Argentina exporta menos peras, pero logra los mejores precios de la última década
Aunque los envíos al exterior cayeron 8% en el primer cuatrimestre de 2026, el valor FOB promedio de las peras alcanzó los 91 centavos de dólar por kilo, uno de los registros más altos de los últimos diez años.
El mercado internacional de peras argentinas atraviesa una etapa de fuertes transformaciones. Los datos correspondientes al primer cuatrimestre de 2026 muestran un escenario marcado por una caída en los volúmenes exportados, aunque compensado por una significativa mejora en los precios internacionales. Esta combinación permitió sostener, e incluso mejorar, parte de los ingresos del sector exportador pese a una menor oferta comercializada.
De acuerdo con las estadísticas oficiales del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), entre enero y abril de este año las exportaciones argentinas de peras alcanzaron poco más de 158.800 toneladas. La cifra representa una caída interanual cercana al 8% respecto del mismo período de 2025 y también muestra un retroceso del 2% frente al promedio registrado en las últimas cinco campañas, comprendidas entre 2021 y 2025.
El dato confirma una tendencia de retracción en la oferta exportable que viene observándose en los últimos años. Sin embargo, el escenario cambia radicalmente cuando se analizan los valores obtenidos por la fruta argentina en los mercados internacionales.
Según los registros difundidos por la Dirección General de Aduanas (DGA), el valor FOB promedio declarado por las empresas exportadoras durante el primer cuatrimestre de 2026 alcanzó los 91 centavos de dólar por kilo. Se trata de uno de los valores más altos de la última década y representa un incremento interanual del 15%.
Para tomar dimensión de este salto, durante el mismo período de 2025 el precio FOB promedio había sido de 79 centavos de dólar por kilo. Si la comparación se realiza contra el promedio de las últimas cinco temporadas, el crecimiento alcanza el 23%.
La evolución de los precios muestra una clara recuperación iniciada en 2023. Ese año, el valor FOB promedio del primer cuatrimestre había tocado un piso de apenas 69 centavos de dólar por kilo. A partir de entonces comenzó una suba sostenida: 75 centavos en 2024, 79 centavos en 2025 y finalmente 91 centavos en 2026.
Este último registro se convierte además en el segundo valor más alto de la década para el período analizado. Solamente fue superado por los 98 centavos por kilo alcanzados en 2018, mientras que iguala prácticamente los valores obtenidos en 2017.
Los datos dejan en evidencia que la demanda internacional por la pera argentina continúa firme. Aun cuando los volúmenes disponibles para exportación disminuyeron, el mercado respondió con precios considerablemente más altos, permitiendo compensar holgadamente la caída en las cantidades comercializadas.
Para las empresas exportadoras, este comportamiento resultó clave. En términos económicos, la mejora de precios amortiguó el impacto negativo de la menor oferta y permitió sostener balances relativamente equilibrados en un contexto internacional complejo.
Analistas del sector consideran que la pera argentina mantiene ventajas competitivas importantes en determinados mercados gracias a su calidad, capacidad logística y reconocimiento internacional. No obstante, también advierten que el negocio exportador enfrenta crecientes desafíos vinculados a costos internos, competencia global y variaciones en la demanda de los consumidores.
Brasil sigue liderando como principal destino
En cuanto a los mercados compradores, Brasil volvió a consolidarse como el principal destino de las peras argentinas durante el primer cuatrimestre de 2026. El país vecino concentró el 36% del total exportado.
La cercanía geográfica, la complementariedad comercial y la fuerte inserción histórica de la fruta argentina en el mercado brasileño explican gran parte de este liderazgo sostenido.
Detrás de Brasil se ubicó Rusia, con una participación del 17%, mientras que Estados Unidos absorbió el 16% de los embarques argentinos. La importancia de estos tres destinos refleja la fuerte concentración de las exportaciones argentinas en mercados específicos. También evidencia la necesidad de continuar diversificando compradores para reducir riesgos asociados a eventuales crisis comerciales o variaciones en la demanda internacional.
En el caso de Rusia, el mercado continúa mostrando dinamismo pese a las tensiones geopolíticas internacionales y las dificultades logísticas derivadas de los conflictos en Europa del Este. Estados Unidos, por su parte, sigue consolidándose como un destino estratégico para la fruta argentina de alta calidad.
Importantes diferencias de precios según el destino
Otro de los aspectos destacados del informe es la fuerte volatilidad de los precios FOB declarados según el mercado de destino. Los valores obtenidos por la pera argentina muestran diferencias significativas dependiendo del país comprador, las variedades comercializadas, la calidad requerida y las condiciones particulares de cada mercado.
Durante el primer cuatrimestre de 2026, los mejores precios FOB fueron registrados en Honduras, donde las exportaciones argentinas alcanzaron un promedio de 1,29 dólar por kilo. En segundo lugar apareció Reino Unido, con 1,24 dólar por kilo, seguido por Costa Rica, con 1,21 dólar.
Estos mercados, aunque de menor volumen relativo, permiten acceder a segmentos de mayor valor agregado y muestran una disposición a pagar precios superiores por fruta de calidad premium. Brasil, pese a ser el principal comprador de pera argentina, no logró superar el umbral del dólar por kilo. El valor promedio declarado para ese destino se ubicó en 97 centavos de dólar por kilo, convirtiéndose en el octavo mercado que mejor pagó la fruta argentina durante el período analizado.
En el extremo opuesto se ubicaron algunos destinos regionales con precios considerablemente más bajos. Paraguay registró apenas 39 centavos de dólar por kilo, mientras que Bolivia alcanzó 52 centavos.
Estas diferencias reflejan no solamente cuestiones vinculadas al poder adquisitivo de cada mercado, sino también factores comerciales, logísticos y de posicionamiento de producto.
El comportamiento del mercado europeo también encendió señales de alerta para el sector exportador argentino. Durante los primeros meses de 2026 se observaron bajas significativas en los precios obtenidos en destinos clave como Francia y Países Bajos, países que históricamente absorben una porción importante de la oferta exportable argentina.
La principal razón detrás de esta caída fue la elevada disponibilidad de pera Conference en el norte europeo. Los altos stocks acumulados en esa región generaron una fuerte presión sobre los precios de mercado. La pera Conference, ampliamente producida en Europa, compite directamente con parte de la oferta argentina. Cuando los niveles de stock son elevados, los importadores reducen precios de compra o directamente disminuyen sus necesidades de importación.
En temporadas anteriores, varios destinos europeos habían llegado a pagar valores superiores al dólar por kilo FOB. Sin embargo, el actual escenario de sobreoferta modificó sustancialmente las condiciones comerciales. En este contexto, los exportadores argentinos siguen con atención la evolución de estos mercados, ya que Europa continúa siendo un actor relevante dentro del negocio frutícola internacional.
Un escenario desafiante, pero con señales positivas
El balance del primer cuatrimestre de 2026 deja un escenario mixto para el sector perero argentino. Por un lado, preocupa la caída en los volúmenes exportados, que confirma ciertas limitaciones estructurales de producción y competitividad. Por otro, la mejora sostenida de los precios internacionales ofrece un alivio importante para las empresas exportadoras.
La combinación de menor oferta y demanda relativamente firme permitió alcanzar uno de los mejores valores FOB de la última década, fortaleciendo la rentabilidad del negocio pese a las dificultades.
En un contexto global caracterizado por alta volatilidad comercial, cambios en los hábitos de consumo y tensiones logísticas internacionales, la pera argentina parece mantener todavía un posicionamiento sólido en varios mercados estratégicos.
El desafío hacia adelante será sostener esa competitividad, ampliar destinos y consolidar una estrategia comercial que permita capitalizar los buenos precios internacionales sin perder presencia en los principales mercados del mundo.
FUENTE: Redacción +P.
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