WofA suma la voz de la Patagonia: Guillermo Barzi y el nuevo rumbo estratégico
Wines of Argentina renueva su cúpula con Guillermo Barzi aportando la impronta de la Patagonia. Una apuesta a la sostenibilidad y un lenguaje joven para el vino.
El ente privado Wines of Argentina (WofA), fundado en 1993 para promocionar los vinos argentinos en el mundo, tiene nuevas autoridades. Ven repunte de ventas en vinos premium, pero trabajarán en un nuevo lenguaje y hacen fuerte apuesta a la sustentabilidad ambiental. Posturas claras respecto a la decisión del gobierno de eliminar el mecanismo por el cual se financiaba la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar).
Wines of Argentina (WOFA), un consorcio privado de bodegas argentinas que trabajan en conjunto para promocionar sus vinos en el exterior, hace poco más de una semana renovó su directorio. Lucas Löwi, de Bodega Terrazas de los Andes, asumirá la presidencia, y la región Patagónica contará con un representante, al ser designado como director titular Guillermo Barzi, de Bodega Humberto Canale.
El empresario, que ya presidió la entidad hace unos 10 años, analizó con +P la hoja de ruta que se trazaron desde la renovada conducción, y fijó postura sobre recientes medidas del gobierno nacional respecto del financiamiento compulsivo a la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), y destacó que a pesar de una caída del consumo, en el segmento de los vinos Premium, Argentina recupera producción, y lo más importante: el precio de sus vinos en dólares está por encima de sus competidores regionales.
También ponderó que las bodegas patagónicas viven un contexto diferente a las del resto del país, por su proximidad con Vaca Muerta, lo que dinamiza toda la economía regional.
Para poner en contexto el negocio que defienden los bodegueros y el impacto que tiene en el ingreso de divisas, vale recordar que a lo largo del 2025 se exportaron u$s 661 millones. Y lo más alentador: En el primer trimestre de 2026, las exportaciones de vinos y mostos alcanzaron los USD 176,8 millones, mostrando una recuperación del 5,9% respecto al mismo periodo de 2025.
Democracia
La renovación del directorio de WOFA (entidad que tiene unas 200 bodegas asociadas), no fue por designación ni por un acuerdo. "Es una organización 100 por 100 democrática, y siempre fue así", explica Barzi. La presidencia recayó en Lucas Löwi porque la primera opción, Sofía Pescarmona de Bodega Lagarde, declinó por razones de agenda. "El segundo era Lucas, de Terrazas, que me parece que tiene muy buen perfil porque es alguien que tiende puentes", dice. La dinámica interna también tiene su lógica: las reuniones están pensadas para ser "superexpeditivas y bien estratégicas", con participación directa del número uno o del número dos de cada bodega socia.
WOFA cuenta como principal arma un presupuesto anual que ronda los 4.800 millones de pesos para la promoción en los mercados externos. Estados Unidos, Brasil, Canadá y Europa concentran los esfuerzos. “Si lo medís en términos de dólares, sigue siendo un presupuesto muy bajo frente a nuestros competidores”, dice este empresario, quien advierte que “para vender necesitás promocionar, y hoy promocionar, sobre todo en algunos mercados, es muy caro", señala Barzi sin rodeos.
Este año, la conducción apuesta además a un cambio en la forma de comunicar. La nueva narrativa se llama The Wine for Now, un concepto que busca salir del mensaje tradicional del vino argentino y llegar a audiencias más jóvenes con un tono menos solemne. "Son diferentes maneras de transmitir y salir un poco del mensaje tradicional, hacerlo más descontracturado", describe.
El premium no decae
Sobre la caída global en el consumo de vino, Barzi matiza y asegura que el problema está focalizado en los segmentos de menor precio. "Cuando tomás los vinos de la gama media y alta, la verdad que ahí no se ve ese efecto", dice. Y los números le dan respaldo: en el primer trimestre del año, el rubro vino fino embotellado —"el que marca la cancha", según sus palabras— creció un 2% en volumen. No es un salto, pero es una señal.
Más contundente aún es el dato del precio promedio: Argentina exporta por encima de los 4 dólares el litro, mientras Chile se ubica en 2,20 y Uruguay en 2,05. "Argentina realmente ha logrado posicionarse con un buen precio promedio", afirma.
Mercados
Los mercados tienen cada uno su lógica particular. Brasil crece en consumo per cápita, pero atrae cada vez más competencia europea. México avanza despacio, con compras que rondan los u$s 20 millones anuales. Y Canadá fue, según Barzi, "el mercado sorpresa del año pasado": el bloqueo estadounidense a productos americanos dejó un espacio que las bodegas argentinas supieron aprovechar. "Es impresionante, directamente sacaron todos los productos americanos de las góndolas", recuerda. En Estados Unidos, en cambio, apareció un factor inesperado: el ozempic. El auge del fármaco adelgazante impactó en el consumo de alcohol, aunque Barzi advierte –a título personal- una contradicción: "Si mirás las estadísticas, una de las categorías que más crece es el tequila y el whisky".
Para los vinos patagónicos, el desafío dentro de WOFA pasa por no quedar al margen de las acciones de promoción que suelen concentrarse en Mendoza. "El trabajo que hacemos los patagónicos es insistir para que también entremos en todas las acciones", explica. Y hay otro frente abierto que Barzi no pierde de vista: la disputa por la marca "Patagonia" con una bodega chilena. "Ya sea en Cancillería, en reuniones bilaterales, o donde sea, ponemos el tema arriba de la mesa", dice.
En cuanto al financiamiento de WOFA, la realidad es que el aporte público es marginal. Hay un programa de sostenibilidad de la Unión Europea y alguna colaboración puntual de Cancillería, pero el grueso viene de las cuotas de los socios y del esquema user pay: quien quiere participar en una feria, pone su parte.
Totalmente a favor
En ese contexto, un tema sensible se instaló en las últimas horas en el mundo del vino, ante la decisión del gobierno nacional de dar por terminado el cobro compulsivo de una tasa a todas las bodegas, para financiar el funcionamiento de la COVIAR. Fue el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien dio por culminado el Plan Estratégico Argentina Vitivinícola 2020 (PEVI), y puso fin así a un esquema de financiamiento obligatorio por parte de las bodegas. “Eliminamos un impuesto que el Estado había regalado a los privados”, afirmó el funcionario, quien calificó la situación como “una historia increíble”.
A Barzi la situación lo encuentra con una postura clara, y se manifestó "totalmente a favor" de eliminar la obligatoriedad, recordó que el organismo representaba apenas el 7% del presupuesto anual de promoción de WOFA, con lo cual su peso real en la operación siempre fue acotado. Pero el argumento de fondo va más allá de los números. COVIAR tenía un plan estratégico con fecha de vencimiento —el horizonte era 2020— y los resultados, dice Barzi, no estuvieron a la altura. "Si tomás el plan estratégico y lo lees, estuvo bien estructurado, bien armado. Pero hubo un inicio y un fin, y los resultados no fueron los esperados", sentencia. La institución no desaparece, aclara, pero perderá el mecanismo que la sostenía. “De hecho, la Coviar no desaparece. Lo que desaparece es la obligatoriedad del aporte”, aclaró, y en cuentocuanto al futuro de esa entidad, manifestó que “si la gente ve atractivos los programas, los va a apoyar con aportes voluntarios. Como cualquier otra cámara."
Ventajas geográficas
A nivel de su propia bodega, Barzi describe un año que exige reinvención. La cosecha fue buena, con calidad destacada en toda la zona. Pero el desafío ahora es comercial. "Ver de qué manera podemos vender defendiendo el vino de la mejor manera, y no entrar en esa vorágine por vender y hacer caja, y reventar todo", advierte.
La ventaja, dice, está en la geografía, y en lo que ocurre debajo de ella. Río Negro y Neuquén tienen hoy algo que otras regiones vitivinícolas del país no tienen: una economía traccionada por Vaca Muerta, el yacimiento de hidrocarburos no convencionales que en los últimos años se consolidó como el motor productivo de la Patagonia norte y uno de los más importantes del mundo. Ese dinamismo no se queda en el sector energético: derrama sobre toda la actividad económica regional.
"Todo lo que está pasando con el petróleo decanta en la economía. Hay más dinero circulando que en otras regiones del país", describe Barzi. La hotelería, la gastronomía y el turismo —incluyendo las visitas a las propias bodegas— se benefician de ese flujo. Y para una bodega como Canale, estar radicada en esta zona, tiene además un impacto directo en los costos: "El estar nuestras bodegas ahí en la zona te reduce muchísimo el costo de operación y logístico, y el servicio es mejor", concluye.
FUENTE: Redacción +P
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