Exportaciones

Crecen las exportaciones y los argentinos consumen cada vez menos carne

Mientras los embarques al exterior de carne vacuna crecieron un 10,2% durante el primer semestre, el consumo interno cayó hasta un promedio de 47 kilos por habitante al año.

El mercado de la carne vacuna volvió a reflejar durante el primer semestre de 2026 una realidad marcada por dos tendencias contrapuestas: mientras las exportaciones continúan expandiéndose impulsadas por la demanda internacional, especialmente desde Estados Unidos, el consumo interno sigue en retroceso como consecuencia de una menor oferta de hacienda y del impacto que los altos precios tienen sobre el poder adquisitivo de los hogares.

Así lo revela un informe elaborado por la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), que advierte sobre una reducción en la producción de carne vacuna y un nuevo descenso en el abastecimiento destinado al mercado doméstico.

Entre enero y junio de este año, la producción alcanzó 1,428 millones de toneladas res con hueso, lo que representa una caída interanual del 6,2%. En términos absolutos, la industria frigorífica produjo 93.860 toneladas menos que durante el mismo período de 2025.

De acuerdo con el relevamiento, la menor disponibilidad de hacienda para faena volvió a ser el principal factor que explicó la caída de la producción. No obstante, el informe destaca que el mayor peso promedio de los animales enviados a faena, favorecido por los sistemas de recría a campo, permitió amortiguar parcialmente la disminución en la oferta de carne.

Tal como se detalla en el gráfico adjunto, el nivel de faena en esta primera parte del año es el más bajo de la última década.

Exportaciones en alza

Mientras el mercado interno enfrenta un escenario de retracción, el frente externo continúa mostrando signos de fortaleza. Según estimaciones de CICCRA, las exportaciones de carne vacuna alcanzaron durante el primer semestre unas 408.600 toneladas res con hueso, lo que representa un crecimiento interanual del 10,2%.

El incremento estuvo explicado principalmente por el fuerte aumento de la demanda desde Estados Unidos, luego de la ampliación de la cuota de exportación destinada a ese mercado. Esa mayor capacidad de acceso permitió sostener el ritmo de los embarques pese a la menor producción registrada en el país.

Como resultado, el sector exportó alrededor de 38.000 toneladas más que en el mismo período de 2025, consolidando el peso del comercio exterior dentro del negocio cárnico argentino.

La evolución de las ventas externas confirma una tendencia que se viene profundizando en los últimos años: una mayor participación de las exportaciones dentro del destino de la producción nacional, en un contexto donde la demanda internacional continúa ofreciendo mejores oportunidades comerciales para la industria frigorífica.

El consumo interno vuelve a caer

La otra cara de este escenario es el mercado doméstico. El informe de CICCRA señala que el abastecimiento destinado al consumo interno disminuyó un 11,5% respecto del primer semestre del año pasado.

La caída responde a una combinación de factores. Por un lado, la menor disponibilidad de carne producto de la reducción en la faena limitó la oferta para el mercado local. Por otro, el incremento de los precios relativos de la carne vacuna frente a los ingresos de las familias redujo la capacidad de compra de los consumidores.

Como consecuencia, el consumo aparente se ubicó en 1,02 millones de toneladas res con hueso durante los primeros seis meses del año, unas 131.830 toneladas menos que en igual período de 2025.

La retracción también se refleja en el consumo por habitante. Medido en términos anualizados, descendió hasta los 47 kilos por persona, el promedio registrado en los últimos doce meses.

Este indicador representa una caída del 8,2% respecto de junio de 2025, equivalente a una reducción de 4,2 kilos por habitante al año. Se trata de un nivel que confirma la pérdida de participación de la carne vacuna dentro de la dieta de los argentinos, un fenómeno que responde tanto al encarecimiento del producto como a la creciente sustitución por otras proteínas de menor costo.

Un mercado cada vez más orientado al exterior

Los datos del primer semestre muestran que el negocio de la carne vacuna continúa reconfigurándose. Con una producción en descenso y una oferta limitada, las exportaciones siguen ganando terreno gracias a la firme demanda internacional, mientras el mercado interno enfrenta mayores dificultades para sostener los niveles históricos de consumo.

En este contexto, el desafío para la cadena cárnica será encontrar un equilibrio entre el aprovechamiento de las oportunidades que ofrecen los mercados externos y la necesidad de preservar el abastecimiento local, en un escenario donde la evolución de la producción ganadera y la recuperación del poder adquisitivo de los consumidores serán factores determinantes para el comportamiento del sector durante la segunda mitad del año.

FUENTE: Redacción +P con estadística de CICCRA.

En esta nota

Las más leídas