Valle: Al menos 90 productores dispuestos a poner malla antigranizo
Se hizo un relevamiento previo al diseño de una línea de financiamiento con condiciones atadas a los tiempos de la fruticultura.
El 11 de marzo pasado comenzó a circular en las distintas cámaras de fruticultores de la región un listado para que se anotaran aquellos productores dispuestos a afrontar un financiamiento a largo plazo para colocar malla antigranizo y sistemas activos de lucha contra las heladas en sus establecimientos. Se anotaron casi 90 y, entre todos, suman 1.000 hectáreas.
Con esos datos en la mano, se trabaja con tres fuentes de financiamiento: Banco de la Nación Argentina (BNA), Banco Patagonia y Fiduciaria de Río Negro. Así lo adelantó el presidente de la Federación de Productores, Sebastián Hernández, quien hizo una evaluación de la temporada que está culminando.
Hernández considera que el beneficio otorgado por el gobierno nacional a los campos bajo riego —donde se cultiva maíz o alfalfa— consistente en bajar del 27% al 10,5% el IVA de la electricidad, debería aplicarse a toda la fruticultura. Además, anticipó que el sector avanza hacia una reforma del convenio colectivo de trabajo.
A continuación, la entrevista completa:
-¿Cómo analizan el fin de la cosecha, con todos los indicadores negativos de producción y exportaciones?
- Hay un porcentaje bastante grande de merma, porque tenemos certificadas 6.200 hectáreas afectadas por el granizo. La helada generó una pérdida anterior —ya visible antes de la cosecha— de alrededor de un 10%. Eso redujo de manera muy importante la cantidad de fruta de calidad. Por eso hoy el productor tiene la manzana guardada en el frío, tratando de negociarla y de obtener el mejor precio. Para el productor que pudo salvar su fruta y no tuvo granizo, dentro de todo, los números no son malos; son bastante alentadores. No así para el productor al que le cayó granizo. En ese caso, el valor de la industria estuvo en 150 pesos, que es exactamente el costo de cosecha. Cambió la plata nomás. Esa es la evaluación que hago en función de la cantidad de hectáreas damnificadas.
-¿Cuál es la reacción de los productores ante esta situación?
- En la última reunión de la Federación, el planteo general fue poner mucho énfasis en el financiamiento para malla antigranizo y riego por aspersión, para poder asegurarse de que el esfuerzo que hace el productor no se pierda. Ahora, sobre el listado de 1.000 hectáreas que reunimos de productores que quieren financiamiento, vamos a trabajar con la provincia y con algunos financiamientos del Banco Nación y del Patagonia, para ver qué posibilidades hay de llegar a un financiamiento acorde a las circunstancias económicas que vive el sector. Debe ser un financiamiento blando para poder asumir esta inversión.
- ¿Por lo pronto hay un grupo de 80 o 100 productores que avisaron que están dispuestos, o puede haber más?
- Seguramente habrá más productores. Una vez que el financiamiento se lance y se conozcan las tasas y los períodos, seguramente habrá más gente interesada. Esto significa que, más allá de la situación económica, el productor ve que no hay posibilidades de seguir si no se contempla esta tecnificación.
- ¿Cuál es el estado de las negociaciones?
- Por ahora va avanzando y, seguramente, dentro de unos días tengamos novedades para informarles a los productores. Estamos hablando de llegar a todos los productores, tanto a los que están en emergencia como a los que no. Lo que buscamos con esto es que los productores empiecen a tecnificar sus establecimientos y puedan contar con las herramientas para defenderse de estas situaciones climáticas.
- ¿Cómo se armarían estas líneas de crédito?
- Va a haber tres líneas: una del BNA, otra del Patagonia y otra de Fiduciaria de Río Negro. Estamos en discusión sobre las tasas y los períodos de financiamiento. La idea es avanzar de a poco, porque no creo que un productor pueda techar todo al mismo tiempo, sino de a dos o tres hectáreas. Para no endeudarse demasiado, porque estamos hablando de un promedio de 15.000 dólares la hectárea. Si tuviera 10 hectáreas, tendría que endeudarse en 150.000 dólares. Sería un riesgo muy grande.
- El gobierno nacional lanzó el RIMI (Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones), que contempla algunos beneficios para las inversiones en malla, como la amortización adelantada. ¿Cómo lo tomaron?
- Sinceramente, no estoy entendiendo lo que está haciendo el gobierno. Para que la actividad empiece a mejorar, primero hay que bajar los impuestos, hay que reducir la presión impositiva. En función de eso, sí se pueden exigir contrapartidas. Por este tema estuve hablando en la Secretaría de Agricultura y pedí una audiencia, porque necesitamos resolver algunos temas que no están avanzando como corresponde.
- Se contempla una reducción del IVA del 27% al 10,5% en las facturas de electricidad en campos bajo riego. ¿Cómo lo analizaron?
- Los frigoríficos y los galpones de empaque también deberían tener esa reducción. Habría que bajar la alícuota al 10,5% para todas las actividades frutícolas, para que la actividad funcione y traccione de una manera distinta. Eso sería un avance importante, porque en nuestra región generaría mayor movimiento económico y mayores inversiones. El productor no guarda la plata; lo que hace es invertir: reconvierte, compra tractores, realiza las modificaciones necesarias. El productor, cuando tiene rentabilidad —y lo ha demostrado durante décadas—, invierte. Pero si no logramos bajar los costos, no podremos devolverle a la región más trabajo, más kilos, más productividad.
- Pareciera que la fruticultura del Alto Valle tocó un nuevo piso y que cada vez hay menos fruta…
- Si nos comparamos con otros países, tenemos un promedio muy bajo de productividad. Excepto algunas empresas que hoy tienen cierta capacidad financiera, el promedio no supera los 35.000 kilos por hectárea.
- Sin embargo, a pesar de las reuniones —como la que hicieron para pedir la reducción de impuestos a los combustibles—, no se cambian las condiciones…
- Hace una semana tuve una reunión de economías regionales con todos los senadores y diputados. Se volvieron a plantear exactamente los mismos requerimientos que habíamos presentado en la Secretaría de Agricultura. Y nada. Ahora esperamos poder tener estas reuniones en Buenos Aires, donde la agenda será extensa: vamos a hablar en Economía, en Agricultura y también en Trabajo. Son tres temas fundamentales.
- Negocian con Nación y con provincia, pero ¿cómo está la relación con los municipios?
- Hoy los municipios no tienen relación con las actividades productivas. Pareciera que les pasa por el costado, que no ven la realidad que vive el sector. Solo están para cobrar impuestos. No he visto a ningún municipio que haya bajado o diferido impuestos ante una situación de emergencia como la que viven hoy los productores afectados por el granizo. Y no hablo de uno en particular, sino de todos. Ni siquiera se bajó un impuesto que, para nosotros, es injustificado: la tasa del 6% en la factura de luz por uso de espacio aéreo. No tiene lógica que se lo cobren a los usuarios, porque el municipio no realiza el mantenimiento de las líneas. Del suministro y el mantenimiento se encarga EDERSA. Y nos encontramos con esto en todos los municipios.
- Si bien hay una agenda con el gobierno nacional, hubo temas sensibles, como la reforma laboral, en los que fueron escuchados. ¿Cuál sería ahora la urgencia de ir a la Secretaría de Trabajo?
- Seguimos con las mismas reglas de juego. Por eso queremos dialogar cuanto antes para actualizar los convenios laborales, que datan de 1992. Tenemos que actualizarlos para bien de todos: no solo para el empleado, sino también para el productor. Necesitamos que el gobierno nacional, a través de la Secretaría de Trabajo, imponga las reuniones y la agenda, y que nos obligue a sentarnos.
- ¿El listado de productores interesados en los créditos para malla o sistemas de riego ya está cerrado?
- Lo cerramos porque necesitábamos presentarlo para que se comenzara a trabajar. Sé que algunos productores se están sumando, pero no quedan afuera: la Federación siempre trabaja para incluir.
- ¿Quién lleva adelante las negociaciones con los bancos? ¿Cuál es el interlocutor de la Federación?
- Nuestro diálogo es con el secretario de Fruticultura, Facundo Fernández. Nosotros aportamos la visión del sector productivo, pero quien lleva la negociación con los bancos es la provincia, que está acompañando con aportes y fondos solidarios para poder reducir el nivel de exigencia de los requisitos.
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