Crianceros

"No somos delincuentes": Los crianceros alzan la voz ante el decomiso de animales

Crianceros del norte de la Patagonia advierten que las exigencias sanitarias los dejan fuera del sistema productivo.

En esta época del año, es frecuente ver noticias sobre decomisos de animales faenados en puestos policiales, como chivos o corderos, por no cumplir con las normas. Por ejemplo, los gobiernos consideran “faena clandestina” o “irregular” la que se hace por fuera de los frigoríficos habilitados. A eso se suma el incumplimiento de los protocolos sobre cómo se debe transportar la carne, sobre todo en lo que se refiere a la cadena de frío.

Estas exigencias, para el criancero que quiere llevarse un par de corderos a su casa del pueblo para compartir en las fiestas, o llevar algunos chivos al pueblo vecino para hacerse de unos pesos, “nos pone en el lugar de los delincuentes”, o como dijo otro: “Nos están sacando el pan de la boca”. Para las autoridades de control, es una cuestión sanitaria y existen leyes que deben ser cumplidas. Pero a veces hay excesos.

El posteo de un criancero de El Cuy, Nelson Rodríguez, en una red social donde tiene 44.000 seguidores, se viralizó después de Navidad y disparó 1.250 likes y 280 comentarios. Así, una verdadera comunidad criolla encontró un lugar donde expresar su descontento, porque se consideran olvidados por “los políticos”, que no regulan de algún modo esas pequeñas economías domésticas.

“Voy a plantear un tema muy delicado y muchos no hablan porque pareciera que es ofensivo. Vengo de familia de pequeños ganaderos. El otro día me planteó el amigo Roberto Burgos, y coincidimos plenamente en el tema de la cantidad de animales (corderos) que sacan en los controles camineros y, sobre todo, en épocas festivas. Todo se lo relaciona directamente con el cuatrerismo, pero son gauchos que muchas veces son verdaderos dueños de sus animales, con boletos de señal y RENSPA (Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios) al día. ¿Y por qué pasa eso?”, fue el planteo que despertó una larga serie de comentarios y que incluso fue compartido por algunos dirigentes ganaderos de la provincia de Río Negro.

Una situación es importante destacar para poner en contexto el conflicto: el frigorífico JJ Gómez, de General Roca, dejó de faenar ovinos hace casi 3 años en su planta del Alto Valle para concentrar toda esa faena en su establecimiento de Jacobacci. Esto dejó casi fuera de sistema a todos los crianceros de parajes como Cerro Policía, Mencué o El Cuy. Hoy les es imposible afrontar los costos de llevar sus animales a Jacobacci y luego los costos de una carga refrigerada hasta los mercados del Alto Valle. En Neuquén ocurre algo similar para aquellos que están alejados del frigorífico de Chos Malal, y así lo reflejaron en sus comentarios.

Sobre los decomisos, continuó diciendo Rodríguez: “No sé si los que deciden lo hacen por desconocimiento o porque les da lo mismo, pero hace más de dos décadas que al pequeño ganadero lo empezaron a limitar cada vez más. Sumado a eso, ceniza volcánica, napas de agua que cada vez bajan más, daño de zorros colorados, daños de pumas, daño de gatos montes”.

Conflictos con las autoridades

Así se sienten los pequeños ganaderos: acorralados. Porque encima, cuando a fin de año llega la “cosecha” de corderos, se tienen que cuidar de la policía, como lo explicó Carlos Alarcón, de la zona de los Chihuidos en Neuquén: “Acá en Añelo te persigue Gendarmería, el CIPPA (Control de Ingreso Provincial de Productos Alimenticios de Neuquén) y la policía, como si fueras un delincuente. Andás escondido con lo tuyo. Somos ilegales por no poder cumplir con todas las imposiciones que hay. Somos bandidos rurales al margen de la ley”.

Rodríguez, desde El Cuy, concluyó: “Señores funcionarios del gobierno provincial, ayudemos al que, sin hacerse notar todavía, la pelea en el campo, instalando un matadero chico en El Cuy o en Los Menucos”. Esa infraestructura “ayudaría a mejorar un poco la economía del pequeño ganadero y van a ver cómo se termina eso de que (muchas veces por la necesidad de defender su bolsillo) los ganaderos tienen que pasar animales clandestinamente”.

Quienes así se expresan son personas que se han criado comiendo carne de ovinos toda su vida, y desde esta perspectiva se expresan, como lo hizo Silvio Yauhar, al detallar: “La mayoría se crió con carne que ponían en las jaulas carniceras de alambre tejido, o se transportaba la carne envuelta en bolsas de arpillera en una camioneta. Y nadie creo que se enfermó”.

Ganadería faena sin papeles 2

Y le apuntó a la policía: “Te roban de a 20 animales y nadie los ve. Pero si pasás con 1 o 2 corderos por la caminera, que los compraste por derecha para tu consumo, ya sos un ladrón y te escrachan por todos lados. A este gobierno no le interesa la ganadería, te regalan 10 fardos de pasto y para ellos es la gran obra del año. Quieren que te vayas del campo a rogar por un laburo en el pueblo o por una ayuda social”.

Mabel Leal comparte el mismo punto de vista, al advertir que “toda la vida se faenó en el campo. Mi padre nos crió así y estamos vivos. Él, con 83 años, sin ningún tipo de enfermedad, gracias a Dios. Ahora vienen con su cadena de frío, pero antes ni heladera se tenía. Solo una fiambrera de campo hecha de madera y un tejido de alambre”.

Eduardo Romero contó su propia experiencia en un puesto caminero de Viedma, al relatar que “me acerqué al sector de bromatología en Viedma para poder discutir ese tema. Pregunté por qué un propietario de un campo no puede traer un animal para su propio consumo. Me salieron con todos los artículos de la ley y que quedaba a criterio del controlador de turno, o sea, de la policía”.

Modificar esta situación, para los pequeños ganaderos, “es trabajo de nuestros representantes políticos, tanto a nivel municipal, provincial y legislativo, que deben plantear formas para que el criancero chico pueda vender sus corderos, chivitos o capones”.

Para el criancero neuquino de Chihuidos, “la Gendarmería debe dedicarse a otras cosas, como la droga, y la policía a los delincuentes, no a decomisar chivos a un gaucho pobre que produce y trata de subsistir”.

Felipe Omar Azanza relató que “personalmente vi secuestro de animales en la Línea Sur porque el gaucho traía dos corderos para su familia que estaba en el pueblo. Por la época escolar, él estaba en el campo y su esposa en el pueblo para que los hijos fueran a la escuela. Una payasada total. Y opino como policía retirado y cuestiono en tal sentido a aquellos ‘colegas’ que hacían tales procedimientos”.

Ganadería faena sin papeles 1
Crianceros denuncian persecución en controles camineros y aseguran que solo intentan sostener a sus familias.

Crianceros denuncian persecución en controles camineros y aseguran que solo intentan sostener a sus familias.

Para Rosa Nélida Sánchez, al ganadero “le sacan lo poco que logra después de tanto trabajo y lo ponen en el lugar de los chorros”. En esta misma línea, Ceferino Navarrete, como pequeño ganadero, opinó que “es lamentable no poder llevar un animal a compartir con la familia”.

Pablo Reuque resumió el sentir de varios de los que participaron del debate, al afirmar que “al campesino siempre le sacaron el pan de la boca, y ahora pareciera que la policía goza de sacarle lo poco que tiene el criancero”.

Relevamientos con decomisos

Neuquén registró los operativos con mayor volumen de unidades individuales, especialmente en el norte de la provincia. La recopilación de los siguientes datos fue efectuada con ayuda de inteligencia artificial (IA).

• Rincón de los Sauces y Pata Mora: el operativo más grande del mes. Se decomisaron 340 chivitos y 27 corderos. Eran transportados en un camión refrigerado y una camioneta sin la trazabilidad correspondiente.

• Zapala y zona centro: se reportaron decomisos menores que suman aproximadamente 12 animales entre chivos y corderos en controles de ingreso a la localidad.

• Añelo: Gendarmería interceptó un cargamento con 25 chivitos que no contaban con certificación sanitaria.

En Río Negro, los operativos fueron más fragmentados pero constantes, con el foco puesto en las rutas que conectan la Línea Sur con las ciudades más grandes.

• Paso Córdoba (General Roca): dos procedimientos en una misma madrugada sumaron 25 ovinos (corderos): 11 corderos en un Chevrolet Corsa y 14 corderos en el baúl de un Fiat Cronos.

• Bariloche (Ruta Nacional 23): se decomisaron 15 corderos faenados en dos camionetas distintas que intentaban ingresar a la ciudad para su comercialización clandestina antes de Navidad.

• Río Colorado (Ruta Nacional 22): se detectaron 10 corderos junto a una gran cantidad de costillares de vaca.

• Valle Medio: en operativos de bromatología en carnicerías y rutas, se contabilizaron al menos 12 chivos y 23 corderos adicionales sin sellos de frigorífico.

Resumen estimado – últimos 30 días entre Neuquén y Río Negro: Total chivos: 375 animales; total corderos: 35 cabezas.

Estas cifras corresponden a animales faenados (muertos) detectados en controles. La mayoría de estos ejemplares fueron incinerados por las autoridades sanitarias (CIPPA y Ganadería), al no poder garantizarse que fueran aptos para el consumo humano (riesgo de hidatidosis y triquinosis).

Fuente: Redacción +P.

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