Empaque en el campo: el Gobierno oficializó nuevas exigencias sanitarias
La nueva normativa fija requisitos sanitarios y crea un registro obligatorio para los establecimientos que empaquen uva directamente en el predio de cultivo.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) oficializó una nueva normativa destinada a regular y fortalecer el empaque de frutas realizado directamente en los predios de cultivo. A través de la Resolución 136/2026, publicada hoy en el Boletín Oficial, el organismo estableció el marco normativo que deberán cumplir los establecimientos autorizados a desarrollar esta modalidad, con el objetivo de mejorar la trazabilidad, la inocuidad y la calidad de los productos frutícolas.
La medida introduce definiciones precisas y fija los alcances del denominado “empaque a campo”, entendido como el proceso integrado que comprende la recolección, el acondicionamiento, el empacado y la identificación de la fruta en el mismo sitio o predio donde se produce. De esta manera, se reconoce formalmente una práctica extendida en diversas regiones productivas del país, pero que hasta el momento no contaba con una regulación específica y unificada a nivel nacional.
Según lo establecido en la resolución, los establecimientos que realicen estas tareas deberán ajustarse a una serie de requisitos técnicos y sanitarios orientados a garantizar que la fruta llegue al mercado en condiciones adecuadas de calidad e inocuidad. Entre los ejes centrales de la normativa se encuentran el fortalecimiento de los sistemas de identificación del producto, la correcta rotulación y la implementación de mecanismos que permitan asegurar la trazabilidad desde el origen hasta el destino final.
La trazabilidad es uno de los puntos clave de la nueva regulación. En un contexto en el que los mercados nacionales e internacionales exigen cada vez mayores garantías sobre el origen y las condiciones de producción de los alimentos, SENASA busca consolidar un sistema que permita seguir el recorrido de la fruta desde el campo hasta su comercialización. Esto no solo facilita eventuales acciones ante contingencias sanitarias, sino que también aporta transparencia y valor agregado a la producción.
Además, la normativa apunta a reforzar las condiciones de higiene y manejo durante el proceso de empaque. Al tratarse de actividades que se desarrollan en el propio predio de cultivo, la resolución establece criterios específicos que los establecimientos deberán cumplir en cuanto a infraestructura, equipamiento y procedimientos operativos, con el fin de prevenir riesgos de contaminación y preservar la calidad del producto.
Implementación gradual
La implementación del nuevo marco regulatorio será gradual y se realizará por producto. En esta primera etapa, la aplicación de la Resolución 136/2026 y la creación del registro de establecimientos de empaque a campo alcanzan exclusivamente a la uva. Esta decisión responde tanto a la relevancia económica de este cultivo como a la necesidad de ordenar y estandarizar prácticas que ya se encuentran extendidas en distintas zonas vitivinícolas y frutícolas del país.
Desde el organismo explicaron que la incorporación de otras frutas al régimen se llevará a cabo de manera progresiva, en función de evaluaciones de factibilidad técnica y de las necesidades específicas de cada región productiva. De este modo, se prevé que en el futuro el marco normativo pueda ampliarse para abarcar a otras producciones frutícolas que desarrollen procesos de empaque en origen.
La puesta en marcha del registro específico de establecimientos constituye otro aspecto relevante de la resolución. A partir de ahora, los operadores que deseen realizar empaque a campo de uva deberán inscribirse y cumplir con las condiciones estipuladas por SENASA. Este instrumento permitirá al organismo contar con información actualizada sobre los actores involucrados y fortalecer las tareas de fiscalización y control.
La nueva normativa se inscribe en una estrategia más amplia de modernización y adecuación de los sistemas de control sanitario y de calidad, en línea con las demandas de los mercados y los estándares internacionales. Al formalizar y regular el empaque en el propio predio, SENASA busca acompañar las dinámicas productivas actuales, promoviendo al mismo tiempo prácticas responsables que protejan la salud de los consumidores y la competitividad del sector.
Con esta resolución, el organismo sanitario da un paso significativo hacia la consolidación de un sistema más robusto y transparente para la producción frutícola. La implementación gradual permitirá evaluar su funcionamiento y realizar los ajustes necesarios antes de extenderlo a otros cultivos, en un proceso que apunta a fortalecer la cadena agroalimentaria desde su origen.
Fuente: SENASA con aportes de Redacción +P.
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