Junín de los Andes

Innovar desde lo ancestral: El camino de Matías en Junín de los Andes

Matías Lienan entendió que el campo no espera, pero los cambios sí requieren tiempo. En la Comunidad Mapuche Namuncurá, este productor de treinta y tantos años ha encontrado en el manejo regenerativo una forma de honrar sus raíces mientras construye un futuro próspero.

Matías Lienan pertenece a la Comunidad mapuche Namuncurá, que está ubicada en Junín de los Andes. Trae una larga tradición de prácticas ancestrales en torno al manejo del campo, pero es inquieto y sabe que las cosas cambiaron. Por ese motivo siempre quiere aprender más e implementar nuevos manejos.

Treintañero, de ojos verdes y tez trigueña, con su blanca sonrisa, está presente en cada encuentro de productores. Se informa, comparte con sus pares y se mantiene cerca de los técnicos y capacitadores. Atento, para seguir paso a paso, lo que comenzará a implementar apenas llegue a su campo.

Cuenta que se suma a cuanta capacitación hay en torno a la temática del manejo regenerativo. “Comencé este manejo hace 4 o 5 años, se me ocurrió solo y ya después de la mano de mis viejos se hizo más fácil”, recuerda Matías. Participa en el programa Mohair, en PROLANA, y hace ventas de refugo, entre otras tantas cosas.

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Matías Lienan pertenece a la Comunidad Mapuche Namuncurá.

Matías Lienan pertenece a la Comunidad Mapuche Namuncurá.

Tiempo al tiempo

Con respecto a dejar atrás lo conocido, o lo que venía implementando la comunidad, para adquirir nuevos saberes, asegura que “siempre cuesta hacerle entender a los mayores lo que se quiere hacer si no ven los resultados”.

Pero Matías entendió que el proceso no es mágico y que lleva su tiempo. “Empezamos porque el porcentaje de parición era prácticamente nulo. Teníamos unas 100 ovejas, de esas ovejas unos 15 corderos; así que empezamos por ahí, haciendo primero el servicio a corral o en un potrero más chico de lo que se solía hacer y desde entonces empezamos a ver ya un cambio en la parición”, relata.

“Después empecé a ver el cambio en el campo. Al tener a los animales en potrero, el reservorio de pastura era otro. Después ya empezamos con el tema del destete, y vimos que el pasto comenzaba a cambiar también”, agrega el joven que se había ido a trabajar a la ciudad, pero que hace tres años volvió con la idea de manejar el campo y vivir de él.

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Entre capacitaciones, potreros y charlas con productores, su historia es un ejemplo a seguir.

Entre capacitaciones, potreros y charlas con productores, su historia es un ejemplo a seguir.

“Yo quería vivir de esto”, asegura, y así fue como comenzó a sumarse a charlas y capacitaciones que distintos organismos facilitaban a los productores. El cambio más visible tanto para su papá como para él fue comenzar a implementar la planificación del pastoreo”, recuerda Matías.

“Ellos antes invertían en forraje, pasto, maíz, distintos tipos de balanceados para poder pasar el invierno; y era un gasto que no se justificaba, porque se compraban esos insumos y todo lo que se ganaba en corderos y lana se tenía que reinvertir. Esto nuevo nos dio margen a poder avanzar en otros cerramientos y trabajar de otra forma”, asegura. Puntualiza que “ya tener todo dividido en cuadros y tener al animal que no camina tanto y sin tanta comida, da menos trabajo”.

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Con cada capacitación a la que asiste y cada mejora que implementa, Matías transforma su campo.

Con cada capacitación a la que asiste y cada mejora que implementa, Matías transforma su campo.

Implementar y transmitir conocimiento

“Voy a una charla y al día siguiente trato de empezar a implementar lo que escuché”, indica sobre lo aprendido. “A la parte teórica casi no le doy bolilla”-reconoce entre risas. Matías está en un grupo del cual es referente, y destaca la importancia de poder incentivar a otros integrantes de la comunidad en función del saber adquirido.

“Eso es lo que más se me complica, pero los traigo a mi campo y les muestro los resultados que tuve haciendo tal trabajo y ahí empiezan a abrir los ojos y a tener ganas de empezar a implementar”, asegura.

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“Voy a una charla y al día siguiente trato de empezar a implementar lo que escuché”, cuenta. 

“Voy a una charla y al día siguiente trato de empezar a implementar lo que escuché”, cuenta.

Planificación del pastoreo

Desde hace más de 15 o 20 años los especialistas han observado que los modelos ganaderos tradicionales se volvieron ineficientes, obligando al productor a depender de recursos externos.

La planificación del pastoreo es un modelo probado en más de 2.000.000 has a lo largo de Patagonia en diversos ambientes. En los últimos 15 años ha arrojado muy buenos resultados en el aumento de los índices productivos, mejora del componente social y mejoras en el ambiente con aumento de biodiversidad. Cambios que se traducen en mayor arraigo en la ruralidad y mejoras en la economía de la familia rural.

En esta planificación, intervienen necesariamente la gran mayoría de los factores de la producción ganadera con un enfoque ecosistémico e integral (factores ambientales, fauna, flora, hacienda, la familia, la comercialización, el recurso humano con el que se cuenta).

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