Compradores del exterior miran a la Patagonia: el negocio millonario que podría cambiar la ganadería ovina
Empresas del Golfo buscan comprar miles de ovejas en pie de la Patagonia. La oportunidad surge tras la decisión de Australia de abandonar ese mercado a partir de 2028.
Por una conjunción de factores —como, por ejemplo, que en los últimos 30 días los precios internacionales de la lana volvieron a subir otro 4% y que en mayo de 2028 Australia dejará de vender al mundo 500.000 ovejas en pie anuales—, Andrés Fajardo, presidente de la Sociedad Rural de Comodoro Rivadavia, asegura que “estamos en el comienzo de una era de oportunidades” para la Patagonia.
La afirmación explica en parte por qué, en la 88ª Exposición Ganadera de esa ciudad, un carnero Polled Merino (de la Cabaña Floradora) obtuvo un precio récord de 32,5 millones de pesos. Una enormidad si se tiene en cuenta que en la pasada Expo Rural de Maquinchao el mejor precio pagado fue de $1.700.000.
A esas tendencias positivas de las variables básicas de la actividad lanera se le sumó, hace poco más de 20 días, la visita a Chubut y Santa Cruz de dos ejecutivos de las empresas Al Mawashi Company y Kuwait Livestock Transport and Trading (KLTT). Una comercializa y la otra transporta ovinos en pie, que se suman a las compras que efectúan en Oceanía y Sudáfrica de carne congelada y refrigerada de la misma especie.
La ventana de oportunidad que se abre se puede dimensionar a partir de un par de datos estadísticos: solo por exportaciones de carne ovina, Australia factura USD 4.500 millones anuales, mientras que Argentina factura USD 22,7 millones.
El punto de partida es muy complejo. Fajardo, estadísticas en mano, sostiene que las pérdidas por depredación (puma y zorro, por ejemplo) pasaron del 7% al 20% de todo el movimiento económico de un establecimiento ganadero. Eso tiene un correlato en las estadísticas oficiales, que indican que el stock ovino en Chubut ha sufrido una caída estructural superior al 50% en los últimos 40 años, reduciéndose de aproximadamente 10 millones a cerca de 4,6 millones de cabezas hacia fines de 2024/2025.
Otro obstáculo para la ganadería local ha sido la creación de áreas naturales, algunas privadas mediante la compra de estancias, “que no tienen ningún tipo de regulación y sin tener en cuenta la producción”.
Al llegar los posibles compradores, lo hicieron justo en un pico de proliferación de sarna (que deriva en pérdida de masa muscular y lana). El lunes de esta semana el gobierno provincial, que conduce el gobernador Ignacio Torres, anunció un plan de 1.000 millones de pesos para frenar el contagio de ese parásito. “Siempre está bueno que llegue el recurso, pero eso se tendría que haber hecho un año atrás, cuando apareció la sarna de nuevo. Entonces, muchas decisiones políticas (y yo soy apartidario total), cuando se retrasan, desgastan tanto al productor como a las instituciones”, se lamentó el dirigente.
La oportunidad para la Patagonia
Lo cierto es que la combinación de estos factores hace que la rentabilidad “se evapore completamente”, siendo otro factor que va en detrimento del negocio ganadero la proliferación del guanaco, que compite por pastizales y aguadas. De ese modo, no hay margen para iniciar un proceso de reposición del stock.
Y es en este momento de la ganadería ovina en la Patagonia cuando aparecen compradores que mueven, en todo el mundo, 1.000.000 de cabezas de ovinos en pie por ser abastecedores de los países del Golfo, como los integrados a los Emiratos Árabes Unidos.
El 7 de febrero pasado, una nutrida comitiva local, encabezada por el subsecretario de Agricultura y Ganadería de la Nación, Agustín Pazos, recibió a Muath Abdulkerem, de Al Mawashi Company, y a Saud Alhumaitan, de Kuwait Livestock Transport and Trading (KLTT), en la Rural de Comodoro.
“Les mostramos qué era la Patagonia, el clima, y ellos nos hacían notar que venían del desierto”, dice este ingeniero en Producción Agropecuaria, quien además mantuvo una reunión en la embajada de Kuwait en Buenos Aires. De las negociaciones también participó la embajada argentina en Kuwait, y los empresarios recorrieron frigoríficos, puertos, campos y engordes.
Promesa laborista
Es necesario recordar los motivos que llevaron a Australia a votar en su parlamento una legislación que establece como fecha límite el 1° de mayo de 2028 para que el país deje de vender ovinos en pie. En 2018, un video obtenido por un denunciante de la industria se emitió en la televisión nacional. El video mostraba ovejas muriendo en condiciones de calor extremo y hacinamiento a bordo de un buque de exportación operado por una empresa australiana.
Por ese motivo, antes de las elecciones federales de 2022, el Partido Laborista Australiano se comprometió a eliminar gradualmente las exportaciones de ovejas vivas si resultaba elegido. Al asumir el ministro de Agricultura, Murray Watt, el 11 de mayo de 2024, anunció la decisión del gobierno de suspender las exportaciones marítimas de ovejas vivas, un negocio de unos USD 80 millones anuales.
Para mitigar las pérdidas y acompañar a los productores en la transición, se asignó un paquete de apoyo transitorio de 107 millones de dólares. A esto se suma que Nueva Zelanda, ya en el año 2015, había dejado de exportar ganado en pie.
Fajardo considera entonces que “hay que hacer un plan a largo plazo, responsablemente, con rigor técnico. Porque acá, en Comodoro, está el frigorífico Hermoso, que exporta carne halal a países árabes, pero una cosa es exportar carne congelada y otra cosa es exportar ganado en pie”.
La primera cuestión a resolver es que al ganadero se le garanticen las condiciones para tener una regularidad como proveedor de hacienda, “porque si tiene el veinte por ciento de depredación, el tipo no puede reponer”. “Les contamos (a los empresarios kuwaitíes) todas estas problemáticas y les pedimos que nos ayuden a incrementar el rodeo y potenciar la producción local”, confió el dirigente en una charla con +P.
“Si no te ayudan, es imposible hacerlo. Lo vas a hacer un año y después no lo volvés a hacer más. Principalmente porque ellos pedían que el ochenta por ciento fueran machos enteros, y ese volumen no lo podemos cumplir. Entonces empezamos a hablar de sumar a la oveja de refugo, que, si la podemos incorporar, le vamos a dar una mano al productor para que pueda vender ese producto a otro precio”, analizó.
En las reuniones sostenidas en Chubut y Santa Cruz, los empresarios dijeron que necesitan un primer pedido de 60.000 cabezas y que lo necesitan con bastante urgencia (consultaron por la compra de 20.000 cabezas para este mes de mayo), porque, debido a sus costumbres y tradiciones, prefieren realizar el sacrificio en sus países de origen para garantizarse carne fresca en vez de congelada.
Fragilidades
Una vez con ese número sobre la mesa, surgieron dudas propias de una actividad que estuvo años en retroceso, lejos de ser atractiva para inversores, y que incluso fue relegada por el propio Estado. Por ejemplo, no hay empresas de transporte que puedan garantizar la suficiente cantidad de camiones. Para transportar las 60.000 cabezas se necesitarían 240 viajes de transporte con capacidad de 250 cabezas. Se requeriría al menos una flota de 30 camiones jaula. “Y la otra pregunta: ¿son tan transitables las rutas de la provincia?”, se preguntó el presidente de la rural comodorense.
A eso se suma que, previo a subir a los barcos, los animales deben ser sometidos a una cuarentena sanitaria; por lo tanto, es necesario generar un encierro con forraje, alimento balanceado y agua que esté lo más próximo posible al muelle. En principio las cargas partirían de Puerto Quilla, en Santa Cruz, y de Comodoro o Puerto Madryn, en Chubut.
Estos emprendimientos “no pueden hacerse a través del sector público, porque estas cosas cambian con los gobiernos y se terminan los proyectos”. En este contexto adverso desde lo estructural frente a tamaña oportunidad, el dirigente aseguró: “no quiero que se generen falsas expectativas”.
Es por esto que se mostró a favor de un esquema de exportación “escalonado”, con primeros envíos de unas 20.000 cabezas, para luego escalar a 30.000 y así hasta llegar al cupo demandado. Y además, con una firme intervención de las empresas compradoras en el desarrollo de la logística, como la creación de los encierros para la cuarentena.
Cabe destacar que Al-Mawashi fue fundada en 1973. Tiene 36 carnicerías. Es uno de los mayores transportistas de ganado del mundo y en 1982 abrió su primera filial en los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Cuenta con granjas propias para la recría de ganado. En 2018, la empresa inauguró el mayor frigorífico de Oriente Medio, con una superficie total de 94.000 metros cuadrados.
Cuenta con la mayor granja de sombra de Kuwait, con una superficie de 400 hectáreas, con capacidad para 200.000 cabezas, así como una granja de sombra de 285 hectáreas en los Emiratos Árabes Unidos. La empresa también cuenta con dos granjas en Australia y Sudáfrica con una capacidad de 100.000 y 70.000 cabezas, respectivamente.
Tendencia
A mediados del año pasado el Gobierno nacional derogó el decreto N° 322 de 1973 que prohibía la exportación de ganado vacuno en pie cuyo destino final fuera la faena para consumo. Esa restricción se adoptó en su momento para garantizar el abastecimiento interno ante una incipiente escasez. Uno de los grandes compradores de vacunos en pie es Turquía, que tiene una demanda anual que supera el millón de cabezas.
Uruguay exporta ganado en pie desde 2010, con una proyección para este 2026 de 400.000 cabezas anuales. Turquía es el principal destino (aprox. 80% de participación), seguido por Marruecos e Israel. Por su parte, Brasil en enero de 2026 registró el mejor resultado mensual de su historia en exportación de ganado en pie. Según datos de la Secretaría de Comercio Exterior (Secex), se embarcaron 170,4 mil cabezas, un aumento de 107,4% frente al mismo mes de 2025. En términos de valor, las ventas totalizaron US$ 208,7 millones, con un crecimiento interanual de 158,2%. Esperan superar con holgura el millón y medio de cabezas exportadas en 2025.
En este contexto, el comercio de ovinos en pie disminuyó en Australia un 33% en 2024, alcanzando las 433.078 ovejas exportadas. Por primera vez Jordania se convirtió en el principal destino, recibiendo el 30% del total de envíos. Este cambio se debió principalmente a una caída del 58% en las exportaciones a Kuwait, debido a las limitaciones de disponibilidad de buques.
En 2022-23, el valor estimado de las exportaciones australianas de carne ovina fue de 4.500 millones de dólares. Argentina exporta USD 3.700 millones de carne vacuna al año. Las exportaciones de ovinos vivos por vía marítima representaron para Australia menos del 2% de este comercio, con alrededor de 77 millones de dólares. En ese mismo período, la industria ovina de Australia aportó un valor total de 7.980 millones de dólares a la economía australiana a través de la exportación de lana, carne congelada y ovejas vivas:
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Carne de ovino (congelada y refrigerada): 4.500 millones de dólares
Lana: 3.400 millones de dólares.
Exportaciones de ovejas vivas por mar: US$ 76,9 millones.
Exportaciones de ovejas vivas por vía aérea: 8 millones de dólares.
Frente a este escenario, la Patagonia se encuentra ante una oportunidad tan extraordinaria como exigente. La posibilidad de insertarse en un mercado internacional que demanda miles de ovinos en pie podría convertirse en un punto de inflexión para una actividad que lleva décadas en retroceso. Pero para que ese potencial se transforme en realidad será necesario reconstruir stock, mejorar las condiciones sanitarias, resolver cuellos de botella logísticos y generar reglas de juego estables que permitan planificar a largo plazo. En otras palabras, el desafío no será solo aprovechar la oportunidad que deja el repliegue de Australia, sino demostrar que la región puede convertirse en un proveedor confiable y sostenido en el tiempo para un mercado global cada vez más competitivo.
Fuente: Departamento de Agricultura, Pesca y Silvicultura de Australia, con aportes de Redacción +P.
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