El blindaje de Europa: menos acero importado para impulsar la competitividad
En un movimiento estratégico para revitalizar su economía, Europa pone en marcha un plan ambicioso: limitar las importaciones de acero y apostar por la producción local como motor de crecimiento y sostenibilidad.
La Unión Europea está decidida a fortalecer su industria siderúrgica frente a la feroz competencia internacional. Este miércoles, la Comisión Europea anunció una medida contundente: a partir del 1 de abril de 2025, las importaciones de acero se reducirán en un 15%. La decisión llega en un momento crítico para el sector, golpeado por los aranceles del 25% impuestos por Estados Unidos y el creciente exceso de producción asiática, que amenaza la supervivencia de las acerías europeas.
Stéphane Séjourné, vicepresidente ejecutivo de Prosperidad y Estrategia Industrial, fue claro al presentar el plan de acción para las industrias siderúrgica y metalúrgica: "Proteger nuestras acerías de la competencia extranjera desleal es la prioridad número uno".
Según explicó, el exceso de capacidad global, especialmente desde Asia, ha mermado los pedidos de las fábricas europeas en los últimos años. Con esta reducción de cuotas, la UE busca recuperar terreno y garantizar la competitividad de un sector clave.
El anuncio no es un hecho aislado. Desde 2018, tras los primeros aranceles impuestos por la Administración Trump, la UE implementó medidas de salvaguardia para limitar las importaciones de acero, renovadas en varias ocasiones. Ahora, con la intensificación de estas cuotas y una nueva norma de "fundido y vertido" en el horizonte, el bloque comunitario pretende evitar que los productores extranjeros eludan las restricciones comerciales. Esta regla permitirá sancionar al país donde se origina el metal, incluso si sufre transformaciones mínimas en terceros países antes de llegar a Europa.
Además, la Comisión no se detiene ahí. En el tercer trimestre de 2025, planea presentar un sustituto para la cláusula de salvaguardia actual, que expira en 2026, y ya adelanta una investigación sobre el mercado del aluminio para posibles medidas similares. "Europa debe ser un actor mundial del acero, no un patio de recreo", advirtió Séjourné, dejando en claro la ambición de la UE de liderar en un mercado cada vez más disputado.
Con estas acciones, la Unión Europea envía un mensaje rotundo: está lista para proteger su industria y competir de igual a igual en el escenario global.
En esta nota








