California arranca viñedos para descomprimir el mercado: el consumo, en caída libre
En California, erradicaron 20.000 hectáreas y van por otras 20.000. Subieron los costos de producción, y los dueños de viñedos se vuelcan a otros cultivos.
El consumo mundial de vino retrocedió un 2,7% sólo en 2025 y se ubicó en 208 millones de hectolitros, el volumen más bajo desde 1957, según el informe anual de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV). Desde 2018, la demanda global acumula una caída del 14%. En ese contexto global es que explica, en gran medida, lo que está pasando en California: una de las regiones vitivinícolas más grandes del mundo viene arrancando viñedos de forma sostenida para ajustar la oferta una demanda que no deja de achicarse.
Según un relevamiento de superficie realizado por Land IQ y encargado por la California Association of Winegrape Growers (CAWG) —la medición más rigurosa disponible, ya que se basa en un estudio catastral y no en estimaciones de prensa—, entre octubre de 2024 y agosto de 2025 los productores californianos removieron 38.134 acres de viñedos (unas 15.430 hectáreas). La superficie remanente en todo el estado quedó en 477.475 acres, equivalentes a 193.230 hectáreas. Esa misma asociación de productores, trabaja en un paquete de leyes para que no se use vino a granel de otras procedencias en los vinos de California.
Lo que falta arrancar, según el propio sector
Jeff Bitter, presidente de Allied Grape Growers —la entidad más citada como voz técnica del ajuste—, había pedido en 2024 y 2025 que se removieran 50.000 acres por año (unas 20.230 hectáreas) para equilibrar el mercado. Con eso como vara, la corrección todavía está incompleta: Bitter estimó a comienzos de este año que California podía llegar a sacar otros 40.000 acres (16.190 hectáreas) durante ese año, en base al ritmo de arranques posteriores a la última cosecha.
Esa proyección coincide con lo que se dijo en julio de 2026 en un panel de referentes de la North Coast (Napa, Sonoma y alrededores), organizado por Wine Industry Network: calcularon otras 40.000 a 50.000 acres (16.190 a 20.230 hectáreas) de remoción adicional para ese año, además de las 38.000 acres ya arrancadas en 2025.
Un matiz que conviene no perder: parte de esa superficie "removida" no se arranca literalmente, sino que queda abandonada o en desuso ("mothballed") sin haber sido levantada todavía, según aclaró la Lodi District Grape Growers Association. Y no todo termina en tierra vacía: algunos productores están reconvirtiendo hacia otros cultivos, como almendras, olivas y otros cultivos de hilera.
Por qué cae la demanda
La OIV atribuye la baja global a una combinación de factores: cambios estructurales de largo plazo en los mercados maduros, modificación de los hábitos de consumo y, más recientemente, presión de las políticas arancelarias.
El comercio internacional de vino también se contrajo: las exportaciones mundiales bajaron 4,7% en volumen (94,8 millones de hectolitros) y 6,6% en valor (33.800 millones de euros), afectadas en parte por los aranceles que Estados Unidos impuso a los vinos importados.
Por debajo de la inflación
El reporte preliminar de cosecha 2025 (Grape Crush Report, USDA/CDFA) mostró que el precio promedio pagado al productor en California cayó un 8% respecto del año anterior. La cosecha 2025 fue de 2,62 millones de toneladas, la más chica desde 1999, un 8% menos que la ya pequeña cosecha 2024, y 23% por debajo del promedio de los últimos cinco años, según un artícilo publicado en www.terrainag.com.
Se estima que una caída del 5% en ventas de una bodega puede traducirse en un recorte del 20% al 40% en compras de uva.
Los analistas han dado cuenta de que, en 15 de los 17 distritos vitivinícolas de California, durante la última década, el precio de la uva no llegó a acompañar ni siquiera la inflación general—y mucho menos el aumento de costos de producción, que creció casi al doble de esa tasa.
Chris Indelicato, de Delicato Family Wines, señaló que hoy cuesta un 65% más cultivar viñedos que hace cinco años, un salto que —según referentes del sector— pesa más que las importaciones de vino a granel a la hora de explicar por qué los productores no pueden sostener superficies que ya no son rentables.
Todos retroceden
- Estados Unidos, históricamente el primer mercado consumidor mundial, bajó ventas por un 4,3% en 2025 (31,9 millones de hectolitros).
- Francia retrocedió 3,2%, continuando una caída que la OIV describe como estructural y de varias décadas.
- Italia cayó 9,4% (20,2 millones de hectolitros) y Alemania también retrocedió.
- España redujo su producción un 7,7% por sequía y altas temperaturas, en el tercer año consecutivo de estrés hídrico.
- China, que en 2020 era el sexto consumidor mundial, cayó al undécimo puesto, con retracción sostenida desde 2018.
- Las excepciones: Brasil (+41,9%, su mayor volumen histórico) y Portugal, los únicos entre los diez principales mercados que crecieron.
- El consumo argentino bajó por quinto año consecutivo: 7,5 millones de hectolitros en 2025, un 2,6% menos que en 2024.
En paralelo, la superficie mundial de viñedos también viene achicándose: en 2024 cayó 0,6% y se ubicó en 7,1 millones de hectáreas globales, el cuarto año consecutivo de reducción, según la OIV.
FUENTE: Redacción +P
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