Carrefour se despide de China y refuerza su estrategia de concentración en mercados clave
El gigante francés Carrefour en crisis: tras abandonar Italia, cerró sus operaciones en China y busca desprenderse de su negocio en Argentina.
El gigante francés de la distribución, Carrefour, atraviesa una etapa decisiva de repliegue internacional. La semana pasada, el conglomerado chino Suning.com anunció un acuerdo con el Grupo Carrefour que pone fin a una prolongada disputa comercial y sella la salida definitiva de la marca del mercado chino, tras casi tres décadas de presencia en el país. La noticia confirma una tendencia clara: el grupo francés está desinvirtiendo en varios de los grandes mercados del mundo, tras su retiro en Italia y mientras mantiene en venta sus operaciones en la Argentina.
Según el convenio alcanzado, Suning realizará un pago único de 220 millones de yuanes (unos 30,7 millones de dólares) para saldar compromisos pendientes: la adquisición del 16,67% del capital accionario que aún conservaba Carrefour en China, tasas de propiedad intelectual y múltiples demandas de arbitraje abiertas en Hong Kong y París. Una vez completada la operación, Suning asumirá el control total de Carrefour China y todas las tiendas que aún operan bajo esa bandera pasarán a adoptar un nuevo nombre, marcando el cierre definitivo de una etapa.
La salida de Carrefour de China no se produjo de un día para otro. En 2019, Suning había adquirido el 80% de la operación por 4.800 millones de yuanes (670 millones de dólares), en un contexto en que Carrefour ya acumulaba pérdidas significativas pese a facturar casi 30.000 millones de yuanes en 2018. El acuerdo incluía una cláusula que obligaba a Suning a adquirir el 20% restante si Carrefour decidía desprenderse de él en el plazo de dos años. En 2022, Suning avanzó parcialmente con la compra y elevó su participación al 83,33%, pero los pagos incompletos derivaron en un complejo entramado judicial.
La presión financiera se hizo insostenible. Entre 2022 y 2024, Carrefour China acumuló pérdidas por más de 4.600 millones de yuanes (642 millones de dólares). La situación llegó a tal extremo que, en junio pasado, Suning vendió cuatro filiales regionales —en Ningbo, Hangzhou, Zhuzhou y Shenyang— por apenas un yuan (0,14 dólares) cada una. Estas filiales ya habían cesado operaciones y estaban fuertemente endeudadas, pero la transacción permitió reducir obligaciones por unos 500 millones de yuanes (casi 70 millones de dólares).
El repliegue global de Carrefour
La retirada de China se suma a otros movimientos de desinversión de Carrefour en los últimos años. En 2022, la compañía se retiró por completo de Italia, donde llevaba más de 25 años y nunca logró consolidar una posición dominante frente a competidores locales y regionales. Ahora, la empresa busca un comprador para su operación en la Argentina, donde enfrenta un mercado altamente competitivo y golpeado por la inflación y la recesión económica. En paralelo, Carrefour ya había reducido su presencia en mercados como Singapur, Corea del Sur y Malasia en la última década.
La estrategia responde a un viraje corporativo hacia la concentración en Europa Occidental y algunos mercados estratégicos de Latinoamérica, como Brasil, donde aún mantiene una posición sólida tras la fusión con el Grupo BIG. Sin embargo, los analistas destacan que el modelo de hipermercado que fue la insignia de Carrefour durante décadas atraviesa una crisis estructural frente al avance del comercio electrónico, el crecimiento de cadenas de descuento y la preferencia de los consumidores por formatos más pequeños y cercanos.
Un símbolo del cambio en el retail global
Carrefour desembarcó en China en 1995, en pleno auge de los hipermercados en el país asiático. Durante los primeros años, la marca supo aprovechar la expansión del consumo interno y llegó a contar con más de 200 grandes tiendas y 24 locales de conveniencia. Sin embargo, la irrupción de plataformas de e-commerce como Alibaba y JD.com, sumada a la rápida modernización del retail chino, dejó rezagado al modelo tradicional de la compañía francesa.
Hoy, el final de Carrefour en China no solo representa el cierre de un capítulo en la historia de la multinacional, sino también un reflejo de la transformación profunda que atraviesa el comercio minorista global. Lo que alguna vez fue el segundo grupo de distribución más grande del mundo ahora busca replegarse a mercados más rentables, abandonando aquellos donde no logró adaptarse a las nuevas dinámicas de consumo.
Con Italia ya fuera del mapa, China oficialmente cerrada y la Argentina en proceso de venta, Carrefour confirma que su estrategia de los próximos años estará marcada por la concentración, la reducción de riesgos y la reinvención de un modelo de negocios que, aunque histórico, enfrenta crecientes desafíos en un mundo dominado por la digitalización y la inmediatez en el consumo.
Fuente: Comunicado oficial de Suning Co. con aportes de Redacción +P.
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