Suba inesperada en bolsa: el factor Ormuz impulsa a navieras de China
Las acciones de gigantes navieros de China se disparan tras rumores de un posible paso seguro por el estrecho de Ormuz, clave para el comercio global de petróleo.
Las acciones de las principales navieras estatales de China registraron un alza inesperada en los mercados, impulsadas por versiones no confirmadas que sugieren un posible cambio en la dinámica de tránsito marítimo en uno de los puntos más sensibles del comercio energético mundial: el estrecho de Ormuz. El movimiento, que llamó la atención de analistas e inversionistas, se vincula directamente con reportes difundidos por Lloyd’s List, una de las publicaciones más influyentes del sector marítimo.
Según estas versiones, Cosco Shipping Energy Transportation (CSET) y China Merchants Energy Shipping (CMES) habrían recibido una notificación informal para preparar sus buques con el objetivo de atravesar el estratégico paso marítimo. Esta información, aunque no verificada oficialmente, fue suficiente para generar expectativas en el mercado sobre una eventual ventaja operativa para los armadores chinos en un contexto de creciente tensión geopolítica.
El estrecho de Ormuz, que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán, es una arteria clave para el transporte global de petróleo. En este escenario, la posibilidad de que buques chinos cuenten con condiciones favorables de tránsito desde Irán representa un factor diferencial significativo. Los inversionistas interpretaron esta eventualidad como una oportunidad para que las navieras estatales aprovechen tarifas de flete más elevadas, en momentos en que otros operadores enfrentan interrupciones o mayores riesgos en la región.
Movimientos en el Golfo Pérsico alimentan expectativas
Uno de los elementos que alimentó la especulación fue un mensaje difundido en la red social WeChat, donde se indicaba que la Asociación de Armadores de China habría instruido a CSET, el pasado 17 de marzo, a activar los motores de sus embarcaciones fondeadas en la zona. Este gesto fue leído como una señal de preparación para un tránsito inminente, aunque no existen confirmaciones oficiales al respecto.
Datos de Lloyd’s List Intelligence indican que Cosco mantiene actualmente nueve buques detenidos en el Golfo Pérsico. Entre ellos se encuentran dos portacontenedores de gran tamaño, tres superpetroleros VLCC, tres buques Aframax y un Panamax. La mayoría de estas embarcaciones se concentran en aguas centrales del golfo, aproximadamente a 75 millas náuticas al noroeste de Abu Dabi, y según los registros de calado, todos los petroleros se encuentran cargados, lo que refuerza la hipótesis de una inminente operación comercial.
En paralelo, el VLCC Cosflying Lake fue detectado navegando a 12 nudos desde el mar Arábigo hacia el Golfo de Omán, con destino a Ras Tanura, una de las principales terminales petroleras de Arabia Saudita. En el segmento de contenedores, el Cosco Shipping Aquarius, con capacidad para más de 20.000 TEU, permanece desde el 13 de marzo en la entrada del golfo, con rumbo declarado hacia el Puerto Khalifa, en Abu Dabi.
Pese a estos movimientos, un funcionario de CSET declaró que, por el momento, los buques de la compañía “no están entrando ni saliendo” del estrecho de Ormuz, lo que introduce cautela frente a las versiones que circulan en el mercado.
Tensión geopolítica y dependencia energética
La relevancia de este posible escenario radica en la fuerte dependencia energética de China respecto de Medio Oriente. Se estima que cerca del 40% del petróleo que importa el país proviene de esta región, lo que convierte al estrecho de Ormuz en un punto neurálgico para su seguridad energética. Sin embargo, es importante señalar que no todo ese volumen es transportado por navieras chinas, ya que gran parte de los buques operan bajo contratos de fletamento para clientes internacionales.
En este contexto, también se identificó la presencia del VLCC He Rong Hai, que navega cargado en el Golfo Pérsico y transmite a través de su sistema AIS el mensaje “Buque y tripulación chna”. Este petrolero está gestionado por Shanghai Yucheng Shipping, empresa considerada de carácter estatal. Asimismo, se reporta que otros cinco buques vinculados a esta firma fueron transferidos en años recientes desde Cosco o China Merchants a otra compañía asociada a una institución dependiente del Ministerio de Transporte chino.
A pesar de que más de diez embarcaciones vinculadas a China han logrado cruzar el estrecho desde el inicio del actual conflicto —principalmente graneleros y buques de carga general—, Irán no ha emitido una declaración oficial que garantice el libre tránsito para barcos chinos.
La situación sigue siendo altamente volátil. El 18 de marzo, Irán acusó a Estados Unidos e Israel de atacar el campo de gas South Pars, lo que incrementa la incertidumbre en la región. Este tipo de hechos podría modificar la postura de Teherán respecto al paso de embarcaciones extranjeras, incluyendo las chinas, y alterar nuevamente el equilibrio del comercio marítimo en una de las rutas más estratégicas del mundo.
Fuente: Portal Portuario con aportes de redacción +P.
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