 6% en las emisiones directas de gases de efecto invernadero agrícolas. Aunque la intensidad de estas emisiones disminuirá, sigue siendo un reto para la sostenibilidad.

El informe sugiere que un aumento adicional del 15% en la productividad global, combinado con la adopción masiva de tecnologías de reducción de emisiones, podría reducir las emisiones agrícolas un 7% por debajo de los niveles actuales para 2034, al tiempo que satisface la demanda alimentaria.

Para abordar estos desafíos, los autores del informe instan a los gobiernos a:

  • Fomentar la adopción tecnológica entre pequeños agricultores mediante incentivos y formación.
  • Mejorar el acceso a mercados para garantizar ingresos estables.
  • Desarrollar políticas locales que promuevan la sostenibilidad y reduzcan las emisiones.
  • Fortalecer la resiliencia de los sistemas agrícolas frente a la volatilidad económica y climática.

En un mundo donde la demanda de alimentos crece y las desigualdades persisten, la innovación y las políticas inclusivas serán cruciales para equilibrar el crecimiento económico con la sostenibilidad ambiental.

Fuente: El País con aportes de +P

En esta nota

Las más leídas