Patagonia

Día del Huillín: la nutria de Patagonia que la salmonicultura pone en jaque

¿Puede una nutria sobrevivir a la industria salmonera? El huillín, símbolo de la Patagonia, enfrenta su mayor amenaza productiva.

Cada 15 de junio, la Patagonia recuerda al huillín (Lontra provocax), una de las dos nutrias nativas de la región y, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), una especie clasificada en peligro de extinción. Detrás de la fecha conmemorativa se esconde, sin embargo, un dato que interpela directamente al sector productivo: la principal causa de retroceso de la especie no es la caza, ya prohibida desde hace décadas, sino la expansión de actividades económicas vinculadas al agua dulce y marina, con la salmonicultura como protagonista.

El huillín ocupa ríos, lagos y costas del sur de Chile y de la Patagonia argentina, donde funciona como depredador tope y, por lo tanto, como indicador de la salud de los ecosistemas acuáticos. En Argentina, la única población estable de agua dulce vive en la cuenca del río Limay, dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, y por eso Río Negro declaró a la especie Monumento Natural provincial.

Bariloche organiza desde 2018 actividades de difusión en torno a esta fecha, y en 2026 la provincia reafirmó su compromiso a través de un proyecto de monitoreo permanente en el Área Natural Protegida Río Limay, con guardaparques y especialistas de Nación y Provincia siguiendo el rastro de los ejemplares.

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Día del Huillín: la nutria de Patagonia que la salmonicultura pone en jaque.

Día del Huillín: la nutria de Patagonia que la salmonicultura pone en jaque.

La salmonicultura, en el centro del problema

Durante un taller binacional realizado en Ushuaia en julio de 2018, con la participación de los principales actores vinculados a la conservación del huillín en Argentina y Chile, los especialistas ubicaron a la acuicultura, incluida la salmonicultura, entre las amenazas prioritarias para la especie.

El diagnóstico identifica tres efectos concretos: impacto físico sobre las costas, fragmentación del hábitat y un conflicto económico directo, ya que algunos productores atribuyen al huillín la depredación de peces en cultivo, lo que deriva en episodios de caza ilegal.

Un estudio reciente realizado en Chile suma un dato contundente: existe una superposición significativa entre la distribución del huillín y del chungungo (la otra nutria nativa) con las concesiones que utiliza la industria del salmón. La conclusión de la investigación es clara: la expansión salmonera reduce el hábitat disponible para ambas especies y aumenta su exposición a otros factores de estrés, como la contaminación del agua y la presencia del visón americano, una especie invasora.

A esto se suma un problema de capacitación: el personal de la industria salmonera muchas veces no distingue entre huillín, chungungo y visón, una confusión que terminó en interacciones fatales para las nutrias nativas.

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Concesiones salmoneras se superponen con el hábitat costero del huillín en Chile.

Concesiones salmoneras se superponen con el hábitat costero del huillín en Chile.

Piscicultura en tierra y represas también pesan

El Plan de Recuperación, Conservación y Gestión del Huillín, elaborado por el Ministerio de Medio Ambiente de Chile, documenta además un caso concreto fuera del mar: en 2018 un ejemplar murió atrapado en la bocatoma de un centro de piscicultura en tierra, en la localidad de Melipeuco, región de la Araucanía. El registro confirma que el riesgo no se limita a las concesiones marinas, sino que alcanza también a la producción acuícola continental.

En el lado argentino, un relevamiento en el embalse Alicurá, sobre la cuenca de los ríos Limay y Traful, detectó presencia de huillín en sectores bajo influencia directa de la represa y con pisciculturas en funcionamiento. Los autores del trabajo señalan la necesidad de profundizar la investigación sobre estas actividades productivas como posibles barreras para la recolonización de la cuenca por parte de la especie.

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El río Limay, corredor biológico clave para la única población dulceacuícola de Argentina.

El río Limay, corredor biológico clave para la única población dulceacuícola de Argentina.

Un diagnóstico que pide gestión, no solo conservación

Los antecedentes reunidos en distintos estudios sobre la especie en Argentina coinciden: la salmonicultura, la presencia de perros sin control y las actividades humanas no reguladas figuran entre las principales amenazas actuales para el huillín, junto con la pérdida y fragmentación de su hábitat.

El contraste lo aporta Tierra del Fuego, donde las poblaciones de huillín se mantienen estables y saludables en un contexto con menor presión productiva sobre la costa, lo que refuerza la hipótesis de que la actividad acuícola incide de manera directa en la supervivencia de la especie.

El desafío que plantea el Día del Huillín, entonces, no se agota en la difusión de una efeméride. Pone sobre la mesa la necesidad de articular protocolos entre el sector salmonero, las pisciculturas continentales y los organismos de control, de manera que la producción de proteína animal en la Patagonia conviva con la conservación de una especie que, además de su valor simbólico, funciona como termómetro de la salud de los ríos y costas de la región.

FUENTE: Redacción +P

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