China

Innovación en la ganadería: así opera la megagranja vertical que produce 1.2 millones de cerdos anuales

China lidera la agricultura industrial con torres de 26 pisos para 650.000 cerdos. Cómo la tecnología y la bioseguridad impulsan esta megagranja en 2026.

La megagranja de Hubei Zhongxin Kaiwei Modern Animal Husbandry representa un hito en la ganadería industrial china. Ubicada en Ezhou, provincia de Hubei, esta estructura opera desde 2022 y consta de dos torres de 26 pisos. Cada edificio cubre aproximadamente 400.000 metros cuadrados, lo que permite una capacidad combinada para 650.000 cerdos simultáneamente.

La producción anual alcanza 1.2 millones de cerdos destinados a faena, un volumen que responde a la demanda masiva de carne de cerdo en China, el mayor consumidor mundial de este producto.

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Torres de 26 pisos en Ezhou: el epicentro de la producción porcina china con capacidad para 650.000 cerdos.

Torres de 26 pisos en Ezhou: el epicentro de la producción porcina china con capacidad para 650.000 cerdos.

Esta instalación surge como respuesta a la crisis de la peste porcina africana entre 2018 y 2019, que redujo el stock nacional en un 27.5%. La empresa, originalmente dedicada al cemento, invirtió en esta tecnología para impulsar la autosuficiencia alimentaria.

En 2026, la granja mantiene su operación plena, aunque enfrenta presiones sectoriales como la sobreproducción y la caída de precios. Las autoridades chinas, en septiembre de 2025, recomendaron reducir el número de cerdas reproductoras para estabilizar el mercado, donde los precios están apenas por encima de los costos de producción.

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Reciclaje de residuos: generación de biogás que impulsa sostenibilidad en la megagranja.

Reciclaje de residuos: generación de biogás que impulsa sostenibilidad en la megagranja.

800 trabajadores

La operación diaria depende de tecnologías inteligentes que automatizan procesos clave. Los sistemas controlan la alimentación, la ventilación y el monitoreo de salud animal. Sensores detectan anomalías en tiempo real, mientras que mecanismos automatizados manejan la calefacción y la remoción de residuos. Esta automatización minimiza la intervención humana y reduce riesgos de enfermedades.

Alrededor de 800 trabajadores residen en el sitio, cada uno supervisa cerca de 1.500 cerdos. Esta medida fortalece la bioseguridad, crucial en un entorno de alta densidad. La granja integra un enfoque sostenible: recicla desechos para generar biogás y energía, que suministra a una planta de cemento adyacente. Este ciclo cerrado optimiza recursos y disminuye emisiones, alineándose con metas ambientales chinas.

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Trabajadores en bioseguridad: 800 especialistas supervisan 1.500 cerdos cada uno en un entorno controlado.

Trabajadores en bioseguridad: 800 especialistas supervisan 1.500 cerdos cada uno en un entorno controlado.

En términos de logística, los cerdos entran como lechones y salen listos para el mercado tras un ciclo controlado. La primera introducción de cerdas ocurrió en septiembre de 2022, marcando el inicio de operaciones. Hoy, en 2026, no se reportan interrupciones significativas, aunque el sector porcino experimenta inestabilidad económica.

Desafíos por doquier

Por un lado, la megagranja destaca por su eficiencia energética y espacial, ideal en un país con limitaciones territoriales. Sin embargo, críticos señalan riesgos inherentes a la concentración industrial. La alta densidad animal eleva la posibilidad de brotes zoonóticos, a pesar de protocolos estrictos. En 2025, la sobreproducción llevó a una caída de precios, afectando la rentabilidad.

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Expertos observan que esta modelo acelera la modernización agrícola, pero depende de subsidios gubernamentales y avances tecnológicos. En los primeros meses de 2026, persisten desafíos como la volatilidad del mercado, con recomendaciones oficiales para ajustar volúmenes de sacrificio. A pesar de ello, la granja opera con estabilidad, contribuyendo al 1% aproximado de la producción nacional de cerdo.

Esta innovación ilustra cómo China transforma la ganadería mediante edificios verticales, un concepto que podría influir en otros países con escasez de tierra. No obstante, la sostenibilidad a largo plazo requiere equilibrar producción con bienestar animal y estabilidad económica.

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La planta de Ezhou procesa desechos para generar electricidad y calefacción mediante biogás.

La planta de Ezhou procesa desechos para generar electricidad y calefacción mediante biogás.

Perspectivas futuras

Hacia adelante, la megagranja de Hubei Zhongxin Kaiwei podría expandir su modelo. Inversiones en IA y robótica prometen mayor precisión en el manejo animal. Sin embargo, el sector enfrenta presiones globales, como fluctuaciones en precios de insumos y regulaciones ambientales estrictas.

Esta instalación no solo produce carne a escala masiva, sino que redefine paradigmas producitivos. Su operación en 2026 confirma su viabilidad, aunque bajo un escrutinio constante por impactos ambientales y éticos. Para especialistas en agronomía y producción animal, representa un caso de estudio en eficiencia industrializada.

Fuentes: The Guardian, Le Monde, NYT, El País con aportes de Redacción +P.

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