Crisis

Crisis cervecera en Argentina: Antares cierra locales y Quilmes reduce su estructura

¿Es este el fin de la expansión cervecera? El cierre de locales históricos de Antares revela una crisis de rentabilidad que golpea a toda la industria nacional.

La caída estrepitosa en el consumo que afecta a los comercios minoristas impactó con dureza en el segmento de las cervecerías artesanales. Este nicho enfrenta complicaciones severas que derivaron en una pérdida constante de rentabilidad durante los últimos meses. En este contexto, la reconocida cadena Antares transitó un primer semestre extremadamente complejo. La firma sumó recientemente el cese definitivo de actividades en su sucursal de Vicente López (Buenos Aires), un punto de venta considerado emblemático por los seguidores de la marca.

Los socios responsables de la franquicia notificaron la decisión mediante sus canales oficiales de comunicación. El local operó hasta el cierre de junio de 2026, dejando un vacío significativo en la zona norte. Durante las últimas jornadas, los propietarios invitaron a sus clientes a despedir el espacio que funcionó como punto de encuentro durante años.

Los emprendedores manifestaron su tristeza ante la situación, aunque rescataron los vínculos humanos forjados mediante la pasión por la cerveza artesanal. Esta baja se suma a una lista de desactivaciones que la cadena acumuló en diversas localidades estratégicas de la provincia de Buenos Aires.

El efecto dominó

La crisis de Antares no se limita a un evento aislado en Vicente López. En la ciudad de La Plata, la marca registró una contracción notable de su presencia territorial. En abril de 2024, trascendió el cierre del local ubicado en la calle 56, entre 11 y 12. Dicho establecimiento abrió sus puertas originalmente en el año 2005, lo que marcó casi dos décadas de permanencia en el mercado platense. La situación empeoró a lo largo de ese año con la clausura de otros puntos de venta en Diagonal 74, City Bell y Ensenada.

Actualmente, en la región platense solo resisten el parador situado en 18 y 44 y el espacio comercial en Baxar. La ciudad de Mar del Plata, cuna de la marca, también experimentó retrocesos importantes. A mediados de marzo de 2026, la empresa anunció el fin de la vida comercial de su sucursal en Playa Grande, ubicada en Bernardo de Irigoyen 3851. Este local emblemático dejó de operar el 18 de abril tras veinte años de actividad ininterrumpida. Según comunicó la empresa, la falta de acuerdos con los nuevos propietarios del inmueble precipitó la decisión de abandonar ese punto estratégico en "La Feliz".

Estructura de costos

Los motivos detrás de estas desactivaciones responden a factores económicos estructurales que asfixian al sector gastronómico. Los socios de las franquicias señalaron que los costos fijos se dispararon de manera incontrolable. En los últimos 24 meses, los servicios básicos sufrieron aumentos cercanos al 600%. Esta presión financiera, sumada a los alquileres prohibitivos, eliminó los márgenes de ganancia. Los empresarios del rubro consideran que, si bien toda la gastronomía padece el contexto actual, el sector cervecero recibe el impacto más violento debido a su dependencia del consumo masivo.

La problemática excede al mundo artesanal y alcanza a los gigantes de la industria. La Cervecería Quilmes informó recientemente una reestructuración que implica la eliminación de un tercio de los empleos en una de sus plantas principales. Además, la compañía suprimirá dos turnos de trabajo como consecuencia directa de la merma en la demanda. Esto confirma que tanto las grandes corporaciones comerciales como las pequeñas producciones de autor atraviesan una fase de supervivencia. La reducción de los puntos de venta parece ser la única respuesta inmediata ante un escenario de ventas en rojo permanente.

FUENTE: Redacción +P

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