Mensajes del campo desde Bariloche: Menos motosierra y escuchar más
En la inauguración de la muestra anual de la Sociedad Rural de Bariloche se reclamó por el desfinanciamiento de organismos técnicos y la urgencia del arraigo juvenil.
La inauguración de la muestra rural de Bariloche no fue solo un acto protocolar, sino que se transformó en un manifiesto sobre la supervivencia del modelo productivo en el sur argentino. Leandro Ballerini, titular de la Sociedad Rural local, centró su discurso en una dicotomía persistente: la distancia entre las decisiones tomadas en los despachos porteños y la complejidad de producir en la estepa y la cordillera.
Fue categórico al señalar que las políticas públicas actuales están fallando en su lectura del interior. El dirigente advirtió sobre el impacto negativo del desfinanciamiento en instituciones críticas como el INTA y el SENASA. Si bien reconoció la necesidad de modernizar estas estructuras, destacó que ambas instituciones “son pilares de la producción. Estamos de acuerdo en la modernización de las mismas, pero con una mirada productiva y no mirando la macroeconomía”.
El reclamo al Gobierno nacional escaló al analizar la pérdida de herramientas de fomento. La desaparición de la Ley Ovina —calificada como un paliativo necesario— y su reemplazo por medidas descritas como “demagógicas e inconsultas” reflejan, según la Rural, una desconexión preocupante que impide generar efectos duraderos en la economía regional.
“Se terminaron herramientas como la Ley Ovina, que si bien no eran la solución, servían al productor, y luego se implementaron medidas con tintes demagógicos e inconsultos que no generaron grandes impactos en la economía del sector”, sostuvo Ballerini.
El desafío del arraigo: volver al origen
Uno de los puntos más sensibles del discurso fue el llamado al retorno generacional. Para Ballerini, el campo patagónico está sufriendo una crisis de identidad que solo puede revertirse si se garantiza que la ruralidad sea sinónimo de innovación y oportunidad para los jóvenes.
El concepto de “arraigo” fue el hilo conductor de su discurso, y dijo que no se trata únicamente de rentabilidad económica, sino de la capacidad del sector para ofrecer un proyecto de vida. En este sentido, la propuesta de la Sociedad Rural de Bariloche apunta a una evolución del modelo tradicional.
Rentabilidad
“Hoy también miramos nuevas oportunidades: integrar el bosque con la ganadería, sumar valor en el origen, abrir las tranqueras al turismo rural y diversificar ingresos. Todo eso no reemplaza nuestra esencia, la fortalece. Nos permite cuidar el ambiente, proteger nuestros suelos y asegurar que las próximas generaciones encuentren en el campo un proyecto de vida posible”, manifestó el dirigente.
Pero ese retorno al campo está vinculado de manera indisoluble a la rentabilidad de los establecimientos, según lo dejó aclarado Ballerini al sostener que “queremos más arraigo, queremos más jóvenes que elijan quedarse o volver y queremos que el campo patagónico sea sinónimo de oportunidad, de innovación y de orgullo”, y agregó que “producir en esta tierra no es solo una actividad económica, es una forma de vida, de construir comunidad y de sostener nuestra identidad”.
Fuente: Redacción +P.
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