Panamá

Panamá se prepara para probar una mosca transgénica contra el gusano barrenador

Científicos en Panamá probarán al aire libre NovoFly, una mosca transgénica que promete frenar el avance del gusano barrenador en EE. UU.

En un centro financiado por Estados Unidos en Panamá, un equipo de científicos alista las primeras pruebas al aire libre de una mosca del gusano barrenador modificada genéticamente. Se trata de un paso clave en el desarrollo de una nueva arma contra este parásito que ataca al ganado y que ya avanzó desde Centroamérica hasta Texas.

Por ahora, los insectos permanecerán en jaulas de malla expuestas al clima cálido y húmedo de Panamá, mientras los investigadores evalúan cuánto tiempo logran sobrevivir fuera del laboratorio antes de pasar a etapas más avanzadas del ensayo.

NovoFly busca duplicar la producción de moscas estériles para frenar el avance de la plaga.

NovoFly busca duplicar la producción de moscas estériles para frenar el avance de la plaga.

Una amenaza de mil millones de dólares

La administración de Donald Trump ha destacado esta mosca modificada, bautizada NovoFly, como una posible solución decisiva frente al gusano barrenador del ganado. Se estima que una infestación generalizada podría costarle a la industria ganadera de Texas pérdidas superiores a los 1.000 millones de dólares, con riesgo de propagarse a otros estados.

El gusano barrenador es la larva de una mosca cuyas hembras depositan huevos en heridas abiertas de animales de sangre caliente. Al eclosionar, las larvas se alimentan de tejido vivo y pueden matar al huésped si no recibe tratamiento a tiempo.

Expertos advierten: el éxito de NovoFly no está garantizado en su primera prueba al aire libre.

Expertos advierten: el éxito de NovoFly no está garantizado en su primera prueba al aire libre.

El método de las moscas estériles, al límite

Desde hace décadas, la estrategia más eficaz ha sido liberar masivamente moscas estériles, producidas principalmente en una planta en Panamá que administran de forma conjunta el Departamento de Agricultura de EE. UU. y el gobierno panameño. Inaugurada en 2006, la instalación produce cerca de 100 millones de moscas estériles semanales con el objetivo de frenar el avance del insecto hacia el norte.

Pero el gusano barrenador silvestre ya se propagó por todo México y, en junio, reapareció en granjas de Texas por primera vez en décadas. La producción actual no alcanza para contener el brote: los expertos calculan que se necesitarían 500 millones de moscas semanales para volver a confinar la plaga en la selva del Darién, entre Panamá y Colombia.

La planta de Panamá produce 100 millones de moscas semanales, pero se necesitan 500 millones.

La planta de Panamá produce 100 millones de moscas semanales, pero se necesitan 500 millones.

Cómo funciona NovoFly

NovoFly es una cepa modificada para producir únicamente machos. Al esterilizarlos y liberarlos, estos se aparean con hembras silvestres —que normalmente se aparean una sola vez—, lo que hace que pongan huevos infértiles y la población disminuya con el tiempo. Este principio se aplica en EE. UU. desde 1957 y permitió erradicar la plaga del país en 1966.

El problema actual es que la planta panameña produce machos y hembras por igual, y estas últimas no sirven para el control poblacional, sin que exista una manera sencilla de separarlas. NovoFly busca resolver justamente eso, duplicando en la práctica la cantidad de machos estériles disponibles, según explicó Scott Hutchins, científico jefe del USDA.

Ensayos de campo liberarán 50.000 moscas marcadas cada pocos días en un rancho panameño.

Ensayos de campo liberarán 50.000 moscas marcadas cada pocos días en un rancho panameño.

Próximos pasos y riesgos

El USDA espera pronto la autorización de la agencia de bioseguridad panameña para iniciar las pruebas al aire libre. Si todo avanza según lo previsto, en unas nueve a doce semanas comenzarían ensayos de mayor escala en un rancho cercano, liberando 50.000 moscas marcadas con tinte fluorescente cada pocos días, con seguimiento mediante trampas, según detalló el genetista Alex Arp.

El entomólogo Maxwell Scott, quien participó en el desarrollo de NovoFly, advirtió que el resultado no está garantizado: existe la posibilidad de que los machos modificados no vuelen lo suficientemente bien como para competir con los silvestres.

Ampliar la producción también implica riesgos. Introducir la nueva cepa en la planta de Panamá podría desestabilizar el proceso de cría y provocar un colapso total, obligando a empezar de cero, según advirtió el contralmirante Michael Schmoyer, a cargo de los esfuerzos del USDA contra la plaga. Por eso se evalúa producir NovoFly inicialmente en una nueva planta prevista en Texas para fines del próximo año.

México y Texas se suman al plan: nuevas plantas producirían moscas macho estériles.

México y Texas se suman al plan: nuevas plantas producirían moscas macho estériles.

Un camino prometedor, pero lento

En junio, la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. (EPA) publicó una propuesta para registrar NovoFly, que de aprobarse sería el primer insecto modificado genéticamente en recibir autorización plena de ese organismo.

Especialistas como Edwin Burgess, de la Universidad de Florida, coinciden en que incluso un incremento moderado de machos estériles podría acelerar la erradicación, aunque todavía falta confirmar que NovoFly compita eficazmente con los machos silvestres y pueda criarse a gran escala.

México también respalda la técnica y podría comenzar a producir moscas macho hacia fin de año en una planta recién reabierta, según indicó Gabriel Ayala, funcionario de sanidad animal mexicano. A futuro, la producción podría repartirse entre Panamá, México y Texas.

La directora del laboratorio de Kerrville, Kim Lohmeyer, se mostró optimista sobre una erradicación más rápida que la lograda en los años sesenta, aunque reconoció que, incluso con resultados exitosos, controlar nuevamente la plaga tomará más de un año.

FUENTE: Reuters con aportes de Redacción +P

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