Patagonia: analizan la posibilidad de importar asado con hueso desde Brasil
La importación de asado desde Brasil a la Patagonia, aparece como una alternativa para bajar los precios de este corte en la góndola..
Los precios de los distintos cortes de carne vacuna continúan en ascenso, lo que ha encendido una luz de alarma en el Gobierno debido al impacto de este producto en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Se estima que la carne representa aproximadamente el 7% del valor total de la canasta de alimentos.
En este contexto, el director de la Sociedad Rural Argentina y asesor privado, Andrés Costamagna, planteó la posibilidad de importar carne desde Brasil, basándose en dos factores clave. El primero es la caída en los precios de la carne en el país vecino, y el segundo, el debate en torno al atraso cambiario en Argentina, que hace que la carne brasileña resulte más competitiva en términos de precio.
Importación de asado con hueso
Una de las alternativas que se analiza es la importación de asado con hueso para abastecer la región de la Patagonia, posibilidad que cobra fuerza a partir del 1 de abril. Desde esa fecha, la mayor parte del territorio donde se desarrolla la producción bovina en Brasil será declarada sanitariamente "libre de aftosa sin vacunación", un estatus sanitario similar al de la región argentina ubicada al sur del río Colorado.
Según información del portal iProfesional, distintas cadenas de supermercados están evaluando la posibilidad de importar asado desde Brasil a precios más bajos que los actuales en las góndolas argentinas. Esta sería una situación sin precedentes: el asado, un alimento emblemático en la cultura argentina, podría ser abastecido por Brasil, nuestro principal socio en el Mercosur. Un hecho llamativo, considerando que Argentina es uno de los mayores productores de carne del mundo.
En el caso de la Patagonia, la posibilidad de importar carne con hueso también está siendo analizada por las autoridades provinciales, quienes probablemente plantearán el tema en sus próximas reuniones con el Gobierno nacional. Esto se da en el marco de la discusión sobre la apertura de la barrera sanitaria impulsada por la reglamentación 180/25 del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).
Precios récord en la Patagonia
Actualmente, el precio del asado en la Patagonia ha alcanzado valores récord, tanto en moneda local como en dólares. Esta situación refuerza la posibilidad de importar este corte desde Brasil, donde su consumo es marginal y se comercializa a precios considerablemente más bajos. En el mercado brasileño, el kilo de asado se ubica en torno a 5 o 6 dólares (5.300 a 6.400 pesos argentinos), mientras que, de llegar a la región patagónica, su precio podría ser inferior a 10.000 pesos por kilo.
Según Costamagna, la competitividad del mercado brasileño radica en la diferencia cambiaria: "Hoy, como Argentina quedó cara en dólares, el brasileño puede liquidar el asado y competir con nosotros. Lo puede hacer también con cerdo, leche, pollo, con casi todo. En carne vacuna, solo nos manda el asado porque el resto de los cortes los vende mejor, a precios más elevados, en otros mercados".
¿La importación de carne bajará los precios?
La posibilidad de importar asado desde Brasil podría generar una reducción en los precios locales, aunque su impacto dependerá de diversos factores. Uno de los puntos clave será el tipo de carne que llegará al consumidor argentino.
Brasil cuenta con un stock ganadero de aproximadamente 230 millones de cabezas, casi cinco veces el número del rodeo argentino. El 80% del ganado brasileño pertenece a la raza cebú (Nelore), una subespecie originaria de India, caracterizada por su joroba distintiva y piel suelta en el cuello.
La carne de esta raza se distingue por ser más magra y resistente a condiciones adversas, a diferencia de la de las razas europeas, predominantes en Argentina, que suelen ser más tiernas y jugosas, especialmente en cortes como el asado con hueso.
La aceptación del consumidor patagónico será un factor determinante. Si el producto se adapta a la demanda local, las importaciones podrían crecer. Si no logra imponerse en el mercado, la carne brasileña difícilmente se convierta en una alternativa viable.
Presiones inflacionarias
El Gobierno nacional no analiza la importación de carne exclusivamente por la situación de la Patagonia. Las principales consultoras económicas han advertido que la inflación de marzo podría ser más elevada que la del mes anterior, lo que complica el objetivo del Gobierno de consolidar un proceso de desinflación sostenida.
La consultora del economista Orlando Ferreres estima que el IPC de marzo se ubicará entre 2,8% y 2,9%, en comparación con el 2,4% registrado en febrero. Por su parte, Eco Go, dirigida por Marina Dal Poggetto y Sebastián Menescaldi, proyecta una inflación del 2,6% para este mes.
En general, las consultoras han detectado que la aceleración en los precios se intensificó a partir de la segunda semana de marzo, con la carne como uno de los productos de mayor incidencia en el IPC.
En un contexto donde la inflación se mantiene cerca del 3% mensual y no logra quebrar el piso del 2%, el Ministerio de Economía enfrenta dificultades para contener la apreciación del tipo de cambio. Sin modificaciones en la política monetaria, el atraso cambiario podría seguir profundizándose, lo que incentivaría aún más la importación de productos desde Brasil.
Primeras conclusiones
El debate sobre la importación de carne desde Brasil se da en un contexto de suba de precios, inflación persistente y tensiones en la cadena de abastecimiento de carne vacuna.
En la Patagonia, donde los precios del asado han alcanzado niveles récord, la posibilidad de importar carne con hueso cobra fuerza. Sin embargo, la aceptación del consumidor será determinante, ya que la carne de raza cebú (Nelore) presenta diferencias de sabor y textura con respecto a las razas europeas que predominan en Argentina.
Por otra parte, a nivel nacional, el Gobierno busca herramientas para frenar el impacto del precio de la carne en la inflación y evitar que el IPC de marzo supere las proyecciones. En este escenario, la importación de carne brasileña podría convertirse en una alternativa temporal para moderar los precios, aunque su impacto real en el mercado sigue siendo incierto.
Fuente: Redacción +P con aporte de IProfesional.
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