Acusaciones cruzadas en el millonario conflicto que sacude la vitivinicultura argentina
La historia de una sociedad que exporta vino a Europa del Este y termina en un juicio de cientos de millones, allanamientos y denuncias cruzadas por estafa y contrabando
La cooperativa Fecovita, dueña del 30% del mercado argentino de vino y una de las mayores exportadoras del país, salió al cruce de las versiones que la señalan como responsable de un conflicto comercial millonario con la empresa eslovaca-española IBERTE, liderada por Juan José Retamero y el expresidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), Guillermo García.
El caso, que involucra a la sociedad Exportadora Vitivinícola S.A. (EVISA) creada en 2021, se ventila actualmente ante el Tribunal Arbitral de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y tiene sentencia prevista para el primer trimestre de 2026.
Los orígenes del conflicto
A principios de 2021, Fecovita aportó vino y mosto en consignación, mientras IBERTE prometía abrir mercados en Europa del Este gracias a sus contactos. Sin embargo, según la cooperativa, pronto surgieron diferencias irreconciliables sobre los objetivos de la sociedad.
En mayo de 2022 las partes acordaron de mutuo acuerdo la disolución. Lo que parecía el final pacífico derivó en una guerra judicial:
- Fecovita acusa a IBERTE de no haber ingresado el dinero de las ventas realizadas en el exterior.
- IBERTE, por su parte, afirma haber realizado un aporte inicial y desconocer las operaciones en consignación (las cuales, según Fecovita, están plenamente documentadas y presentadas en el expediente arbitral).
Estrategia de “asfixia judicial”
A pesar de haber pactado contractualmente que cualquier controversia sería resuelta exclusivamente ante el Tribunal Arbitral de Buenos Aires, IBERTE desplegó una estrategia de acciones paralelas destinada a generar asfixia judicial.
Entre ellas se encuentran el pedido de quiebra de EVISA iniciado en 2022 —rechazado en primera instancia y que, tras más de tres años, aún permanece sin resolución definitiva—, una denuncia penal por estafa contra directivos de Fecovita que fue inicialmente archivada por el fiscal D’Amore, pero sorpresivamente desarchivada por el fiscal Ticheli sin que se registraran avances significativos, y una causa por supuestos balances falsos caracterizada por múltiples pedidos de nulidad y por un episodio inédito: los peritos oficiales designados solicitaron apartarse del proceso alegando presiones recibidas desde la propia parte de IBERTE.
Contraataque y allanamientos
En 2024 la Justicia Federal de San Juan allanó el domicilio de Guillermo García en el marco de una denuncia por contrabando (expediente FMZ 27276/2024) presentada por una empresa vinculada a Retamero. Simultáneamente, Fecovita denunció penalmente a Retamero y García por estafa.
También fue denunciado Gabriel Betranou, ex asesor jurídico del INV, quien terminó desplazado al detectarse incompatibilidad entre su cargo público y sus actividades privadas.
La salud financiera de Fecovita, según su presidente
Rubén Panella, presidente de la cooperativa, fue tajante: “Los balances están realizados correctamente y auditados por una firma de reconocimiento internacional. La empresa mantiene una situación financiera estable, sin deudas con proveedores, colaboradores, bancos ni productores. Es rotundamente falso que los 5.000 viticultores asociados vayan a tener que poner un solo peso por este conflicto”.
Y agregó: “Primero, porque quien debe es IBERTE quien nos debe a nosotros; segundo, porque el patrimonio neto de Fecovita supera ampliamente el monto en disputa”.
Posición dominante en el sector
Fecovita agrupa a 29 cooperativas primarias y más de 5.000 productores de Mendoza y cuenta con 11 oficinas comerciales en Argentina y 2 en el exterior. Controla el 30 % del mercado interno de vino fraccionado y es líder indiscutido en exportación de mosto concentrado.
El sector vitivinícola argentino observa con atención un caso que combina intereses millonarios, exfuncionarios de alto perfil y una batalla legal que podría sentar precedentes sobre cómo se resuelven los conflictos societarios en la industria del vino. El laudo arbitral de 2026 promete ser uno de los fallos comerciales más relevantes de la década.
Fuente: Noticias Argentinas con aportes de +P
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