Vino

Claves para entender el proceso de reestructuración del mercado del vino en China

El mercado chino del vino se reinventa. Adiós a las cenas formales y al lujo ostentoso: llega el consumo casual en casa y la preferencia por estilos más ligeros.

El mercado del vino en China continental atraviesa un profundo proceso de reestructuración. Pasa de un modelo basado en cenas formales, regalos de lujo y eventos de negocios a un consumo más casual, intencional y centrado en el hogar. Así lo detalla el Informe de Perspectivas del Mercado de China publicado por Wine Australia el 12 de marzo de 2026, dirigido a los contribuyentes australianos del impuesto sobre el vino y la uva.

El documento recopila datos de múltiples fuentes para ofrecer una visión integral del mercado, las tendencias de consumo y recursos estratégicos para los exportadores australianos.

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Consumo de vino en China continental se desplaza del canal on-premise hacia el hogar y ocasiones casuales.

Consumo de vino en China continental se desplaza del canal on-premise hacia el hogar y ocasiones casuales.

Una potencia económica con crecimiento más moderado

China continental mantiene su posición como la mayor economía de Asia-Pacífico y la segunda a nivel mundial por PIB nominal, alcanzando los 19,4 billones de dólares estadounidenses en 2025, según el FMI. Representa aproximadamente el 20% del PIB global medido en paridad de poder adquisitivo, una cuota que ha aumentado de manera sostenida durante las últimas décadas.

Aunque el país cumplió las expectativas de crecimiento en 2025 con un aumento del 5% del PIB, los analistas prevén una desaceleración en los próximos años. La economía china depende en gran medida del gasto externo, dada su posición dominante en la fabricación de bienes de consumo mundiales. Además, el consumo interno se mantiene contenido: en 2025 los hogares ahorraron el 32% de sus ingresos, impulsados por la preocupación por el mercado inmobiliario y la estabilidad del empleo.

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Un mercado estratégico para el vino premium

A pesar de la reciente contracción, el mercado del vino de China continental sigue siendo clave en la región Asia-Pacífico. Según IWSR, ocupa el segundo lugar en volumen total, solo por detrás de Australia, y es el segundo mayor importador de vino, detrás de Japón.

Sin embargo, destaca por su mayor precio promedio por botella en comparación con estos mercados, lo que lo convierte en un destino especialmente relevante para el vino premium australiano.

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El reinicio del mercado: del formal al casual

Los hábitos de consumo y las ocasiones de ingesta de alcohol están cambiando de forma estructural. Ante la cautela económica, los consumidores prefieren beber en casa en lugar de en restaurantes y bares. Esta tendencia ha provocado el declive de categorías asociadas a la vida social formal, como los vinos espumosos y el whisky escocés.

La reducción de cenas de negocios y la prohibición de alcohol en eventos gubernamentales anunciada en mayo de 2025 aceleraron esta transformación. Los chinos se inclinan ahora por estilos más ligeros, principalmente vinos blancos y licores blancos, más adecuados para ocasiones informales y relajadas.

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Cambio de preferencias: auge de los vinos blancos

Tradicionalmente dominado por el vino tinto, el mercado chino evoluciona hacia estilos más livianos. Las mujeres lideran este giro, prefiriendo los vinos blancos para acompañar comidas picantes. Este movimiento impulsó durante 2024 la demanda de Riesling alemán y Sauvignon Blanc de Nueva Zelanda.

Mientras el segmento de Champagne enfrenta dificultades en el canal on-premise, opciones más accesibles como Prosecco, Cava y otros vinos espumosos —incluidos los de Australia— registraron crecimiento durante 2024 y la primera mitad de 2025, impulsados por el aumento de aperitivos ligeros y momentos casuales.

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Dinámica de las importaciones

Las importaciones de vino en China continental mantuvieron una tendencia bajista hasta 2024, año en que el regreso de los vinos australianos tras la eliminación de aranceles impulsó el volumen total. Francia, Chile e Italia perdieron participación de mercado ante el retorno australiano. En 2025 la tendencia descendente se reanudó (aunque desde una base más alta), con Francia, Chile y especialmente Estados Unidos registrando las mayores caídas de volumen.

La reestructuración del mercado chino del vino es profunda y obedece a cambios estructurales generados por la pandemia, el pesimismo económico, la caída de los vinos nacionales de gran volumen y la reducción de eventos formales. Para los exportadores australianos, este nuevo escenario exige adaptar su oferta hacia estilos más ligeros, especialmente vinos blancos, y enfocarse en ocasiones de consumo casual en el hogar.

Fuentes: Wine Australia y Observatorio Vitivinícola con aportes de Redacción +P

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