Encuesta revela el daño que causan los jabalíes en la agricultura argentina: cifras alarmantes
La expansión del jabalí amenaza al agro argentino, causando pérdidas de hasta 1400 millones de dólares anuales. ¿Cuál es la magnitud real de este problema?
La expansión descontrolada del jabalí europeo en Argentina representa una de las amenazas más apremiantes para la economía agropecuaria del país, con pérdidas estimadas entre 900 y 1400 millones de dólares anuales. Este mamífero exótico se fue dispersando por varias regiones, de norte a sur y de este a oeste, y la pregunta clave es: ¿Cuál es la dimensión real del problema?
Para empezar, no hay estadísticas actualizadas (y esto ya es todo un dato). Hace años, allá por 2019, para cuantificar y comprender la magnitud de este problema, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), en colaboración con la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ), implementó una encuesta a 518 productores agropecuarios entre marzo de 2018 y marzo de 2019.
La mayoría de los encuestados se dedicaban a la actividad ganadera (96%) y el 72% tenía al menos un cultivo en su campo, abarcando las principales zonas productivas de Argentina.
Una radiografía penosa
Por aquellos días se veía un daño económico directo en la producción. La encuesta revelaba que el 75% de los productores había detectado la presencia de jabalíes en su establecimiento, con un 51% observándolos frecuentemente (todos los meses) y un 28% en grupos de más de 10 animales, lo que subrayaba la dimensión de la amenaza.
Un 39% de los encuestados reportaba daños a sus cultivos, afectando principalmente a cereales como maíz (23,43%), sorgo (15,10%), trigo (11,18%), avena (11,08%), cebada (5,10%) y centeno (2,75%), así como a oleaginosas como soja (13,33%) y girasol (5,59%).
Además de los cultivos, el 30% de los productores refería deterioros a la infraestructura de sus campos, el 20% había sufrido ataques a sus animales de producción, y el 45% verificaba que los jabalíes consumían el alimento del ganado. En zonas como el centro de Corrientes, la predación sobre corderos neonatos alcanzaba pérdidas del 30%.
Otro costo
De acuerdo a la encuesta, el costo indirecto y los riesgos sanitarios asociados eran igualmente alarmantes. Un 37% de los productores o sus conocidos se habían visto involucrados en accidentes automovilísticos relacionados con jabalíes.
En el ámbito sanitario, si bien el 71% de los encuestados era consciente de que los jabalíes transmitían enfermedades zoonóticas al ser humano, como la triquinosis, una proporción considerablemente menor, solo el 39%, sabía que también transfieren enfermedades a otros animales, como la brucelosis, leptospirosis y la económicamente relevante enfermedad de Aujeszky. Esta brecha de conocimiento agravaba una amenaza latente para la sanidad del ganado y el acceso a mercados internacionales.
Ambientalmente, los productores asociaban a los jabalíes con daños a ecosistemas naturales y la fauna silvestre autóctona, incluyendo carpinchos, ciervos, tortugas, yacarés y diversas aves, actuando como "ingenieros de ecosistemas" que alteran suelos y vegetación, generando costos ecológicos a largo plazo.
La percepción general de los productores, según la encuesta, era de preocupación: el 61% de los encuestados consideraba al jabalí un problema relevante. Más allá de los datos, lo cierto es que pasó el tiempo desde que se encuestó a los productores y el problema persiste con casos llamativos en distintos puntos del país, como los jabalíes en el hotel Llao Llao (Bariloche) o en las calles de Guatraché (La Pampa).
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