Histórica fábrica de cosechadoras vuelve a producir tras un mes paralizada
Tras un mes de inactividad, la fábrica de Santa Fe reabrirá con media jornada y un plan de pago en seis cuotas.
La fábrica de cosechadoras Vassalli, un emblema de la industria metalmecánica nacional radicada en la ciudad de Firmat, al sur de Santa Fe, volverá a encender sus líneas de producción a partir del próximo lunes. La reactivación llega luego de casi un mes de inactividad, tras un acuerdo alcanzado entre la empresa y los trabajadores que garantiza el pago de salarios adeudados y establece nuevas condiciones laborales transitorias.
La planta había paralizado sus actividades el pasado 7 de septiembre debido a la acumulación de deudas salariales y a la falta de certezas sobre su continuidad. La situación generó preocupación no solo entre los más de 300 trabajadores, sino también en la comunidad firmatense, donde Vassalli representa una parte esencial de la economía local.
El convenio que permitirá la reapertura fue confirmado el jueves por fuentes de la empresa, representantes sindicales y autoridades provinciales. Según explicaron, el entendimiento contempla el pago de una primera suma de 500.000 pesos antes del inicio de la próxima semana y la cancelación del resto de los salarios adeudados en seis cuotas mensuales consecutivas.
“El lunes abre Vassalli nuevamente. En esta primera etapa, por seis meses, será con media jornada. Si la situación económica mejora, este esquema podría modificarse antes y ampliar las horas de trabajo”, confió al diario La Nación un allegado al directorio de la compañía.
La voz de los trabajadores
El anuncio fue recibido con alivio por los empleados, que llevaban semanas en estado de incertidumbre. Diego Romero, secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) en Firmat, celebró el acuerdo y destacó el rol de los operarios en la negociación.
“Se vuelve a trabajar a partir del lunes y ojalá sea por mucho tiempo. El semblante de la gente cambió. Esto es un fruto de la lucha de los trabajadores”, sostuvo Romero, quien además precisó que el gremio logró que el Estado provincial actúe como veedor del proceso productivo.
En ese sentido, explicó que un funcionario designado por el Ministerio de Trabajo controlará las máquinas que se fabriquen y comercialicen, ya que de esas ventas dependerá la aceleración en el pago de la deuda. “De seis cuotas pueden llegar a ser tres o dos, depende de las máquinas que salgan. Eso será responsabilidad del Estado, que se comprometió a controlar”, detalló.
El rol del Estado provincial
El acuerdo fue rubricado en la sede rosarina del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de Santa Fe, luego de una reunión que se extendió durante cinco horas. El titular de la cartera, Roald Báscolo, confirmó el entendimiento y resaltó la voluntad de todas las partes para llegar a una solución.
“La empresa se comprometió a saldar la deuda en seis cuotas y la primera se pagará antes del viernes”, señaló Báscolo, quien también destacó la importancia de preservar la fuente laboral en una zona donde la fábrica tiene un fuerte impacto social y económico.
Si bien la reapertura está confirmada, aún quedan aspectos por resolver. Romero adelantó que se está discutiendo el horario de ingreso para los trabajadores, con el objetivo de que todos puedan entrar en la misma franja y así disponer de tiempo libre por la tarde para realizar otros trabajos. También restan acordar cuestiones relacionadas con los empleados próximos a jubilarse y con el personal de repuestos, un área clave que debe permanecer activa durante toda la jornada.
“Queremos que la planta vuelva a ser operativa de verdad. Hay mucho por definir en la letra chica, pero confiamos en que el lunes se dará inicio a una nueva etapa”, subrayó el dirigente sindical.
Una nueva oportunidad para Vassalli
El regreso de Vassalli representa más que la reanudación de la producción: es un símbolo de resistencia para una empresa que, a lo largo de sus más de 70 años de historia, ha atravesado múltiples crisis y procesos de reestructuración. Fundada en 1949, la fábrica se convirtió en una de las principales productoras de cosechadoras de la Argentina, con una fuerte presencia en el mercado interno y proyecciones regionales.
En los últimos años, sin embargo, la firma enfrentó dificultades financieras que derivaron en reiterados conflictos laborales, suspensiones y paradas de planta. El acuerdo alcanzado esta semana podría significar un punto de inflexión, siempre que logre sostenerse en el tiempo y acompañar la recuperación del sector agroindustrial.
Para Firmat y su zona de influencia, la noticia trae alivio. No solo se reactivan empleos directos, sino también toda la red de talleres, proveedores y comercios que dependen de la actividad fabril. El desafío, coinciden las partes, será transformar este respiro temporal en un camino de estabilidad y crecimiento.
“Hay que confiar, pero también estar atentos. Queremos que la reapertura sea el comienzo de un ciclo de trabajo sostenido y no apenas un paréntesis”, concluyó Romero.
Con la vista puesta en el lunes, la ciudad de Firmat se prepara para ver nuevamente humo en las chimeneas de Vassalli, un emblema industrial que busca recuperar su lugar en la maquinaria productiva del país.
Fuente: Medios regionales, La Nación y aportes de Redacción +P.
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