Los vinos varietales, un refugio en un mercado en contracción
¿Pueden los varietales salvar a la industria vitivinícola? Mientras el consumo general toca fondo, este segmento crece y redefine el paladar del argentino.
La vitivinicultura argentina atraviesa un periodo de transformación profunda marcado por contrastes estadísticos reveladores. Mientras el consumo interno registró su nivel más bajo en la historia con apenas 15,77 litros per cápita durante el año 2025, el segmento de los vinos varietales emergió como un bastión de resistencia.
Este fenómeno ocurre en un contexto donde el volumen total de consumo retrocedió un 2,7%, al pasar de 766,3 millones de litros en 2024 a 745,9 millones en 2025. Sin embargo, los varietales no solo evitaron la caída, sino que incrementaron sus ventas un 3,4% interanual.
Este crecimiento permitió que las etiquetas con indicación de variedad alcanzaran un volumen de 234,7 millones de litros comercializados. Actualmente, este segmento representa el 31,5% del mercado total, lo que equivale a casi un tercio de las preferencias del consumidor local. El escenario para los vinos sin mención varietal resultó mucho más adverso, con una merma del 5,2% que significó la pérdida de 26,6 millones de litros en un solo año.
Mendoza lidera la expansión
La provincia, que elabora más del 80% del vino del país, muestra indicadores de desempeño que superan el promedio nacional en categorías específicas. Durante 2025, los despachos de vinos varietales desde las bodegas mendocinas crecieron un 6,1%.
El dato más sorprendente surgió de los varietales blancos, los cuales registraron un incremento exponencial del 21,1%, mientras que los varietales de color mejoraron un 3,6% en la comparación interanual.
Este dinamismo refleja un cambio en los hábitos de consumo que las bodegas aprovechan mediante la innovación. Mendoza concentra el 72,5% de los establecimientos inscriptos en el país, con 896 bodegas de las cuales 230 permanecen abiertas al turismo.
La relevancia internacional de la región se consolidó recientemente en el ranking Forbes 2025, donde 15 de las 17 bodegas argentinas destacadas pertenecen a la provincia, con nombres como Trapiche, Lagarde y Terrazas de los Andes en el Top 10 mundial.
Innovación y futuro: el camino hacia la desalcoholización
La industria busca adaptarse a nuevas exigencias de salud y bienestar que transforman las preferencias globales. Recientemente, el Código Alimentario Argentino incorporó las figuras de vino parcialmente desalcoholizado y Vino desalcoholizado o sin alcohol.
Esta normativa permite que productos con una disminución del contenido alcohólico superior al 20% o con menos de 0,5% vol. entren formalmente al mercado.
Aunque los volúmenes de elaboración son todavía pequeños, esta tendencia representa una oportunidad estratégica para captar segmentos de consumidores menores de 35 años, quienes muestran una menor frecuencia de consumo tradicional.
La desalcoholización constituye una respuesta concreta a un consumo global en transformación y a mercados cada vez más regulados.
Fuente: Redacción +P
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